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Los perros buscan llamar la atención si tienen alguna molestia | Cortesía

Los perros buscan llamar la atención si tienen alguna molestia | Cortesía

Los cambios en el comportamiento habitual de gatos y perros comunican una molestia a sus dueños. Es la manera en la que expresan algún inconveniente en su estado de salud

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La conducta de un animal es su forma de comunicarse. En ocasiones, la mascota exterioriza su estado por medio de comportamientos extremos, ya sean agresivos o de temor. Sin embargo, el lenguaje corporal de los caninos y felinos incluye el modo en que se paran, la inclinación de la cabeza, el grado de contacto visual, la posición de sus orejas y el movimiento de la cola.

El cambio en su actitud indica que algo no está bien. El dueño puede notarlo cuando el animal se torna lento o altera una posición habitual. “Un motivo de preocupación se presenta si se esconden o se acuestan en lugares que no son frecuentados por ellos”, señala Gabriel Romero, médico veterinario. Estas señales muestran a un animal esquivo, huraño e intranquilo.

Causas. La actuación usual varía en función a varios factores. Lo primero que se debe chequear es su estado de salud. Puede que un problema orgánico lo esté afectando. Carolina Azuaje, especialista en psicología canina y felina, dice que una vez descartado un inconveniente médico, se asume que la causa es psíquica. Los animales son muy sensibles a los cambios en su entorno. Las mascotas deben ser preparadas para cualquier modificación en la rutina. Una mudanza, por ejemplo, puede generarles molestia.

Es importante tener en cuenta que el cambio en la actitud no siempre es señal de que algo está mal. En ocasiones, responde a la naturaleza. Lo común es que aparezcan dolencias con la edad. A medida que envejece, pierde facultades y se presentan cambios en su comportamiento. Azuaje indica que el animal puede padecer miedo a los ruidos, agresividad entre animales de su misma especie, depresión crónica y evacuación inadecuada. “Orinan o defecan en lugares donde antes no lo hacían”, explica.

Lenguaje canino. Los perros son más sociables. Se relacionan tanto con seres de su propia especie como de otras. Por esta razón se adaptan bien a un hogar humano. En ellos es más evidente cuando presentan problemas. Romero comenta que los perros por lo general buscan ayuda. Gimen o halan a su dueño por la ropa para captar su atención. “También debe estar alerta si el animal no responde al llamado de su propietario para sacarlo a pasear”, advierte.

Estas mascotas se comunican a través de los sentidos. Azuaje explica que tienen tres formas principales de hacerlo: la olfativa, al utilizar orina y secreciones producidas por distintas glándulas; la auditiva, por medio de diversas vocalizaciones; y la visual, a través de las posturas adoptadas.

Hay que recordar que los perros, a pesar de ser domesticables conservan sus instintos caninos. Como tal, pueden adoptar conductas violentas en respuesta a esos instintos. El comportamiento suele responder a problemas de adaptación o a temor. Existen diversas causas por las que se produce el miedo. Según Azuaje, se puede generar como consecuencia de experiencias traumáticas, de una socialización deficiente o de un aislamiento en las primeras etapas de su desarrollo.

Las conductas estereotipias son las adoptadas compulsivamente por el perro. Entre estas se encuentran la mutilación de la cola, los ladridos constantes, andar en círculos y la frecuencia en el lamido, lo que puede ocasionar lesiones. Este tipo de comportamientos se generan cuando el animal siente estrés o frustración al no poder controlar su entorno. Azuaje coloca como ejemplos los casos en los que el can se ve aislado en el jardín y no mantiene el contacto social que necesita. También advierte que los perros clasifican la información de una forma diferente. “Un perro necesita tres cosas: un territorio, un grupo social y la posibilidad de explorar”, declara. Un cambio en alguno de esos aspectos les crea ansiedad. La conducta también puede responder a factores genéticos, neuroquímicos o médicos.

Comportamiento felino. Los gatos emiten diversos sonidos. Sin embargo, sus métodos de comunicación emplean todo el cuerpo. Para expresar afecto, reconocimiento y disponibilidad frotan su hocico en la espalda o las piernas de sus dueños. “A menudo acompañan este gesto con ronroneos o sonoras llamadas para atraer la atención de su propietario”, destaca Azuaje.

El ronroneo es uno de los sonidos llamativos y comunes emitidos por los felinos. Azuaje lo describe como su voz y el equivalente a una sonrisa humana: “Sirve para expresar satisfacción y para demostrar serenidad y bienestar”. De hecho, el gato acompaña al sonido con los ojos entrecerrados, en busca de alguna caricia. Azuaje explica que el ronroneo es favorable porque sana las lesiones óseas y alivia el dolor en los gatos. Por otra parte, disminuye la angustia y el estrés de quien esté en contacto con el animal. “Es beneficioso para quien padezca del corazón. Ayuda a bajar la presión arterial y regula el pulso”, afirma. Sin embargo, algunos gatos emiten ese sonido cuando están asustados o enfermos.

Si algo está mal en la salud del felino, lo puede notar cuando el animal se aísla. A diferencia de los perros, el gato no busca ayuda, sino que se vuelve tímido. Se aleja y se esconde para padecer su dolor sin compañía. Cuando alguien trata de acercarse, toma una actitud violenta. “Si hay algo que lo aqueja, el gato se torna agresivo y responde de esa manera a cualquier intento de abordarlo por parte del dueno”, dice Romero.

Existen otras señales que expresan incomodidad. Un gato con malestar puede ponerse a la defensiva. El pelo erizado es una clara manifestación de molestia y agresividad. Los bufidos y gruñidos expresan una respuesta a alguna acción que le provoque dolor o disgusto. A pesar de los signos de violencia que pueda adoptar, el gato solamente ataca si no le queda otra opción.

Los maullidos tienen varios significados. El gato los emplea con frecuencia. Es su forma de saludar y de avisar cuando quiere comida. Azuaje comenta que por medio de ese sonido también expresa cólera y miedo. “El propietario debe estar atento. Con el tiempo, aprenderá a reconocer el significado de cada maullido”, afirma.

Señas

Carolina Azuaje

Especialista en psicología canina y felina y terapeuta holística de mascotas

Correo: caro3063@yahoo.es

Teléfono: (0412) 210 6076

CGT Mascotas

Calle Caripito, quinta Jotevir, El Cafetal.

Teléfono: (0212) 986 2729