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Chacao cubrió espacios con enredaderas geométricas

El alcalde Ramón Muchacho cree que el mural mejorará la convivencia vecinal | Eleonora Delgado

El alcalde Ramón Muchacho cree que el mural mejorará la convivencia vecinal

Triángulos de colores visten la pared frontal de la plaza localizada detrás de la iglesia de Altamira. Los ciudadanos agradecen el paisaje

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Una semana bastó para cambiar la imagen de la plaza Don Bosco de Altamira. El lugar, acostumbrado a la placidez que otorga el ser vecino de una iglesia, adquirió un relieve de colores rojo, negro y gris, gracias al mural de Alberto José Sánchez, artista plástico que pintó sobre una escarapelada pared sus Enredaderas geométricas.

Para la inauguración del mural, celebrada el domingo 22 de mayo, Sánchez explicó que quiso causar un impacto sensorial de tres dimensiones y así captar la atención de los espectadores, quienes tendrán un papel activo frente a la obra.

“Quería traer el arte a las calles en mi país porque es importante que la gente se apropie de las obras, las convierta en arte de todos y genere un vínculo que los invite a disfrutar los espacios, y creo que lo hemos logrado. Muchos vecinos se han acercado a expresar su agrado y me siento muy honrado por sus felicitaciones”, apuntó el artista.

Sánchez cree que logró este objetivo “a través del empleo de la razón y la lógica visual, con el uso de colores contrastantes”, un asunto que, sin embargo, quizá no todas las personas que caminen cerca de la plaza lleguen a comprender o conceptualizar. No obstante, en lo que sí están de acuerdo es que el mural embellece el espacio.

“La plaza se ve más bonita”, expresó el joven Gabriel Picicci cuando la atravesaba el lunes por la mañana. “Esta obra le da vida al parque y cubre esos grafitis feos”, comentó Sonia Sanieri. “Para mí fue una sorpresa ver el mural. Obras como estas hacen que la ciudad luzca más llamativa”, dijo Héctor González, mototaxista de la zona. “Quedó hermoso. Esa pared estaba toda fea. En la panadería todo el mundo comenta lo mismo”, agregó Meivy Govea, empleada de un comercio cercano a la plaza.

El alcalde Ramón Muchacho cree que el mural mejorará la convivencia vecinal: “En Chacao tenemos el empeño de construir ciudad y de rescatar los espacios públicos”.

El acabado de la pared, pulido y brillante, contrasta con los módulos cromáticos de Juvenal Ravelo, en la avenida Libertador. Allí el proyecto de integración del individuo con el espacio urbano, a través del arte, se hace más difícil, pues la contaminación  y el humo de los carros dejan sus huellas en la obra, ya que la tapan e impiden su contemplación.