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Cerebro puede enviar impulsos salvajes durante el sexo

Pareja en la cama | ABC de España

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La sexóloga Smith explicó el funcionamiento del sistema límbico luego que se reportara que una mujer mordió a su pareja en un testículo durante el acto sexual

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El sexo puede incluir impulsos salvajes, debido a que existe una conexión entre las respuestas cerebrales de la excitación sexual y la agresividad, comentó la sexóloga Wanda Smith.

“Hay estudios que se han dedicado a estudiar la respuesta sexual solamente y ven que las mismas áreas en el sistema límbico, las mismas áreas que se activan cuando está teniendo la experiencia de excitación a orgasmo, es la misma área bien cercana que se altera cuando estamos siendo agresivos. Así que hay una conexión directa”, indicó en entrevista radial.

La explicación del funcionamiento del sistema límbico, que está compuesto por un conjunto de estructuras que relacionan las respuestas cerebrales, la dio la sexóloga luego de que trascendiera públicamente un caso en la región policiaca de Aguadilla en la que una mujer de 22 años mordió a su pareja en un testículo en medio del acto sexual.

Pese a la conexión que explicó, Smith comentó que pudiera haber otras explicaciones para el impulso agresivo que tuvo la mujer en la intimidad.

De hecho, señaló que si es cierta la versión de la mujer, de que lo mordió en el testículo porque su pareja la obligó a tener sexo oral y le dio en la cara ante su negativa, el hecho pudo tratarse de un acto de humillación.

“Es una forma de neutralizarlo, pero también es una forma de humillarlo, porque si la realidad es la historia que está diciendo de que él la quería obligarla a tener esta relación, pues sí, lo neutraliza y lo humilla a la misma vez diciéndole 'Ok, esta es tu parte más valiosa, esto es lo que tú querías, pues toma'”, señaló la sexóloga.

Este caso reportado ayer en la mañana aún no ha sido aclarado por la Policía. De hecho, se manejan dos versiones: una de la víctima y otro de la mujer.

El querellante, de 33 años insiste en que su pareja lo mordió en el testículo derecho sin motivo alguno, mientras sostenían relaciones sexuales. Esta mordedura le provocó una herida abierta que requirió 10 puntos de sutura.

El hombre también alega que en medio de la incómoda situación, golpeó a la mujer en el rostro.

Entretanto, la presunta agresora narró a la Policía que ambos se encontraban compartiendo e ingiriendo bebidas embriagantes en un negocio y a su llegada al hogar sostuvieron relaciones sexuales. Al culminar el coito, su pareja comenzó a exigirle que le practicara sexo oral, pero ella se negó y la golpeó. La fémina entonces lo mordió.