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Cedulación dejó de ser exprés y puede tardar hasta 3 semanas

La gente madruga para poder hacer el trámite a pesar de lo peligroso de la zona | Omar Veliz/Archivo

La gente madruga para poder hacer el trámite a pesar de lo peligroso de la zona | Omar Veliz/Archivo

En un año electoral, en el que además la cédula se convirtió en requisito para comprar comida, los operativos dejaron de funcionar

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“Cédula laminada, por favor”, es la exigencia obligatoria que hacen en supermercados y farmacias para vender productos regulados. Una solicitud difícil de satisfacer cuando el comprador ha extraviado el documento (o se lo han robado) y solo cuenta con una copia de papel que le impide adquirir los artículos de primera necesidad escasos en Venezuela.

Hasta principios de año era posible encontrar operativos móviles de cedulación en instituciones públicas y plazas. En la web del Saime se podía consultar el cronograma de la ruta de cedulación por estado. Desde hace dos meses el sistema indica que no hay operativos planificados en ninguna entidad. En 2004, cuando se creó la Misión Identidad, los toldos rojos del Saime proliferaban en las calles y entre abril y julio, en la víspera del referéndum revocatorio contra el presidente Hugo Chávez, se cedularon 5.076.660 venezolanos. Este año, que habrá elecciones parlamentarias los operativos ya no se ven. 

En la plaza Sucre de Catia, donde era frecuente la instalación de jornadas de cedulación, una vendedora cuenta que el último que se hizo fue en agosto de 2014 en el Teatro Catia. En enero, en la sede del Inces de Los Cortijos una vez por semana podía tramitarse el documento en pocos minutos. Ni los vigilantes del lugar saben por qué los han removido.

Jean Carlos Rivera es estudiante de Medicina Integral. En el módulo de Barrio Adentro que funciona en la planta baja del Inces recibe sus clases prácticas. En diciembre le robaron su cédula en Petare y desde entonces solo porta una fotocopia como identificación dentro de su cartera. “Hace como dos meses quitaron el toldito y no han venido más. Justamente hoy llegó un señor preguntando por los operativos de cedulación. No supe qué decirle”, comentó Rivera.

El joven admite que le ha faltado voluntad para madrugar y acudir a una oficina del Saime: “Acá en Los Ruices se hacen unas colas enormes y te la entregan en tres semanas. En Parque del Este no me atienden porque mi cédula comienza con 26 millones y allá renuevan solo hasta los 21 millones”.

Cédulas fuera del sistema

Con la Misión Identidad –que desplegó equipos del Saime por todo el país– y la automatización del trámite, sacar la cédula se convirtió en una diligencia exprés. Al eliminar los operativos móviles, la alta demanda de este documento es atendida en Caracas en las oficinas del Saime ubicadas en las estaciones de Metro La Hoyada, Nuevo Circo, Parque Zoológico de Caricuao; así como también en las sedes de Ciudad Caribia, IND, Parque del Oeste, Parque del Este y en la sede central, de Plaza Caracas, donde los interesados deben llegar antes de las 6:00 am, de lunes a jueves. 

En las oficinas de Propatria, Catia, Plaza Caracas, Los Ruices, San Bernardino, Santa Mónica y Boleíta la entrega del documento puede tardar hasta tres semanas, puesto que en estas sedes también se tramitan otros documentos de identidad, como pasaportes.

Pese a la política de simplificación de trámites que implementó Dante Rivas, creador de la Misión Identidad y presidente del Instituto Nacional para la Gestión Eficiente de Trámites y Permisos, en algunas oficinas piden como requisito la copia de la cédula, y en caso de no tenerla la partida de nacimiento. "Institución que solicite copia de cédula SABOTEA a la Revolución. Señálalos, el pueblo transforma", tuiteó Rivas el 18 de abril. 

No hay una explicación oficial a la eliminación de los operativos móviles. Un empleado de la oficina del IND señaló que estas jornadas se habrían eliminado porque, además de implicar un altísimo costo para la institución, supuestamente arrojaron fallas graves en el registro de datos de los ciudadanos. “La data de las cédulas que comenzaban en 22 millones, que fueron sacadas en los operativos, no tienen respaldo en el Saime. Esas computadoras no estaban conectadas a un sistema único”, dijo el funcionario. 

María Alejandra Vallenilla sospecha que su hijo José Alejandro Castillo, de 24 años de edad, padece las consecuencias de haber renovado su cédula en uno de estos operativos. “Hace como dos meses atracaron a mi hijo en Valencia y se quedó sin documentos. Cuando fue al Saime de allá a sacarse la cédula le dijeron que no aparecía registrado en el sistema. Ahora tiene que venir a la oficina de Plaza Caracas para volver asentar sus datos”, dijo.

En la oficina de Parque del Este, por ejemplo, hay un cartel colocado en la puerta del tráiler que advierte que allí no se hacen cambios o correcciones de estado civil, tampoco se tramitan cédulas por primera vez y solo atienden a las personas “que su número de cédula empiece desde 00 a 21 millones”. Al parecer, esta sede no cuenta con fiscales que puedan asentar los datos de los menores de edad.

En el Saime de La Urbina sí hay fiscales, pero con frecuencia “se cae el sistema”. Así se lo dijeron a Gregoria de Márquez, quien se trasladó desde Monagas para sacarse la cédula y el jueves 14 de mayo esperó siete horas a las puertas del lugar sin lograr ser atendida. “Llegué a las 6:40 de la mañana y todavía a esta hora (1:40 pm) no me dan razón. Me dijeron que el sistema se cayó a nivel nacional”, dijo Márquez, quien no pudo renovar su documento en Monagas porque –según le informaron– no tienen material. 

Madrugar para hacer cola

Con su niña tomada de la mano, Yulitza Pinillos se lamentaba de su suerte el miércoles pasado, a las 7:25 am, cuando llegó a las puertas del Saime en Plaza Caracas. La mujer necesitaba sacarle la cédula a su hija y por vivir en los Valles del Tuy se le hizo imposible llegar antes de las 6:00 am, la hora en que los empleados del Saime “cortan” la cola y definen quién pasará a las oficinas para tramitar el documento de identidad.

“¿Cómo hago para salir de Santa Teresa temprano si allá no hay ni carro? De vaina le puse la ropa a mi hija, prácticamente la saqué dormida. ¿Cómo le saco la cédula si no tengo dónde dormir en Caracas y tampoco para pagar un hotel?”, se preguntaba Pinillos.

Ingrid Delgado se hacía la misma interrogante. Llegó pasadas las 7:30 am desde Terrazas del Rodeo, en Guatire, y tampoco alcanzó a integrar la fila de cerca de 300 personas que de lunes a jueves son atendidas en el organismo antes de la 1:00 pm, cuando se baja la santamaría por el ahorro eléctrico: “Ya estuve en las sedes de Boleíta, La Urbina y Los Ruices. En ninguna de ellas hay fiscal para registrar a los menores”.

Estar de madrugada en el centro de Caracas, en las Torres de El Silencio con su aspecto de edificio abandonado, puede generar temor a algunos. Los que llegaron después de las 7:00 am ya habían atravesado otros sustos. “En Caracas no hay barrio seguro y si sales temprano para sacar la cédula expones tu vida”, exclamaba una señora del grupo de los que perdieron el viaje.

No son los tiempos en que la gente dormía en cartones para hacer diligencias en la antigua Onidex. Ahora se han creado más oficinas y se mejoró la imagen de las sedes. Sin embargo, los fluxes y corbatas de los porteros no bastan para mejorar la percepción de la institución. Algunos funcionarios se negaban a explicarle al público a dónde tenían que dirigirse para realizar sus trámites. Un cartel pegado en la puerta de la oficina respaldaba su mala actitud: “No se da información”, se leía con todas las letras mayúsculas. La cortesía en el Saime de Plaza Caracas tiene horario de entrada. Uno de los empleados gritaba a los desorientados que cualquier tipo de información se daría después de las 8:00 de la mañana, cuando llegaran los trabajadores de Atención al Ciudadano.

Como todo trámite engorroso, a las personas que buscaban su cédula los corteja una red de gestores. Cobran 250 bolívares por guardar un puesto antes de las 6:00 am y 1.500 bolívares por el documento laminado. Eso no exonera de la cantidad y variedad de requisitos que puedan exigir el organismo. Zoila López lleva 4 intentos: “Tengo la cédula vencida y me han pedido de todo, hasta un chequeo médico”.

Una señora de la parroquia Antímano, de 83 años de edad, llegó a las 4:45 am para gestionar su documento, ocupó el primer puesto en la fila de la tercera edad. Con el agotamiento recostado sobre una de las columnas del Centro Simón Bolívar contó cómo hizo para llegar a tiempo y lograr la diligencia: “¡Tomé una camionetica y me puse a rezar!”.