• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Católicos reflexionaron sobre la renuncia papal

Primera aparición de Benedicto XVI tras su renuncia | Agencias

Primera aparición de Benedicto XVI | Agencias

La misa que marca el inicio de la Cuaresma sirvió para pedir por la escogencia acertada del sucesor de Benedicto XVI

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

“Conviértete y cree en el evangelio”. Cada inicio de Cuaresma esta frase acompaña la imposición de cenizas en la frente de cada católico, como signo visible de su fe. La tradición se reeditó ayer en la Catedral de Caracas donde, a casa llena, acudieron los fieles para propiciar un momento de introspección personal, orar por sus intenciones particulares y porque sea acertada la elección de un nuevo Papa, después de conocerse la renuncia de Josepth Ratzinger.
Saúl Castillo estuvo entre los feligreses que pidieron más consideraciones para Benedicto XVI. “El Papa es un ser humano, con la fortaleza suficiente para asumir un cargo de tanta importancia, pero tan humilde para renunciar si su salud no le permite continuar. Creo que el santo padre debe ser percibido como una persona que prefirió no estacionar el rumbo de la Iglesia en su comprometido estado de salud”.
Poco antes de la imposición de ceniza, Cándida García también oró para que el nuevo elegido del Vaticano esté blindado de carisma y salud. “Me encantaría que el nuevo Papa goce de buenas condiciones físicas y emocionales para mantener la Iglesia de pie y se sigan valorando tradiciones como la Cuaresma que acaba de empezar”.
Con la cruz en la frente, Hortensia Guillén acudió ayer a la Catedral para cumplir con el deber que le impone la religión. “Cada vez que acudo a esta misa recuerdo a mi madre, cuando de pequeña me llevaba a la iglesia a preparar el espíritu para recibir la Semana Santa. Esta costumbre la traspasé también a mis hijos y espero que ellos lo hagan con mis nietos”, explicó. Consultada sobre la designación del sucesor de Benedicto XVI, Guillén habló de las virtudes que considera que debe tener. “Me gustaría que fuera de ascendencia europea, para que conserve los rasgos de orden y disciplina en la Iglesia Católica. Sólo espero que esta persona sí perdure en su cargo, pues Juan Pablo II sí cumplió a cabalidad la labor que Dios le encomendó”.

Cambios. Daniel Loureiro, vicario de la Catedral de Caracas, quien ofició la misa de ayer, también habló sobre la decisión de Benedicto XVI. “Creo que hace tiempo el Papa estaba deseando dejar sus funciones, pues tenía un marcapasos que lo impedía seguir adelante. Esto deja entrever unas cualidades distintas de las de Juan Pablo II, porque él llevó su misión como una cruz hasta el final de sus días. En otro aspecto, Benedicto XVI quiere que la Iglesia no dependa de la vitalidad o condiciones de salud de su máximo representante. Quizás todo esto resulte escandaloso, puesto que la última renuncia de un Papa fue en los años 1400”, señaló.
El vicario enumeró los retos del nuevo pontífice: “Debe ser alguien que fortalezca a los seglares, laicos comprometidos, para masificar el evangelio. Ahora, cualquier ajuste trascendente, como el sacerdocio de la mujer, obedecerá a una discusión que surja desde las bases, pues los cambios de este tipo ocurren de abajo hacia arriba”.