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Cancelan cirugías cardiovasculares por falta de materiales

Desde hace un mes no hay cirugías electivas por falta de serología | El Nacional

Desde hace un mes no hay cirugías electivas por falta de serología | El Nacional

Solo el hospital Miguel Pérez Carreño está habilitado para atender cirugías de corazón, pero está limitado por falta de insumos

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No hay válvulas, tampoco sirve el termorregulador. No hay elementos básicos para operar. Los 10 pacientes que estaban hospitalizados en el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario de Caracas se fueron a sus casas. Dos se niegan a irse, prefieren continuar allí aunque no haya materiales para atenderlos. Ayer declararon el segundo cierre técnico del año 2015 en una de las dos unidades especializadas en cirugías del corazón, del país.

Jesús Velásquez, presidente de la Sociedad de Médicos Internos y Residentes del HUC, señaló que tampoco tienen tubos de tórax ni pleurovac o depósitos para fluidos de la pleura. El sistema de corazón artificial, que mantiene vivos a los pacientes durante las cirugías, tampoco sirve. Lo mismo ocurre con el termorregulador que está en reparación desde hace dos meses.

“Se necesita material súper especializado. Sin embargo, hay fallas que afectan a todo el hospital. Desde hace un mes no hay cirugías electivas por falta de serología”, indicó, al referirse a la prueba para analizar la sangre que será usada en las transfusiones.

“Hace dos semanas entregamos una carta a la Defensoría del Pueblo y aún no tenemos respuesta a estos problemas”, señaló Iván Machado, jefe de la Cátedra y Servicio de Cardiología.

Machado agregó que los médicos residentes de los posgrados tienen comprometida su formación porque no alcanzan la cuota de operaciones para completar sus estudios. En esa situación están 12 residentes de Cardiología y 4 de Cirugía cardiovascular.

Sin opciones

El Hospital Miguel Pérez Carreño, del IVSS, debería ser la alternativa ante el cierre técnico en el Hospital Universitario. Sin embargo, la falta de materiales ha llevado a disminuir el ritmo de operaciones de 10 a 3 semanales. La lista de espera suma 400 pacientes.

“Faltan los circuitos de circulación extra corpórea, fármacos para la cirugía, como protamina y nitroglicerina y hemoclips, valorados en 120.000 bolívares. No hay anestesiólogo cardiovascular para todos los días. Hace 2 años hacíamos 200 cirugías y este año no superamos las 56. No nos damos abasto para un país completo”, expresó un médico del centro de salud, que pidió el resguardo de su identidad.

La situación no es exclusiva del área de Cirugía Cardiovascular. El Hospital Pediátrico Elías Toro, también del IVSS, cerró su servicio de Nefrología la semana pasada. Michelle de Sousa, madre de un niño de dos años que estaba hospitalizado en ese centro por síndrome nefrítico, denunció que desde hace dos días está internado en el Hospital de Niños J. M. de los Ríos al que fue referido.

Un año cerrado

El Instituto de Hematología y Oncología perteneciente al Ministerio de Salud, pero ubicado en la UCV, cumplió un año con un cierre técnico a cuestas. Los 60 pacientes que atendía a diario, peregrinan entre hospitales para aplicarse las quimioterapias y regresan para que los evalúe alguno de los pocos médicos que quedaron en el instituto luego de la crisis de julio de 2014.

Isaura Rivero, presidente de la Fundación de Pacientes Oncológicos Impacientes, fundada a propósito de la crisis, indicó que la mayoría de los que allí se atendían recibe quimioterapia en el centro de administración de quimioterapias del IVSS en El Llanito.

“Aunque la atención allá es muy buena, también hay fallas de medicamentos”, indicó. Ayer, para conmemorar la fecha de cierre por las fallas de las máquinas para preparar los fármacos y del sistema de aire acondicionado, ofrecieron un minuto de aplausos a los pacientes que fallecieron en el último año y que se vieron afectados por la situación. Denunció que varios de los médicos renunciaron al centro, por lo que debieron reacomodar a los pacientes.

“Tengo una lista de 16 personas que murieron desde que se cerró el instituto. El cierre creó mucha angustia y eso los afectó”, aseguró.