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Canasta básica es el premio gordo en San Cristóbal

 María, otra vendedora informal, fue la ganadora de la rifa de esta semana | Foto: Eleonora Delgado

María, otra vendedora informal, fue la ganadora de la rifa de esta semana | Foto: Eleonora Delgado

El comerciante recorre almacenes para buscar productos y armar el premio que sortea semanalmente según el terminal de la lotería

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Las expresiones de curiosidad de quienes ven la carretilla de Pablo Fruta en las calles de La Concordia, en San Cristóbal, son la norma. Los comentarios van desde sinceras expresiones de nostalgia –al recordar tiempos de abundancia– hasta consejos de seguridad para defender el contenido de la ya famosa carretilla.

Pablo Parada, conocido como Pablo Fruta, es un vendedor ambulante de frutas y verduras que, agobiado por la crisis económica, decidió ponerse creativo y se dedicó a buscar en establecimientos comerciales esos productos que escasean en San Cristóbal para armar una cesta y otorgarla a quien compre el número que coincida con el del sorteo de la lotería de esa semana.

Leche, harina de maíz, aceite, su iniciativa se centra en aquellos productos que pueden ser adquiridos después de que las personas se someten a colas de al menos dos horas y en las cuales son testigos –a veces protagonistas– de altercados.

“La rifa lleva lo que es difícil de conseguir. Lo que no se consigue en muchas partes y yo me propongo conseguirlos. No importa el costo. Lo interesante es llamar la atención para que le guste a los clientes”, explicó Parada.

Su carretilla está equipada con harina de maíz precocida, harina de trigo leudante, hojuelas de maíz tostadas, salsa de tomate, mayonesa, arroz, aceite vegetal, leche en polvo, crema dental, papel higiénico. ¿Lo mejor? Que cuenta con más de una unidad de cada producto, a diferencia de lo que, generalmente, venden por persona en abastos y supermercados.

“A veces paso hasta ocho días para conseguir una sola rifa. Tenía casi una semana que no realizaba el sorteo porque no conseguía algunos productos como la leche. La compro cara porque es muy difícil de conseguir”, agregó.

La crisis. Parada contó que la precariedad laboral y la dificultad de vender frutas y verduras por su precio elevado lo llevaron a buscar alternativas para subsistir.

“Gracias a Dios vendo todos los números. A mis clientes les ha gustado la idea. Nació un día que me dije ‘ya no hay nada que hacer: la fruta y la verdura está más cara y no se está vendiendo. Qué me ingenio como para ganar el sustento y pagar el alquiler y cumplir con las obligaciones de los hijos’, y me dio por un armar un mercado”, narró Parada.

Explicó que el mecanismo es riguroso: el apostador es doblemente registrado. Recibe una tarjeta con el número comprado y la fecha y hora del sorteo según la lotería. En la misma tarjeta están los datos de Parada. En caso de pérdida de la ficha, los datos están anotados en una libreta.

El ganador, al recibir su mercado, es fotografiado por Parada. Las imágenes son mostradas a los curiosos y nuevos clientes que le juegan a la suerte.

El futuro. Parra tiene planeado hacer para diciembre un par de rifas similares pero con productos de la temporada, como panes navideños y uno que otro licor.

“Yo le compro cada vez que puedo. Quien quita que uno se gane todo eso en algún momento y no está nada mal porque hay cosas como la leche en polvo que no se consigue o se consigue carísima”, expresó José Contreras, encargado de una tienda en La Concordia.

“A lo que hemos llegado. Antes eran productos importados y ahora una leche o una harina es un artículo de rifa porque es una suerte poder conseguirlos”, señaló Ramiro Suárez, habitante de San Cristóbal.

Métodos de racionamiento

Órdenes y contraórdenes han circulado desde comienzo de 2013 para frenar las compras nerviosas de productos regulados o la fuga de mercancía hacia Colombia a causa de la cercanía con la frontera y el diferencial cambiario.

Presentación de cédula de identidad, tickets numerados, sistemas informáticos de registro de compradores, ventas según terminal de cédula de identidad, ventas para grupos de 200 personas, restricciones de envío de algunos productos a municipios fronterizos, son algunas de las medidas que han sido implementadas por entes gubernamentales y comercios.

Después de 10 meses, las restricciones en la cantidad de unidades para la venta es la única medida que se mantiene para lidiar con el desabastecimiento.

Las Cifras

- 50 bolívares cuesta el número de la rifa que se juega semanalmente por el terminal de una de las loterías.

- 8 días ha tardado Pablo Fruta en conseguir los productos de la rifa.