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Atención de patologías cardíacas peligra por la escasez

Avedem advirtió que solo se pueden atender las emergencias | Foto Archivo El Nacional

Avedem advirtió que solo se pueden atender las emergencias | Foto Archivo El Nacional

Avedem advirtió que al menos 12 de los materiales más usados para realizar cirugías cardiovasculares y cardiología intervencionista se agotaron hace 2 meses

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Cada latido del corazón puede tomar un segundo en completarse. Al final de un día la misma operación se ha repetido 100.000 veces. En ocasiones, el nódulo sinoauricular, el órgano que envía señales eléctricas para generar los latidos, falla. Cuando eso ocurre el corazón desacelera su ritmo y requiere la implantación de un marcapasos.

Al menos 300 personas engrosan la lista de espera del Hospital Universitario de Caracas para la implantación del dispositivo de 28,3 gramos de peso, capaz de devolverles la calidad de vida.

MCV es una de esas mujeres que esperan desde hace 2 meses por el aparato. Las siglas usadas para identificarla sirven para resguardar el verdadero nombre de la paciente, de 61 años de edad, que teme que una anomalía repentina en su corazón le quite la vida.

MCV se cansa con facilidad. Vive en el primer piso de un edificio de la avenida Panteón. Evita subir escaleras. Su corazón no funciona bien. “Yo no estoy hospitalizada, pero estoy encerrada en mi casa esperando que me llamen para ponerme el marcapasos. Es como estar presa”, señala.

La falta no se remite únicamente al hospital de la UCV. Los hospitales Militar y Pérez Carreño en Caracas, además del Universitario de Maracaibo, centros públicos calificados para esas intervenciones están sin materiales. Las clínicas privadas tampoco ofrecen alternativa. La escasez es general.

Según los datos de la Asociación Venezolana de Distribuidores de Equipos Médicos, Odontológicos, de Laboratorio y Afines contenidos en un informe entregado a la Asamblea Nacional el pasado 7 de agosto los stent coronarios y los medicados no se consiguen. La deuda del gobierno nacional con las casas que los comercializan impide las importaciones.

“Hay pacientes con infarto que por no tener la medida correcta de stent medicado están pasando más de cinco días buscando el material por toda Venezuela. Algunos corren con la suerte de encontrar algún stent que medio les sirva, pero otros no son tan afortunados”, revelaron.

Cerca de 10.000 personas están a la espera de este dispositivo que permite ensanchar las arterias y vasos sanguíneos. En el informe se advertía que quedaban 35 días de inventario de los referidos dispositivos.

Ese mismo texto resalta la imposibilidad de atender patologías de la arteria coronaria. La escasez llevó a los médicos a recurrir a procedimientos en desuso desde hace 20 años.

Avedem advirtió que solo se pueden atender las emergencias, por lo que los procedimientos electivos, que sirven de entrenamiento en los posgrados de Cardiología, son pospuestos o descartados.

“Sabemos de clínicas que tienen que re-esterilizar material para poder tratar a los pacientes. Por falta de material se están dejando de utilizar equipos de última generación instalados en las salas de Hemodinamia y atendiendo los casos con métodos antiguos”, expusieron en el documento.

Uno de esos procedimientos afectados es el cierre de los accesos femorales para introducir catéteres en las arterias del paciente. Actualmente, los médicos aplican la compresión manual, un método que fue sustituido por un aparato hace una década. Sin embargo, el inventario de todas las marcas tiene tres meses agotado.

La Sociedad Venezolana de Cardiología conoce las fallas y ofreció su experiencia para buscar una salida a la crisis. “Tenemos limitaciones indudables para la resolución de las cirugías cardiovasculares complejas, particularmente las congénitas que evolucionan en la edad adulta o las que se presentan en la edad adulta como la arterioesclerosis”, dijo José Miguel Torres, cardiólogo intervencionista y secretario general de la sociedad.

Fernando Rodríguez, residente del tercer año de Cirugía Cardiovascular del HUC, señaló que en ese centro carecen de contrastes, guías y stent para cirugías.

“Hay 35 hospitalizados, pero la lista de espera es de 300. Este año solo hemos podido hacer 66 cirugías, lo que equivale a menos de 10 intervenciones mensuales. Hay pacientes que tienen 3 o 4 meses esperando un balón de contrapulsación intraaórtico”, apuntó.


Para atrás. Rubén Jaén Centeno, fundador de la cátedra de Cirugía Cardiovascular de la UCV, con 66 años de ejercicio en el área, aseveró que la crisis hizo retroceder al país. Vaticina que tomará por lo menos 15 años retomar el nivel que tenía en 1997. 

“Para 1963 estábamos más adelantados que la Unión Soviética. Toda esa capacidad operativa se ha perdido. No hay materiales y los cirujanos jóvenes se han ido o tienen planes de irse. Esto es irremplazable. Para hacer este tipo de intervenciones se requieren no menos de 15 años de experiencia y no están dadas las condiciones para adquirirla”, sentenció.

Jaén Centeno recordó que cada operación de corazón abierto requiere de material descartable como oxigenadores y válvulas agotados desde hace dos años. “Sin esos materiales no se puede operar, por lo que los pacientes con daños valvulares no reciben soluciones”, explicó.

El médico criticó la propuesta de construcción de un hospital cardiológico de adultos, como el prometido por los ex ministros de Salud Jesús Mantilla y Eugenia Sader en los años 2010 y 2012, y que aún no se ha construido. 

“En el mundo se hacen grandes hospitales generales con áreas especializadas para que cuando el paciente lo necesite sea atendido por equipos multidisciplinarios, lo contrario representa un gasto enorme”, concretó.


Lo que falta
Introductores femorales: se agotaron hace cuatro meses lo que obliga a hacer el procedimiento manual.

Guías diagnósticas 0.35, catéteres diagnósticos, catéteres guías: faltan las medidas más usadas, lo que afecta la implantación de stent porque el proceso tarda mucho más.

Stent coronarios medicados: se usan para pacientes infartados. Faltan las medidas más comunes lo que dificulta la correcta atención de los pacientes.

Inyector de contraste: pese a que hay inyectores no pueden ser usados porque no hay material descartable disponible.

Dispositivos de cierre femoral y radial:  tienen tres meses agotados en todas las marcas. Se están cerrando los accesos femorales con compresión manual como se hacía antiguamente. Hay impedimentos para el cierre radial por la falta de otros materiales como introductores radiales y catéteres diagnósticos radiales.

Medios de contraste: los médicos están usando el material que pueden encontrar y no el más adecuado para el tratamiento de la enfermedad.