• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

En Asodeco viven el duelo por asesinato de Mónica Spear

Un grupo de alumnos de Asodeco asistió al sepelio de Mónica Spear para despedirla | Foto: Juan Carlos Neira

Un grupo de alumnos de Asodeco asistió al sepelio de Mónica Spear para despedirla | Foto: Juan Carlos Neira

Estudiantes hicieron dibujos en los que expresan sus sentimientos hacia la artista y pidieron paz y el cese de la violencia

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Las paredes que rodean la sede de Asodeco, Asociación para el Desarrollo de Educación Especial Complementaria, no pudieron frenar los efectos de la violencia.

El asesinato de su embajadora, la actriz Mónica Spear, sacudió a todos los alumnos de la institución. El primer día de clases de enero les sorprendió con la noticia de que habían perdido a su mejor amiga. Una de las muchachas con síndrome de Down empezó a llorar y, seguidamente, todo el grupo se le unió.

“Ellos empezaron a hablar de la muerte, de la trascendencia. Se dio la noticia sobre Mónica. Les dimos una foto. Cada uno la tomó y le decían 'Te quiero, gracias, amiga'. No pudimos retomar la rutina, así que hicimos dinámicas de relajación”, explicó la psicóloga Fernanda Sequera, subgerente del área de Formación Integral.

Al día siguiente fue necesario realizar una dinámica con dibujos y cartas para que cada uno expresara lo que sentía. En ellos apareció el tema de la violencia. Los alumnos de Asodeco preguntaban por qué habían matado a la actriz y por qué existían personas tan malas. A dos semanas del hecho siguen preguntando por lo sucedido.

“Ellos decían que en el país hay mucha violencia; uno de ellos tomó una banderita y decía no más, no más violencia. Todos unieron sus manos y empezaron a cantar el Himno Nacional de manera espontánea. Estaban sintiendo que esto les está afectado a todos”, narró.

La psicóloga Milady Chacón señaló que el asesinato de Spear y ex esposo le puso rostro a la tragedia venezolana. Indicó que la mayoría de las personas sintió su muerte porque ella entraba a sus casas a través de las telenovelas. La hicieron parte de sus familias. Con los alumnos de Asodeco la situación fue similar, pero más impactante.

“Los muchachos sintieron la situación que está viviendo el país. Decían que Venezuela no puede pasar por esto y que necesita paz. Sentían que está pasando algo. Una de ellas dijo que estaba viviendo en una bola de cristal pero que ya la está afectando. Preguntaba: '¿Cómo se puede vivir aquí. ¿Él no tiene hijos, a él no le duele?”, relató.

Mi amiga Mónica. Andreína Pérez, una mujer de 34 años edad con síndrome de Down, tiene claro lo que significa la violencia desde que supo que su amiga Mónica Spear fue asesinada.  

“La violencia causa accidentes. Le pegan a las personas. Yo era amiga de Mónica, ella era alegre y tenía una sonrisa, estaba contenta. Ella está arriba en el cielo con los ángeles, con su esposo. Tiene una hija. El cielo los cuida a ellos. Ella vino a la fiesta de Navidad”, dijo.

Pierre Ramos, un chico de 21 años de edad con discapacidad intelectual, lamenta el asesinato. “Yo me enteré de la muerte aquí. Lo vi en televisión, pero me enteré aquí. Ella venía. Era nuestra embajadora. Yo le contaba mis cosas. Era la única a la que le contaba mis problemas personales. Mónica está con Dios”, contó.

En la entrada de Asodeco está una cartelera con fotos de la Miss Venezuela 2004, los recortes de los obituarios y varias dedicatorias. Los dibujos que hicieron fueron entregados a la familia Spear el día del sepelio. Ese viernes un grupo de alumnos despidió a la actriz con una pancarta con la inscripción: “Por siempre nuestra embajadora”.

Nicolás

Mónica Spear fue nombrada embajadora de Asodeco en 2010 en medio de una fiesta institucional. La actriz no sabía nada de la designación. Le pusieron por sorpresa una banda que decía "Embajadora" y defendió su rol con empeño.

“Ella vino a la fiesta de Navidad, ayudó a picar las hallacas, a repartir pasapalos y bailó con los chicos. Esa fue la última vez que la vimos”, dijo la psicóloga Fernanda Sequera.

En agosto de 2013 asistió a la gala de los Premios Telemundo en Estados Unidos con Nicolás Molina, un muchacho de 16 años de edad con síndrome de Asperger. Él no estaba en Asodeco cuando mataron a Spear.

Su abuela, la socióloga Graciela Pantin, escribió un texto en la web Código Venezuela, titulado “Cómo decirle a Nico que asesinaron a su amiga Mónica”, en la que relataba la actividad y la cercanía de la joven con la asociación.

“Hemos mantenido una distancia prudente con la realidad. Eso sí, sonríe cada vez que ve su cara en la TV, para él Mónica nunca se irá”, expresó.

Sequera señaló que apenas ayer Nicolás habló de lo sucedido. A veces se aísla. Lo mismo ocurre con otros compañeros.

La especialista dijo que actualmente trabajan en el tema de la culpabilidad, porque varios creen que los asesinos son sus enemigos.

“Ellos analizan y dicen que es un problema del país. Dicen que no hay campañas de seguridad y preguntan por qué la gente tiene pistolas”.