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Amores que te toman por sorpresa

La relación entre Restifo y Vidal ha ido acompañada de cientos de obras teatrales | Cortesía Internet

La relación entre Restifo y Vidal ha ido acompañada de cientos de obras teatrales | Cortesía Internet

En medio de un país caótico, hay historias de amor que rompen el molde

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“Cuando el amor llega así, de esta manera, uno no se da ni cuenta”. Así comienza “Caballo Viejo” la famosa canción de Simón Díaz que habla sobre la forma en que cambia la vida cuando el amor toca a la puerta. También es la frase más usada cuando las flechas de Cupido llegan de forma inesperada y curiosa.

Lo que puede ser una simple salida a la calle en un país tan caótico podría ser la oportunidad de encontrar a la persona, esa que mueve las fibras y hace temblar las rodillas. Los clichés de las comedias románticas no ocurren en la mayoría de los casos, pues el amor nace en medio de la cotidianidad. 

En San Valentín abundan las historias de relaciones con finales felices. Las hay de todo tipo; desde aquellas que iniciaron rápidamente hasta las que tardaron algún tiempo en consolidarse. La receta siempre es la misma: comunicación y dedicación a la pareja, evitando caer en la rutina.

Sin embargo, siempre existen parejas que rompen el molde e inician de una peculiar manera y, que a pesar del tiempo, son ejemplos de éxito en el amor.

Una alumna y un profesor que comparten una pasión, dos personas que iniciaron discutiendo y terminaron enamorados (demostrando, una vez más, la veracidad del refrán que reza : “los que se pelean, se aman”) y la historia de cómo un café fue el estímulo para que creciera un amor de muchos años, forman parte de esta recopilación, que demuestran que Cupido tiene formas muy extrañas de trabajar.

Yren  y Eloy, del odio al amor en una fiesta:

Una fiesta de reencuentro fue el escenario de una historia de amor con un inicio muy parecido a una pelea de boxeo o un debate entre dos contendientes políticos.

Yren Medina y Eloy Muñoz, se conocieron hace cinco años, a través de una amiga en común. Aunque desde el principio hubo una atracción mutua, el camino a la fiesta tuvo un sabor agridulce.

“Nos conocimos un 13 de noviembre de 2010. La primera impresión no fue mala porque hubo una atracción física. Sin embargo, en el camino a la fiesta íbamos peleando todo el tiempo”, cuenta Yren.

Los motivos de la discusión eran de índole religiosos y parecía que, al menos uno de ellos, se divertía con la situación. “Él parecía ser el que buscaba los pleítos. No era una conversación nada grata para la primera impresión”, asegura Yren.

Un gesto durante la fiesta, cambió totalmente el tono de esta historia. Eloy, tratando de romper el hielo entre ellos, le regaló a Yren una pulsera que, para él, tenía un valor muy personal.

“Si yo te regalo esta pulsera, ¿Qué harías?”, fue la pregunta que él le hizo y su respuesta fue el punto de partida para una romance que hoy ya lleva cinco años y dos hijos en común, más el hijo mayor de Yren, fruto de una relación anterior, y que fue adoptado por Eloy.

“Creo en el amor a primera vista. Fue un contacto bien extraño, pero he visto los frutos de de una manera muy bonita”, concluyó Medina.


Jorge y Ana, enamorados por un café

El romance entre  Jorge Moreno y Ana Carvajal inició en la década de los 80, de una forma bastante atropellada. Fue una mañana de febrero, en un día de oficina.  Se conocieron en la cola de un restaurante, mientras él compraba un café; que terminó derramando en la camisa blanca de ella.

“Fue en el restaurante El Turpial. Yo no me di cuenta que, detrás de mí en la cola, estaba ella. Yo no sabía dónde meterme. Ella me quería matar, me dijo hasta del mal que me iba a morir y lo que me iba a pasar en la próxima vida”, aseguró Jorge.

Luego de ofrecerse a llevar la camisa a la tintorería, la invitó a almorzar. La rutina se repitió durante un tiempo, pero la relación no inició al instante. “Desde ese día, seguimos saliendo todos los días. No empezamos de inmediato, me tomó seis meses ganarme el puesto”, dijo Moreno.

Luego de un año de relación se casaron, y la historia continúo más de 30 años y una hija, después. “Me case con ella al año siguiente. Todo valió la pena, porque si no, no la conozco. Mira lo que puede hacer un café, encima de una persona”, finalizó Jorge.

Javier y Julie, las aulas y las tablas moldearon el amor

La historia entre los actores Javier Vidal y Julie Restifo se remonta a los años 80 cuando Restifo era estudiante de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello y Vidal su profesor de radio. La pareja que tiene más de 30 años juntos se conoció en un aula de la casa de estudios.

Aunque la relación en las aulas fue estrictamente profesional, e incluso Vidal no le “caía muy bien” a Restifo, en ese sitio nació la amistad entre ambos.

Javier fue uno de los principales responsables de que Julie llegara a la televisión. Ella se inscribió en un curso de guionismo que él daba y por hacerle un favor a la escritora Pilar Romero, quien también dictaba el curso, terminó actuando en la novela “Maite”.

Julie, que también había comenzado a actuar en teatro, continuó trabajando con Javier en distintas obras. La amistad que tenían se convirtió con el tiempo en amor. Las tablas se encargaron de transformar una amistad en una relación de tres décadas.

“La historia es salida de las aulas y de las tablas. El amor nació en las tablas. A primera vista no me caía muy bien, porque él era muy joven y aparentaba menos edad de la que tenía en realidad, era muy guapo, muy bello y entonces para el marcar un límite con los alumnos tenía un carácter demasiado estricto. Mi amor por el teatro casi que nació en paralelo con el amor de mi vida”, recordó la actriz con una sonrisa en su rostro.

Con el tiempo los actores se casaron y tuvieron dos hijos: Jan y Josette. La llegada de los hijos fue un punto de quiebre en la unión familiar porque tenían que equilibrar ambas carreras con las tareas de crianza, pero el matrimonio logró funcionar sin perder el toque que los unió desde el inicio.

Julie y Javier renuevan constantemente su química en las tablas. La actriz ha sido directora y productora de las obras de Vidal y viceversa.

El teatro los complementa y es una de las mejores partes de su matrimonio, señaló Restifo.