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Amor que superó el cliché

Meylin González y Umberto Anzalone se comprometieron en una góndola en el hotel The Venetian de Las Vegas | Foto: Cortesía Meylin González

Meylin González y Umberto Anzalone se comprometieron en una góndola en el hotel The Venetian de Las Vegas | Foto: Cortesía Meylin González

En el Salto Ángel, en Las Vegas, con un Ipad y en una versión de The Amazing Race. Cuatro parejas recuerdan, en el Día de los Enamorados, sus propuestas de compromiso poco convencionales

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Hay quienes proponen matrimonio de la forma convencional: compran un anillo y hacen la pregunta en un restaurante, durante el postre. Otros, en cambio, se dedican durante meses a hacer planes. Su propósito es sorprender, trascender el cliché. Hoy, cuando se celebra el Día de los Enamorados, cuatro parejas recuerdan el momento –original y romántico– en el que prometieron casarse.
En abril de 2011, Alejandro Rodríguez, de 27 años de edad, caminaba hacia el Salto Ángel con un anillo escondido en el bolsillo. Lo llevaba sin la caja y estaba asustado porque no quería que se le cayera. Tenía varios meses dándole vueltas a la idea de casarse con Adriana Trejo, de 21 años de edad, con la que tenía seis años de noviazgo.
Él planificó el viaje a Canaima. Después de cinco horas de paseo en curiara y una hora de caminata, llegaron al pie del salto. Adriana estaba muy cansada, pero Alejandro había acordado con el guía que los llevara a un pequeño pozo. Ella no tenía ánimos de andar más y a él le costó convencerla.
Finalmente, cuando llegaron, entraron al agua fría y Alejandro hizo la pregunta en idioma pemón. Adriana no entendió hasta que él le mostró el anillo de compromiso. “Estaba muy nervioso. Después de que le pedí la mano, lloró y gritó, pero nunca me dijo que sí. Yo le eché broma de regreso por eso. Como venían con nosotros unos rusos, también se lo dije en ruso. Fue muy emocionante”, recuerda.
Adriana sabía que existía la posibilidad de que le pidiera matrimonio, pero no quería pensarlo mucho, en caso de que no ocurriera. “Habíamos hablado de que queríamos casarnos, pero no había fechas ni planes concretos”, cuenta. En julio de 2012, un año después del viaje, celebraron la boda.

En Las Vegas y en Caracas. Mientras paseaban en una góndola, en el hotel The Venetian de Las Vegas, Umberto Anzalone sacó el anillo de compromiso y le pidió matrimonio a Meylin González. Cuando ella dijo que sí, los gondoleros mostraron carteles para desearles buena suerte.
Antes del momento ella había dicho que tenía muchas ganas de hacer ese recorrido. Él le confesó después que sabía que ahí quería proponerle matrimonio, pero que también consideró la posibilidad de hacerlo en un helicóptero. Como era muy costoso, se decidió por la góndola.
“No habíamos hablado antes de matrimonio. De hecho, llegamos del viaje y empezamos a buscar apartamento”, dice Meylin. Planearon la boda durante año y medio: la propuesta fue en diciembre de 2010 y el matrimonio será el sábado.
Sin necesidad de viajes, también ha habido peticiones fuera de lo común. En 2005, Juan Carlos Solórzano replicó una parte del programa de televisión The Amazing Race para pedirle matrimonio a su novia, con la que tenía cinco años de relación. Tuvo esa idea porque los dos eran fanáticos de la serie, en la que compiten parejas de todo el mundo.
Juan Carlos elaboró un sobre, igual al que se usa en el programa, en el que había una pregunta. Ella tuvo que escoger entre dos pruebas y una de ellas era el armado de un rompecabezas con la foto de un anillo de compromiso. Las piezas estaban dentro, pero faltaba la del medio. Cuando Meylin preguntó, él le mostró la caja del anillo y le dijo: “Esta es la que falta”. Seis meses después se casaron.
Otros prefirieron la tecnología. Alfredo –que decidió omitir su apellido– llegó a un almuerzo, en casa de su novia Isabel, con un regalo atrasado de cumpleaños. Antes de entregárselo, él había escrito en el Ipad la petición de matrimonio. Cuando ella lo abrió y vio el mensaje, él sacó el anillo de compromiso. “Toda la familia lloró. Teníamos seis años de novios y eso se veía venir”.