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Amalio Belmonte: “Excluye el gobierno, no las universidades nacionales”

El secretario de la Universidad Central de Venezuela, Amalio Belmonte | Sandra Bracho

El secretario de la Universidad Central de Venezuela, Amalio Belmonte | Sandra Bracho

El secretario de la Universidad Central de Venezuela, considera que la pretensión oficialista de controlar de manera antidemocrática los procedimientos de ingreso a las universidades evade el problema sustancial: la  grave crisis del sistema educativo nacional

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Amalio Belmonte, secretario de la Universidad Central de Venezuela, considera que la pretensión oficialista de controlar de manera antidemocrática, con interés estrictamente político, los procedimientos de ingreso a las universidades evade el problema sustancial: la  grave crisis del sistema educativo nacional.

“El presidente Maduro reitera el  discurso oficialista contra las universidades autónomas apelando, en ausencia de criterios académicos, a la descalificación con el manido argumento según el cual a estas instituciones no ingresa el “pueblo” (de acuerdo a la definición gubernamental de esta expresión).Acusaciones  similares reciben otras instituciones y personeros productores  de cultura y  conocimiento, donde por ejercer su soberanía intelectual   y actuar  con base en la libertad de pensamiento, se transforman  en la jerga oficial en oligarcas. El ingreso a las universidades nacionales está condicionado por el requisito más democrático que existe: la capacidad intelectual, la disciplina en los estudios y el rendimiento académico”, aseveró.

Añadió que en las universidades no se exige  a los aspirantes  adscripciones de carácter ideológico o apoyo a modelos políticos determinados, en contraste evidente con las políticas de exclusión y selectividad política que el Gobierno utiliza  para quienes requieren servicios, recursos y apoyo del Estado.

“La exclusión temprana  es el factor más antidemocrático y discriminador que existe en la educación venezolana, y  es responsabilidad  absoluta del  gobierno,  que se produce en  la educación media y básica,   donde se generan los factores de  deserción , altos niveles de repotencia y ausentismo, junto a uno de los mayores problemas  del Sistema Educativo Nacional : niños y jóvenes entre 3 y 17 años  que nunca  han recibido escolaridad, cuya cifra de 1.276.746 es un mentís  rotundo  a la supuestas políticas de democratización de la educación oficial. No debe ser el insulto el punto de partida para la definición de opciones para atender con racionalidad la creciente demanda de aspirantes para ingresar a las Universidades, lo correcto es concebir el ingreso al conocimiento como lo esencial, abordarlo desde una perspectiva integral que incorpore la prosecución y el egreso, y no como la disponibilidad y de cupos. Masificar sacrificando la calidad constituye uno de los peores fraudes que se puede hacer contra los  estudiantes”, afirmó.

En su criterio, los voceros oficiales deben admitir que  el obstáculo más  importante para aumentar el número de estudiantes,  son las limitaciones de la capacidad institucional y presupuestaria de las universidades nacionales con efectos graves en las políticas académicas y las condiciones de trabajo del personal docente.

Belmonte añadió que en el nivel donde se genera la exclusión temprana, debe atenderse las deficiencias en la formación de la educación media  en cuanto a: Perfil, formación y condiciones laborales de los maestros y profesores, carencia de docentes en materias esenciales para proseguir  estudios universitarios, dotaciones, revisión curricular, problemas sociales: familiares, embarazo precoz en las estudiantes, drogas, entre otros.

“Las universidades poseen los programas  y recursos   académicos,  para enfrentar esa crisis y ayudar al gobierno, para que corrija la errada política de graduar bachilleres exonerándoles de materias o acudir a misiones para reducir los años de escolaridad con el propósito de exhibir cifras y excluir a los jóvenes de una formación de calidad. De no hacerlo estaría, para utilizar términos de su agrado,  creando las condiciones para que  la educación sea privilegio de elites”.