• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Adolescentes caraqueños tienen sentido del humor y son agradecidos

El trabajo fue desarrollado por la Universidad Metropolitana y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

De los adolescentes se dicen muchas cosas: por ejemplo, que son rebeldes y difíciles o que no asumen sus responsabilidades. Pero, más allá de esas quejas, hay fortalezas que pocos reconocen. Un estudio de la Universidad Metropolitana y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia encontró que los jóvenes tienen sentido del humor, son agradecidos, creativos, solidarios y valoran la justicia.

La investigación –denominada Promoción Positiva de la Adolescencia, que se incluye dentro del proyecto de Unicef Más Protección, Menos Violencia– se desarrolló durante 2 años y se concentró en 60 jóvenes de Petare y Santa Cruz del Este. Los especialistas aplicaron el test VIA de fortalezas personales, que permite identificar 5 fortalezas que definen a los individuos entre una lista de 24.

María Elena Garassini, una de las líderes del proyecto y jefa del Departamento de Ciencias del Comportamiento de la Unimet, explicó que con esa prueba se hicieron perfiles individuales y grupales, que después se promediaron. También desarrollaron actividades para que los adolescentes identificaran sus fortalezas y las de sus padres y maestros. Con esa información se obtuvieron las cinco características positivas que definen a esa población.

Garassini señaló que no se pueden hacer generalizaciones. Sin embargo, explicó, puede tratarse de una tendencia, que además coincide en buena parte con el perfil de los venezolanos –otro estudio realizado por la Sociedad Venezolana de Psicología Positiva, que preside Garassini–.

Por ejemplo, apuntó la especialista, la gratitud es una de las fortalezas de los jóvenes y, además, la principal característica de la población venezolana. “En el país hay redes sociales muy fuertes, y la gente está inmensamente agradecida por ese apoyo. Entre menos recursos hay, se presenta más reconocimiento hacia los que ayudan”, explicó.

El sentido del humor, indicó Garassini, también es una característica que comparten los venezolanos. En el caso de los jóvenes, muchos valoraron a los docentes con capacidad para bromear: “Eso sucede cuando consiguen a un adulto que logra empatía con ellos”.

Otra perspectiva. Reconocer las fortalezas no se trata de una ingenuidad. Delia Martínez, oficial de Desarrollo Adolescente de Unicef en Venezuela, señaló que la idea es cambiar una visión sobre los jóvenes: “Hay una tendencia a pensar en los adolescentes como los malos. Pero en la medida en que se identifique lo positivo, se puede mirar el mundo de forma diferente. Se trata de cambiar una manera de crianza y desarrollo”.

Justamente, la investigación se enmarca en la psicología positiva, que –de acuerdo con la publicación del estudio– invita a apropiarse de las fortalezas personales para construir proyectos de vida valiosos.

Ahora, ¿cómo lograr que ese reconocimiento de las fortalezas se traduzca en verdaderos cambios? Garassini señala que en esta sociedad tan convulsionada es importante rescatar los modelos positivos: “Hay que resaltar las cosas que funcionan. Nuestros jóvenes necesitan modelos, personas inspiradoras, que los inviten a desarrollarse y ser productivos”.

Otros aportes

El proyecto de la Unimet y Unicef no sólo tenía la finalidad de identificar las fortalezas de los adolescentes. En los dos años de trabajo también hicieron talleres en las comunidades de Petare y Santa Cruz del Este, para cambiar la percepción sobre los jóvenes.

María Elena Garassini, una de las líderes del proyecto y especialista en psicología positiva, explicó que hubo beneficiarios indirectos: los habitantes de la comunidad recibieron información sobre las fortalezas de los jóvenes y sus potencialidades. Hicieron, además, carteleras y murales para llevar el mensaje. “Lo que queremos es que ellos sepan que las personas son una totalidad y que también hay que ver lo positivo”, dijo la especialista.

Los jóvenes que participaron también entrevistaron a líderes de la comunidad, para indagar sobre sus vivencias de la juventud. De esa manera, pudieron identificar personas exitosas –como comerciantes, maestros o dirigentes– y reconocer sus fortalezas. “Los adolescentes fueron protagonistas y escucharon a los adultos. Así hay empoderamiento de los jóvenes y también de los líderes", dijo Garassini.

Un resumen de esas conversaciones se publicó en un libro, que se distribuirá en otras comunidades para replicar la experiencia.