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Acuerdo de formación de técnicos en radioterapia no se ha cumplido

Hay déficit de especialistas | Alexandra Blanco

Hay déficit de especialistas | Alexandra Blanco

La Red de Sociedades Científicas Médicas indica que en 2005 había un déficit de especialistas de 50,3%

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Instalar un equipo de radioterapia no es suficiente: para prestar el servicio de manera adecuada se debe contar con personal capacitado. En el país se han hecho esfuerzos, pero aún hay déficit de especialistas que se dediquen a esa área. A la escasez se suman los problemas en las máquinas por falta de mantenimiento, lo que se traduce en irregularidades en la atención de pacientes con cáncer.

Un convenio de cooperación entre Argentina y Venezuela, firmado en 2004, consideraba la adquisición de 53 equipos y también la formación de personal para operarlos. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Salud y de empresas involucradas señalaron que ese último componente del acuerdo no se ha cumplido.

El convenio establecía la formación en el manejo de máquinas de radioterapia de intensidad moderada y de radioterapia guiada por imagen. Esas tecnologías permiten hacer las radiaciones justo en la zona afectada –se reducen los daños en células sanas–. También se establecía la capacitación en radiocirugía.

Los planes de formación responden a un déficit comprobado de especialistas. La Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas presentó en agosto de 2012 un informe sobre la atención a los pacientes de cáncer en el país. El documento indica que para 2005 hacía falta 50,3% de especialistas. Agrega que se necesitan 69 radiooncólogos, 43 físicos médicos y 172 técnicos –5 en equipos de 2 turnos–.

La red refiere que se necesita reponer personal jubilado y aumentar los profesionales para atender el crecimiento de la población. Los posgrados y especializaciones, indica el texto, son insuficientes.

 

Formación indispensable. En un servicio de radioterapia se necesitan radioterapeutas, físicos médicos y un técnico por cada equipo, dice Omar Arias, físico médico y profesor de la Universidad Central de Venezuela.

Arias, quien también es directivo de la Sociedad Venezolana de Protección Radiológica, indica que el mayor déficit es de técnicos que trabajan con las máquinas, especialmente en otras regiones del país. Agrega que los físicos médicos son indispensables para mantener los equipos en buen estado, pues se encargan del control de calidad, además de la planificación del tratamiento y el cálculo de las dosis. Subraya que Venezuela es el país en el que más se forman estos profesionales.

Miguel Martín, profesor del posgrado de Física Médica de la Universidad Central de Venezuela, señala que estos especialistas garantizan que el tratamiento se realice de manera adecuada: “Lo ideal es que tengamos más equipos de radioterapia y, por lo tanto, más personal”.

Avances con esfuerzo

Martín refiere que hay 2 posgrados de Física Médica: uno en la UCV y otro en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas. En la primera institución, dice, hay 40 inscritos; en la segunda, alrededor de 20.

En 1996, señala el especialista, se creó en la UCV un sistema de orientación que permite a estudiantes de Física tomar asignaturas enfocadas en la medicina. “Esa área es la que tiene más estudiantes inscritos porque hay una gran demanda. Recibimos alumnos de otras universidades. Sería buenísimo que otras instituciones tuvieran también esta orientación”.

También hay un esfuerzo estatal, pues existe un convenio con el Organismo Internacional de Energía Atómica, que considera la instalación de un centro piloto de física médica en el oncológico Luis Razetti. De hecho, recientemente se dio un curso de formación en el hospital. Arias señala que la idea es dar entrenamiento clínico.

La Universidad Bolivariana de Venezuela ofrece un programa de formación en radioterapia. En dos años se gradúan técnicos superiores universitarios, y en cuatro años se obtiene la licenciatura. Sin embargo, hace falta impulsar esos esfuerzos –por ejemplo, a través del componente incumplido del convenio con Argentina– para paliar el déficit.