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Boda en las alturas. Ernesto Luis Sosa y Alejandra Troconis Casal

Ernesto Luis Sosa y Alejandra Troconis Casal

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Alejandra Troconis Casal y Ernesto Luis Sosa Portilla eligieron como escenario para su fiesta de bodas la quinta Vista Hermosa, en la capitalina urbanización de San Román. Desde allí Caracas se luce con el Ávila como fondo y con las luces que ofrece la ciudad de este a oeste. La reunión exigió traje largo y esmoquin para los invitados.

Así lo indicaba la tarjeta de invitación suscrita por Luis Alejandro Troconis Sosa, Nena Casal de Troconis, Ernesto Sosa Branger e Inés Portilla Torres, padres de los contrayentes.

A las 7:00 de la noche, el templo de San Luis Gonzaga, elegido por los novios para la ceremonia eclesiástica, estaba lleno de familiares y amigos de la pareja. Ernesto llegó del brazo de su madre hasta el pie del altar, donde esperó a la novia, que llegó al rato ­después de que los integrantes del cortejo hicieran su entrada­ guapísima, con un traje de organza y encajes adornado con un cinturón de raso y broche de cristales, elaborado por la diseñadora Rosa Clará. La ceremonia se celebró entre cánticos, oraciones y palabras de cariño hacia la pareja, y una hora después del encuentro en el altar los novios ya eran marido y mujer y, como tales, estaban listos para festejar en Vista Hermosa.

Los salones de la mansión se bañaron con una suave luz rosa, los invitados se acomodaron en modernos muebles blancos, en el recibo se colocaron cubos de vidrio con flores blancas y en el jardín, bajo dos grandes carpas negras, las mesas con velas, flores y briseras, los bares y puntos de comida y, por supuesto, el pastel de bodas, un colorido mosaico de cupcakes elaborados por Polka Dots, la compañía de la pareja, que ha puesto de moda los dulcitos.

No faltó la champaña, los bocadillos salían unos tras otro, las canciones de moda, a cargo de los DJ acompañaban las entretenidas conversaciones de los invitados, que bailaban y sorbían sus tragos con parsimonia, ante la alfombra de luces que se tendió a los pies de todos, esa noche inolvidable.