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¿Se puede surfear la ola de la inflación?

En un año en que la inflación podría llegar a 500% según el Fondo Monetario Internacional. ¿qué puede hacer la clase media para protegerse?

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A finales de octubre el periodista de CNN Xavier Serbiá realizó en su programa Dinero un análisis DOFA (Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas) sobre la situación de inflación que viven los venezolanos. 40.000 personas vieron un video que compartió para invitar a la gente a contar cómo llevan comida a sus casas y de ahí partió su evaluación de esta coyuntura. La ola de la inflación que vive el venezolano, una amenaza que no se disipará en el corto plazo, es muy difícil de surfear actualmente. Para la clase media empobrecida es complicado resguardar el patrimonio y lo que recomiendan analistas financieros es enfocarse en mantenerse a flote mientras las condiciones económicas mejoran. El analista Henkel García, de la firma Econométrica, señala que la realidad económica ha agotado las vías que antes tenía este sector de la población para sostenerse en tiempos de alta inflación y depreciación de la moneda, como lo eran refugiarse en la compra de divisas, comprar vehículos e inmuebles a través de créditos, cosas muy difíciles de hacer ahora. “Muchos no tienen manera de resguardar el patrimonio y a los que les quedan ahorros tienen que batallar con el día a día”.

Con las observaciones de Serbiá y las recomendaciones de García se elaboró una guía de consideraciones para orientar el manejo de las finanzas en casa durante este año de incertidumbre económica:


1. Serbiá identifica entre las fortalezas del momento actual que la crisis obliga a la gente a ser más organizada financieramente y a priorizar. “La gente debe prestarle atención a los temas económicos”. García señala que aunque es muy difícil hacer un presupuesto familiar en los momentos actuales, por la volatilidad de los precios, sí es recomendable listar los gastos que se hacen diaria o mensualmente para poder identificar las áreas en las que se pueden hacer recortes. Por ejemplo, ver una película en casa descargada por Internet siempre será más barato que ir al cine, refiere el analista. Hay que racionar los gastos.

2. Tener un fondo de ahorro en la medida de lo posible, pues muchos hogares están teniendo más gastos que ingresos. García señala que se pueden hacer ahorros en el futuro realizando ciertas compras planificadas, también en la medida que la escasez lo permita. En el caso de los enfermos crónicos tener el tratamiento asegurado para tres meses y evitar las recaídas de salud que conlleven más gastos.

3. ¿En qué gastar? Los analistas coinciden en que el dinero mejor aprovechado en este momento es el que se pueda invertir en sí mismo, especialmente en formación. Iniciar cursos puede ser una manera de sacar provecho a esta etapa de crisis.

4. Muchas personas han convertido las tarjetas de crédito en un instrumento de financiamiento del gasto corriente, sobre todo en un escenario en que la inflación deja atrás las tasas de interés congeladas. A la gente se le va el saldo disponible en compras en los automercados y farmacias, lo que implica una debilidad en escenarios de crisis pues restan la posibilidad de tener un respaldo para emergencias. “Recurrir al endeudamiento te puede sacar de una urgencia en el corto plazo, pero luego salir de esa espiral de endeudamiento es complicado”. García recomienda que la gente, en lo posible, baje el saldo de las tarjetas de crédito para que se conviertan en un fondo para gastos inesperados, como puede ser una emergencia médica, en vista de que la cobertura de las pólizas de salud ha quedado muy por debajo del costo de los servicios.

5) Liquidar bienes es otra medida a la que recurren algunas familias cuando se ven con los ingresos recortados. En el caso de los carros, por ejemplo, García recomienda mantenerlos como patrimonio, pues no hay disponibilidad en el mercado. Por ejemplo, podría cambiar una camioneta por un vehículo más pequeño que implique menos gastos de mantenimiento puede significar una vía de ingresos y de ahorro, pero también podría generar más gastos, porque habría que comprarlo de segunda mano sin garantías de su buen estado. “Aunque las pólizas se han elevado muchísimo, hay que asegurar los vehículos, en la medida de lo posible, porque perderlo es un riesgo muy alto. Una recomendación es tratar de negociar la revalorización de los vehículos con las aseguradoras”.

6) ¿Invertir? Aunque suene irracional invertir en tiempos de recesión económica, García no lo descarta para quienes tienen capital. “Estas crisis son muy duras pero no son para siempre”. El analista señala que si bien los primeros meses de 2016 serán muy complejos, el área de servicios posiblemente va a crecer y allí hay una oportunidad de negocio, pues no requieren tanto capital y el tipo de cambio de inversión está por debajo del cambio paralelo. “En este país hay muchas cosas que faltan, donde han desaparecido muchas empresas hay una oportunidad de emprender”. Serbiá también planteó en su análisis que en la crisis de ingresos que viven muchas familias se puede afrontar con venta de artículos en casa y por Internet, el alquiler de habitaciones en el caso de que se disponga, o redoblando la jornada laboral.