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Dos meses antes: diseño milimétrico

La maquinaria petrolera busca los votos / Prensa Miraflores

La maquinaria petrolera busca los votos / Prensa Miraflores

Las salas situacionales se convierten en los cerebros que imparten las instrucciones a seguir por cada gerencia y trabajador de la industria en las semanas previas y en el día de las elecciones

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La movilización se planifica por adelantado y va más allá del envío de correos electrónicos para designar patrulleros. Una de las acciones clave es la instalación de salas situacionales regionales, que responden a una central en Caracas. Se despliegan en distintos estados: la de Monagas, por ejemplo, funciona en el edificio de Pdvsa de Maturín. En los correos de 2010 se convocan a reuniones en el auditorio Juana Ramírez la Avanzadora para jornadas de planificación rumbo a los comicios.

Las salas situacionales se convierten en los cerebros que imparten las instrucciones a seguir por cada gerencia y trabajador de la industria en las semanas previas y en el día de las elecciones. “Desde allí bajan las directrices políticas y se maneja el dinero para pagar la logística, los transportes, la comida”, indica el ex funcionario de la petrolera.

Fuentes de la industria afirman que las salas situacionales para los comicios del 14 de abril se instalaron a mediados de marzo, siguiendo el mismo plan delineado para el 7 de octubre, pues tras la muerte de Chávez no hubo tiempo para mayores cambios.

El proceso de creación de estas estructuras en los niveles más bajos de la empresa comienza con la identificación de los empleados que participarán en las labores electorales. Cada gerencia o dirección de la petrolera –con énfasis en las de Asuntos Públicos, Servicios Logísticos, Contrataciones, Finanzas, Seguridad Industrial, Recursos Humanos y Transporte– identifica en qué centros votan los trabajadores a su cargo. Todos –afirman las fuentes internas– se ponen a la orden de la Gerencia de Planificación, que coordina las acciones con la sala central en Caracas.

En el auditorio de la sede de Pdvsa en Maturín, personal del Consejo Nacional Electoral ha entrenado a los empleados de la empresa por si deben suplir a algún miembro de mesa, según los documentos obtenidos. Luego del adiestramiento, se designan a los coordinadores municipales y parroquiales que trabajarán codo a codo con los patrulleros del PSUV el día de la elección.

La semana previa: con la lista en mano

Los detalles menudos del plan nacional se afinan la semana anterior a la contienda, cuando se chequea la disponibilidad de automóviles, las listas de votantes y las necesidades de movilización. La cadena de correos internos revela que Pdvsa emplea matrices de medición del porcentaje de apoyo a las labores electorales, que se calcula tomando en cuenta variables como el número de empleados de cada dependencia, los vehículos de los cuales dispone y la cantidad de personas que estos pueden transportar.

En una tabla titulada “Personal con vehículo disponible para movilización”, cada gerente precisa los datos de los empleados a su cargo, incluidos sus centros de votación, el modelo y placa de los carros que poseen. “Mi esposa no trabaja en Pdvsa, pero apoyará en la movilización porque yo soy coordinador de mesa electoral y no puedo retirarme del área”, escribió un trabajador en la columna de observaciones, junto a las señas de su camioneta modelo pick up.

Empleados de la industria indican que todas las gerencias tienen un objetivo asignado y deben apoyar tanto en tareas de logística como movilización, con ubicación de votantes o encargos específicos.

A pocos días de las elecciones, la sala situacional intensifica los correos. En uno de ellos, enviado cuando faltaban cinco días para las parlamentarias de 2010, adjuntaron un documento titulado “Jefes UBB x CV” (Jefes de Unidades de Batalla por centro de votación). El archivo detalla, parroquia por parroquia, escuela por escuela, a los encargados de movilización electoral del PSUV y sus números telefónicos. En una reunión se dan las últimas instrucciones y los patrulleros escogidos por Pdvsa comienzan el despliegue.

El funcionario, lista en mano, llega al municipio asignado y contacta a los responsables de cada centro y a los que llevan las listas 1x10. Para verificar la participación esperada, en ocasiones tiene que hacer recorridos casa por casa. “Hay que estar siempre a la disposición de la sala situacional y del coordinador de Pdvsa en la región”, dice el ex funcionario. Precisa que en su departamento, de 32 empleados, 12 trabajaban en las elecciones.

El cálculo de la participación en cada sector permite determinar cuántos vehículos serán necesarios para trasladar votantes, además de cuántas bebidas y comidas harán falta para atender ese día a los militantes en el punto rojo o los centros electorales, a los transportistas y a los otros empleados de Pdvsa en esas tareas.

Fuentes vinculadas a la compañía afirman que pagos recibidos bajo la figura de viáticos han permitido a funcionarios cubrir la estadía en el municipio asignado para la labor electoral.

Añaden que la empresa cancela en efectivo los gastos de transporte del electorado, lo que implica el uso de taxis, mototaxis y autobuses. En Caracas, conductores de líneas de colectivos, que han trabajado para el PSUV, no confirman que los pagos proceden de la compañía petrolera aunque lo sospechan. Identifican a cooperativas y funcionarios del gobierno local como intermediarios. “Si no pagan en efectivo, los choferes no salen porque otras veces les quedaron debiendo. Por el día de trabajo en un bus de 32 puestos te pueden cancelar entre 3.000 y 5.000 bolívares”, afirma un conductor del oeste de la ciudad capital.

El día de la elección: despliegue hora a hora

El apoyo de la petrolera es más explícito en las zonas en las que opera en el interior del país y en los tradicionales bastiones electorales del oficialismo.

En Caracas, la compañía estatal se despliega en la parroquia Sucre, una localidad clave –con 325.161 electores– para ganar los comicios en el Distrito Capital. La sede del consejo comunal La Máxima Expresión Floreña, de Los Flores de Catia, sirvió como sede de logística para el PSUV y Pdvsa en esa zona durante las elecciones del 7 de octubre.

Funcionarios de la petrolera, con sus carnets a la vista, entraban y salían de la casa. “Aquí la logística la coordina Pdvsa. Consiste en llevar comida, agua y jugos a la gente de los centros. Ellos están distribuyendo eso en toda la parroquia Sucre”, dijo ese día el mototaxista Joandry Colina, de 20 años de edad, que estaba sumado a las labores.

En Catia se desplegó una flota de 120 jeeps blancos, dispuestos por Pdvsa para la movilización de votantes, según fuentes cercanas al partido de gobierno. Los logos de la compañía en los vehículos fueron cubiertos con calcomanías. Los vecinos refieren que en la labor también contó con la colaboración de la Guardia Nacional y las milicias.

En las zonas más apartadas de la parroquia, entre las veredas más empinadas de los barrios, la empresa despliega el apoyo logístico, confirman dirigentes de partidos de oposición en Catia. Hay vehículos que sí tienen a la vista el logo de Pdvsa y que serpentean los cerros y las rutas troncales para buscar votantes. “Los jeeps de la empresa tienen carteles con el nombre del centro de votación al que van”, dice Rosana Liendo, de Un Nuevo Tiempo.

También suelen usar camionetas machito o pick up. “En las filas también se veía a gente con carnet de Pdvsa preguntando por quién van a votar. Llevan el control de las colas en muchos centros, no es algo disimulado”, agrega Kadary Rondón, de la misma organización.
Al otro extremo de la capital, en Petare, los jeeps de las rutas comunales –donados por Pdvsa– sólo trasladaban a votantes del oficialismo, de acuerdo con Arley Flores, dirigente de Primero Justicia en José Félix Ribas. Opositores en la zona señalan que a los conductores les pagaron 2.000 bolívares por la movilización electoral, mientras que a los motorizados les dieron 800 bolívares. En ese sector, el agua y la comida también corrieron por cuenta de Pdvsa.

Las 2:00 pm suele ser una hora crucial. Por los reportes de cada una de las salas situacionales, la central de la petrolera en Caracas maneja tendencias de participación de votantes y resultados de la elección. Con el informe de quiénes de la nómina de Pdvsa y de las listas del PSUV han sufragado, llega el momento de la barrida. Así lo confirma el ex funcionario consultado: “Había que buscar en su casa a todo el que no había votado. Los militares permitían dejar los centros abiertos hasta tarde, aunque no tuvieran cola, para esperar que llegáramos con la gente”.

La llamada “operación remolque” la han vivido los vecinos de Catia más tarde, a partir de las 4:30 pm. “A esa hora ya saben quién va ganando porque los coordinadores del CNE les permiten a los militantes del PSUV saber cuánta gente va registrada en los cuadernos electorales”, apunta Ricardo Rada, de Alianza Bravo Pueblo. Con los centros electorales abiertos, los votantes que llegan en carros de Pdvsa no hacen colas.

Después: evaluación de resultados

Las tareas electorales de los trabajadores de Pdvsa no terminan el domingo de los comicios. Cada gerencia organiza jornadas para analizar el comportamiento electoral del centro que le tocó coordinar y evaluar si cumplieron con la cuota de movilización que se le había fijado, junto con gobiernos regionales y locales, ministerios y militares.

El ex empleado de la compañía señala que Pdvsa cuenta con politólogos en su nómina, que hacen presentaciones para explicar los resultados de la elección.

En los encuentros con expertos se analizaba también el comportamiento de los votantes de los colegios creados por la petrolera, donde estudian los hijos de los empleados.

“En un momento en esos centros, donde sólo vota gente de Pdvsa, disminuyeron los votos del oficialismo. Era una preocupación”, afirma la fuente.

El trabajador vio cómo la petrolera depuró sus planes logísticos para las elecciones. El voluntariado que participa en los procesos se constituyó como una instancia burocrática dentro de la empresa. Tomó forma de frentes y de comités como el que se constituyó para el 7 de octubre de 2012 con el nombre de Resteados con Chávez. Estos aún se encuentran activos y ahora trabajan por Maduro.

En la fase final, después de estudiar los resultados, cada dependencia de Pdvsa enviaba su informe a las oficinas centrales en  Caracas para una evaluación final que les ayudaría a perfeccionar su maquinaria para la venidera elección. El domingo próximo será la siguiente, la primera sin la presencia de Chávez.