• Caracas (Venezuela)

Siete Días

Al instante

El destino europeo de Gran Bretaña

Europa está en crisis. La deficiencia en la concepción del euro ha resultado manifiesta

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La cuestión de Europa lleva años perturbando y dividiendo la política británica, pero ahora los políticos principales del partido gobernante formulan a las claras los argumentos en pro de que Gran Bretaña abandone la Unión Europea o cambie radicalmente su relación con ella, lo que puede equivaler a lo mismo.

La razón de ese escepticismo y esa hostilidad a la UE no es difícil de entender. Europa está en crisis. La deficiencia en la concepción del euro ha resultado manifiesta. Ahora deben aplicarse los cambios estructurales a economías que experimentaron una intensa baja en los tipos de interés cuando se adhirieron al bloque monetario dominado por Alemania.

En realidad, las razones en pro de la UE son actualmente mayores que hace 76 años, cuando se inició el proyecto, pero diferentes. En aquella época, la razón fundamental era la paz; ahora, es el poder. China tiene una población 3 veces mayor que la de la UE y una economía que con el tiempo será la mayor del mundo. La India tiene más de 1 millardo de habitantes. La población de Indonesia es 3 veces mayor que la del país más grande de Europa y muchas otras naciones tienen más habitantes en la actualidad que cualquier miembro de la UE.

Se trata de algo decisivo, porque, al moverse la tecnología y el capital por el mundo, habrá un realineamiento del PIB y de la población: cuanto mayor sea la población de un país, mayor será su economía. Estados Unidos sigue siendo extraordinariamente fuerte, pues su ejército es seguramente el mayor y mejor equipado del mundo, pero su condición de única superpotencia llegará a ser insostenible.

Actualmente, la razón en pro de la UE es que los países miembros, incluida Gran Bretaña, han de tener peso para ejercer su poder en la economía, el comercio, la defensa y la política exterior, además de abordar las amenazas mundiales como el cambio climático. La UE brinda a Gran Bretaña un peso colectivo del que carece por sí sola.

En un mundo en el que China y la India tienen poblaciones 20 veces mayores que la del Reino Unido, Gran Bretaña necesita a la UE para perseguir su interés nacional eficazmente. Con ella, contamos más; sin ella, contamos menos. Y, si queremos participar en Europa, debemos hacerlo como europeos.

Gran Bretaña podría tener un futuro fuera de Europa. La cuestión es la de si debe: la de si sería sensato abandonarla desde el punto de vista de los intereses de Gran Bretaña a largo plazo. Lo primero que debemos hacer es desmontar una falsa ilusión, a saber, la de que Gran Bretaña podría ser como Noruega o Suiza. Noruega tiene una población de cerca de 4,9 millones de habitantes y un PIB de 485.800 millones de dólares. También tiene un fondo soberano actualmente valorado en más de 600.000 millones de dólares y que podría alcanzar 1 billón de dólares en 2020, gracias a unas inmensas reservas de petróleo y gas. Si el Reino Unido, con un PIB de 2,4 billones de dólares, tuviera un fondo soberano cercano a 3 billones de dólares, todos los argumentos cambiarían, pero no lo tiene.

Fuera de la UE, Gran Bretaña perdería su papel dirigente mundial. No debería haber falsas ilusiones al respecto. La idea de que entonces mantendría nuevas relaciones con países como China y la India es descabellada. Ninguno de esos países subordinaría jamás su relación con Europa a una relación con una Gran Bretaña no europea. Abandonar la UE la excluiría del proceso de adopción de decisiones que determina las normas del mercado único. Las empresas británicas lo saben, como también las empresas mundiales que utilizan al Reino Unido como una base europea.

Por último, Gran Bretaña perdería la oportunidad de la cooperación y una fuerza suplementaria respecto de cuestiones que le importan en un momento en el que otros aprovechan las oportunidades de la integración regional. Países de todo el mundo se unen en bloques regionales. ¿Se separará Gran Bretaña del que tiene en su umbral?

Si Gran Bretaña se centra en los próximos años, en lugar de en cómo ayudar a Europa a recuperarse y prosperar, en cómo cambiar su relación con ella, no cabe la menor duda de cómo será el estado de ánimo con el que nuestros socios actuales se aprestarán a dicha negociación. Gran Bretaña no debe internarse por esa senda, a no ser que esté dispuesta a seguirla hasta la salida.

Europa es un destino que Gran Bretaña nunca aceptará fácilmente, pero hacerlo es absolutamente esencial para seguir siendo una potencia mundial, política y económicamente. Sería un error diplomático monumental dar la espalda a Europa y abandonar una posición decisiva de poder e influencia en el siglo XXI.