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“Aún canto el himno de AD”

Claudio Fermin | Foto: Archivo

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—¿Escapista como Houdini o cometa como el Halley?

—Me negué a hacerle el juego a la farsa de Arias Cárdenas, no apoyé el paro petrolero, tampoco la plaza Altamira y mucho menos la abstención. Muchos periodistas entrevistaban solo a aquellos que respaldaban sus tesis. Así cualquiera luce invisible. Siempre he estado aquí.

—¿Qué se trae ahora?

—Predicar la democracia.

—¿Con cuál partido ahora?

—Con todos cuantos pueda.

—Corren otros tiempos…

—Creo en todos los partidos democráticos.

—¿Quién ganó en las elecciones municipales del 92: Aristóbulo o usted?

—Que contesten los que hicieron trampa.

—Aparte de la captahuellas, ¿otro “negoción” del Estado-gobierno?

—Las importaciones de unos vivos.

—¿De qué, o de quién, desconfía más en política?

—De los cogollos.

—Del 1 al 10, ¿su grado de egotismo?

—Cuatro.

—¿No tenía interés en ser jefe de la MUD?

—Fueron solo comentarios en las redes. Nadie habló conmigo.

—De haberlo sido…

—Promovería su ampliación.

—Si los “candidatos al Parlamento no deben responder a cierta nómina”, ¿quién la paga?

—Los venezolanos pagan la nómina de la AN.

—¿Aún aspira a la Presidencia?

—Las aspiraciones dependen de las circunstancias.

—Riocaribero, ¿qué tiene de riocariloco?

—(Carcajadas) Creo que muchas cosas.

—¿Juega truco?

—No.

—¿Aplica este juego en política?

—Tampoco.

—¿Una decepción?

—Ver gente con experiencia que ha sido engañada fácilmente.

—¿Volverá a AD?

—La mejor manera de coo­perar con su dirigencia es no distraerlos en potenciales conflictos.

—¿Lo negreó el partido blanco?

—(Risas) Algunos jugaron para atrás, como en el hipismo.

—Y ahora el partido solicita su regreso… —Mis relaciones con las bases son diarias, intensas y afectuosas.

—¿Le gustaba que Emilio Lovera lo imitara?

—(Carcajadas) Me reía mucho.

—Y ahora al oficialismo no le gusta que lo parodien… —Así es el autoritarismo.

—¿Un reconocimiento a la revolución?

—La reivindicación de la sensibilidad social como parte de su discurso, aunque está lejos de los hechos; hay muchísima manipulación.

—¿Se siente corresponsable de esta situación?

—No, en absoluto.

—¿La cuota de AD?

—Culpa, ninguna. AD sembró tanto que a 25 años de su último gobierno las columnas que fundó no han podido ser echadas por 16 años de disparates.

—¿Recuerda el himno del partido?

—Desde la A hasta la Z. Aún lo cantó. Recientemente comenzamos un acto de varios partidos cantándolo.

—¿Un arrepentimiento?

—No estoy tan viejo para arrepentirme.

—Si la revolución lo llamase…

—En 16 años de chavismo nunca hablé con Chávez ni con ningún personero del PSUV.

—¿Se lanzará a las parlamentarias?

—No. Necesito mucho tiempo para recorrer el país. Voy a buscar votos para los candidatos a la AN.

—¿Un error político?

—Haberme postulado simultáneamente a la reelección de la Alcaldía de Caracas y a la precandidatura presidencial.

—Profesor universitario, ¿cómo explica a sus alumnos que los “doctores” hayan perdido el poder?

—Chávez gana en 1998 porque el gobierno de Caldera, Convergencia y el MAS perdieron toda capacidad de respuesta al estar el petróleo a 9 dólares el barril.

—Sociólogo, ¿un avance de la sociedad en los últimos 16 años?

—Que los dirigentes de oposición hayan bajado el copete a su canibalismo político y ahora admitan sus coincidencias. La oposición no es solo los partidos, y esa es la óptica equivocada de algunos con demasiado poder en la oposición.

—¿Una molestia?

—Que de cada diez palabras algunos emitan nueve groserías o insolencias.

—¿Una adicción?

—La pelota. Soy del Magallanes.

—¿Otra coincidencia con Chávez?

—En el gusto por el joropo y la música venezolana.

—¿Una contradicción?

—Querer hacer muchas cosas a la vez.

—Luego de ser su alcalde, ¿cómo ve hoy a Caracas?

—Como una de las ciudades más desorganizadas y sucias del país.

—¿Y sus aceras?

—Las últimas que se construyeron fueron en 1992.

—¿Una alegría?

—Mis hijos.

—Ya tiene siete. ¿Otra distracción?

—(Risas) La soledad a veces es una buena distracción.

—¿Una esperanza?

—Que a unos cuantos con poder les dé un ataque de cordura.

—¿Alguna vez pensó en este llegadero?

—Nunca pensé que un país que multiplicaba sus universidades y medios de comunicación y entró en la globalización podía ser conducido por ineptos.

—¿Ve luz al final del túnel?

—Sí.

—¿Otra sugerencia a la MUD?

—Que realice consultas a los ciudadanos para escoger candidatos. Hay que acabar con las elecciones de segundo grado.

—¿Congeniaría con el PSUV?

—Congenio con mucha gente del PSUV. Lástima que no tienen ningún poder.

—¿Le costó, o le cuesta aún, dejar de ser poder?

—Nunca tuve poder.

—¿Qué pasaría en Venezuela y con usted si AD volviese al poder?

—Necesitamos un gobierno de la gente más preparada, sensible y tolerante. Esas cualidades son incoloras.