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Vietnam, acuerdos en medio de la guerra

El secretario de Estado Henry Kissinger junto con el político vietnamita Le Duc Tho | Foto Archivo El Nacional

El secretario de Estado Henry Kissinger junto con el político vietnamita Le Duc Tho | Foto Archivo El Nacional

El inicio de la presidencia de Richard Nixon en 1969 motivó a Hanoi a dialogar además de buscar un fin a los intensos bombardeos por parte de Estados Unidos y su retirada de Vietnam del Sur

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Las negociaciones de paz entre el gobierno de Estados Unidos y Vietnam del Norte iniciaron en París en 1968 con la finalidad de terminar la guerra. Al principio el interés principal para llegar a un acuerdo lo tuvo Estados Unidos por las presiones internas de parte del movimiento antibelicista y el cuestionamiento de los ciudadanos de si valía la pena seguir en una guerra que estaba teniendo un alto costo de vidas de soldados estadounidenses. No obstante, al terminar el gobierno de Lyndon B. Johnson, el inicio de la presidencia de Richard Nixon en 1969, que significó un cambio en la política exterior norteamericana y un acercamiento por parte del secretario de Estado de Nixon, Henry Kissinger, a países como China y la Unión Soviética, motivó a Hanoi a dialogar además de buscar un fin a los intensos bombardeos por parte de Estados Unidos y su retirada de Vietnam del Sur.

Para el internacionalista especialista en política exterior estadounidense, Kenneth Ramírez la estrategia de Kissinger fue obligar a los vietnamitas a involucrarse en el diálogo ejerciendo una escalada en la guerra. “Fueron unas negociaciones directas, en las que realmente el rol fundamental cayó en la labor diplomática de Henry Kissinger, intentando presionar en el terreno en los hechos, que los vietnamitas siguieran viendo los costos que implicaba continuar la guerra”.

Se logra la paz a través de los acuerdos de París, en los que Estados Unidos se compromete a que sus tropas abandonen Vietnam, pero si el norte atacaba el sur estos sufrirían la retaliación de los norteamericanos. No obstante, cuando de hecho esto ocurre, la inestabilidad y la falta de apoyo al gobierno de Nixon, que empeora con el escándalo de Watergate, lo inhabilita para ir a la ayuda de su aliado. Después de este hecho finaliza la guerra e inicia un período de transición que conduciría a la reunificación del país.

Ramírez señala que este proceso lo que deja como mensaje es que cuando hay divisiones internas en uno de los bandos evidentemente puede llevar a que la estrategia de este en las negociaciones no sea exitosa. “La importancia de mantener la unidad de cara a la negociación es para sostener los resultados que puedas conseguir”, explicó Ramírez.

Con respecto al éxito de estas negociaciones, el especialista expone que si se ve desde el punto de vista del fin de la guerra sí se puede hablar de éxito, Estados Unidos realmente no pudo lograr la paz con honor que quería Kissinger y quedó en la historia como el perdedor de este enfrentamiento.