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Tomas Roby: Estamos negociando cómo continuar

Aliviadero del Complejo Hidroeléctrico Manuel Piar, ubicado en Tocoma, estado Bolívar| Cortesía Consorcio OIV

Aliviadero del Complejo Hidroeléctrico Manuel Piar, ubicado en Tocoma, estado Bolívar| Cortesía Consorcio OIV

El director general de Impsa Caribe, explicó las razones de la parálisis de la central hidroeléctrica Manuel Piar

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—¿Cuál es el estado de la obra?

—Tenemos un avance de 75%. Lo que se ve en obra es diferente porque el grado del montaje es 30%. El restante 25% consiste en bajar las máquinas y hacer los ensayos y la puesta comercial de las unidades. Las turbinas 1 y 2 están en el sitio. Las máquinas de la 3 a la 8 no, porque los pozos no están listos para entrar. Tenemos 7 máquinas completas en la obra, depósitos, fábrica y aduana. Nuestro contrato tiene diversas partes: procura, fabricación, despacho; entonces, certificamos y avanzamos.

—¿A cuánto asciende la obra?

—Con la addenda y la actualización está alrededor del millardo de dólares.

—¿A qué se debe el aumento de dos veces y media en las turbinas y el montaje?

—La obra se contrató en 519 millones de dólares y el tipo de cambio entonces era 2,15. Hoy el dólar está en 80. Y hay una escalada con eso. Está prevista con fórmulas de reajuste, más los adicionales.

Dice que hay una paralización, pero Impsa debe tener su personal completo porque no ha terminado. ¿Están liquidando?

—Teníamos un subcontratista de montaje, HPC, que es la fuerza personal más importante y que ahora no está trabajando porque no hay mucho más que hacer en este momento, con las pocas perspectivas de continuar. El personal es una estructura fija que se debe  sostener pese a todo y eso incrementa los costos. No es que hayamos despedido gente, sino que nos hemos adecuado. HPC retiró la gente, pero nosotros tenemos la estructura funcionando. Hay una paralización, pero se está trabajando, a menor velocidad.

¿Se han respetado las fechas de entrega de las máquinas?

—Hubo varias modificaciones con respecto al cronograma inicial. Hoy hay un atraso. Hubo una aceleración para anticipar fechas de entrega. Se habló con el contratista civil y se programó esta aceleración. Entonces, Impsa buscó subcontratistas en todo el mundo para lograr anticipar la entrega de componentes.

¿Se han pagado las multas previstas si no se entregaban las turbinas?

—No. Esos retrasos se compensarán luego.

¿Cuánto tiempo de adelanto implicaba la aceleración que Corpoelec exigió?

—No tengo esos datos. Hubo problemas serios de Corpoelec en cuanto a sus pagos.

—¿Corpoelec pagó 300 millones adicionales por adelantar los trabajos?

—Lo acordó, pero no lo pagó en tiempo ni forma. Tuvimos que subcontratar y hacer un montón de movidas. Por eso no se cumplió. En una addenda del contrato se reprogramaban plazos para hacer eso. Después no se pagó a tiempo y por eso no se cumplió con lo que se pretendía en la addenda.

—¿Cuánto es la deuda de Corpoelec con ustedes?

—Por Tocoma se adeudan 50 millones de dólares fuera de otros desbalances que ha habido en el contrato. Al día de hoy tenemos una ejecución física versus la financiera que no nos favorece. Estamos un poco desfasados.

—¿Hay otra deuda?

—No como tal. Hubo desfases por el tipo de cambio, inflación y escalada que han generado distorsiones. Por ejemplo, yo le he pagado más a HPC de lo que le he facturado a Corpoelec.

—¿Por 50 millones que se deban se va a parar la obra?

—Se sigue trabajando en los talleres de Argentina y el mundo. Pero no es por eso que nos paramos aquí: es el tema de la incertidumbre de cómo pagarán. Estamos negociando cómo continuar, tanto el contratista civil, de inspección, montaje y electromecánicos. Tenemos más de 3.000 toneladas en Mendoza para el despacho. El tema es que todo aquí está paralizado. No hay siquiera lugar físico para traer las cosas hasta acá.

 

Protocolos y ensayo

Fuentes indican que se planificó colocarle a la turbina 1 unos motores adosados en la parte externa para que se moviera cuando el presidente Hugo Chávez fuera a inaugurarla 9 de septiembre de 2012. Dicen que iba a ser un show.

—En nuestra fábrica en Mendoza hay un dispositivo para hacer un montaje en vacío donde se arma la máquina pieza a pieza y la dejas lista para que no falte nada. Se hizo un premontaje allá, luego se trajo acá y se armó de nuevo; en el proceso se hacen muchas pruebas para asegurarse de que frene y funcione. Se tiene un protocolo de ensayos muy extenso: una vez que está la máquina allí, se inunda y se prueba todo. No fue un engaño.

Pero además dicen que no quedó bien instalada: que no giró bien y ahora hay que ajustarla.

—Para eso son las pruebas, para detectar problemas que se deben corregir. Justamente están previstos ensayos para sacar esas tonteras. La máquina está más que perfecta e instalada. No hay ningún vicio que no sea reparable.

 La primera turbina tenía que estar lista el 9 de septiembre de 2012. ¿Por qué no lo estuvo?

—La primera turbina se bajó al pozo y estuvo lista. En su momento se iba a hacer un ensayo en seco, de hecho se hizo, se puso a rodar la máquina y todo, pero no se pueden empezar los ensayos definitivos si no tienes agua.

—¿Cuánto es esa relación?

—67% de ejecución financiera vs 75% de ejecución física.

 

Montaje en discusión

—¿Impsa rescindió su contrato con HPC?

—No hemos rescindido el contrato. Ellos decidieron parar y retirarse por su propia voluntad.

—¿Eso está previsto en el contrato, que puedan retirarse?

—Eso se está discutiendo todavía.

—¿Legalmente? ¿Hay una demanda contra ellos?

—De momento no. Estamos negociando para ver cómo se reanudan las obras.

—Dependen del contratista civil para avanzar…

—Dependemos de ellos absolutamente. Para entrar en funcionamiento la central hay que embalsar e iniciar las pruebas de las turbinas. No creo que el contratista civil entre a trabajar de nuevo antes de 16 a 20 meses.

 

Multas y compensación

¿No han pagado porque Corpoelec no les ha exigido pagos?

—En estos procesos en los que hay multas, luego hay una compensación entre deuda con haberes y se va regulando. No es simplemente decir “no está hecho” y se pone la multa. Hay que ver si los retrasos son imputables a la contratista. Eso se asienta, se conversa y se continúa avanzando.

—¿Qué dice Corpoelec sobre la deuda?

—Entiendo que están buscando fondos para poder continuar la obra. No es porque Corpoelec no quiera pagar. Hay un problema de fondos.

—¿Qué les dice el ministro Jesse Chacón?

—No hemos hablado con el ministro. Solo tuvimos una pequeña reunión cuando acababa de asumir el cargo, entre abril y mayo de 2013. Fue una pequeña presentación sobre lo que se ha hecho y lo que queda por hacer. Después no hemos tenido otra.

—¿Les dijo algo el ministro sobre la deuda?

—No.

—¿A qué aspira Impsa ahora?

—Aspiramos a terminar la obra cuanto antes y reunirnos con el gobierno de vuelta para ver cómo seguir. Seguimos trabajando a un ritmo más lento, con los inconvenientes de la falta de pago. Necesitamos redefinir cronogramas y ver qué pagos acompañan ese proceso.

—Chacón prometió que la turbina 1 estaría lista en mayo.

—Si no hay agua, no.

 

Críticas refutadas

Críticos de Impsa dicen que ustedes no tienen la experiencia para fabricar turbinas de 216 MW Kaplan.

—Quien lo haya dicho desconoce la trayectoria de Impsa: tenemos 107 años de experiencia. Tenemos una lista de las turbinas y generadores que suman 45.000 MW instalados en el mundo. En Paraguay-Argentina tenemos unas turbinas de diámetros similares. Hacemos ensayos de modelos y eficiencia. Hablar por hablar es fácil. Tenemos Kaplan en China. Antecedentes nos sobran. Los pliegos de condiciones de Tocoma que se entregaron a la Corporación Andina de Fomento y el Banco Interamericano de Fomento establecían requisitos exhaustivos. Allí demostramos que estamos sobrados.

—¿Han hecho turbinas iguales a las de Tocoma?

—Sí, de distinta potencia por la altura del salto. La de Argentina-Paraguay es Kaplan. Tenemos turbinas de 650 MW en Belo Monte, Brasil.

Funcionarios de Impsa declararon a la prensa internacional que en la fábrica de Malasia producen piezas para las turbinas de Tocoma. ¿Es así?

—No para Tocoma, sí para la central hidroeléctrica de Macagua. Allí se han fabricado componentes de generadores.

 

Otros proyectos

Del contrato de rehabilitación de turbinas para la central de Macagua, ¿cuántas están listas?

—En Macagua pronto pondremos en funcionamiento la turbina número 6, que está fabricada en 95%. Con la crisis energética se ha ido modificando la fecha de entrega. Hay una turbina que está intervenida, una en funcionamiento comercial y otra con los últimos ensayos, que está por arrancar.

—¿Cómo están los trabajos del Complejo Hidroeléctrico Uribante-Caparo?

—En la central La Vueltosa ya reparamos los descargadores de fondo, que son compuertas, para que el embalse alcance la cota necesaria. La máquina número 1 está a cargo de  la compañía Alston. Creo que ahora están colocando la segunda. El resto de nuestro trabajo depende de que Alston vaya avanzando.

—¿Y la Central Hidroeléctrica José Antonio Páez en Barinas?

—Es una central con 4 turbinas tipo Pelton, con mucha altura y poco caudal. Estamos fabricando los rodetes. No está lista porque apenas se empezó el año pasado y está previsto trabajar 20 meses. En agosto se hizo el pago inicial, el único.

—¿Y el parque eólico en Zulia?

—El contrato finalizó. Hay 12 máquinas eólicas instaladas, de las cuales 9 están funcionando. Se están ecualizando detalles para las otras. Hay que coordinar algunos trabajos porque hay diferencias de tensión en las distintas fases para que pueda operar con normalidad cuando se conecte con la línea de 24 KV. Se está adiestrando personal y transfiriendo tecnología. Se están haciendo pequeñas modificaciones en 3 máquinas. Pero empezó a funcionar hace bastante tiempo.

¿Y cuál es la situación del contrato denominado “Recursos estabilizantes” para la red troncal de 765 KV?

—Está paralizado. Los recursos estabilizantes son compensadores en serie: excitatrices y estabilizadores de las máquinas. Es un proyecto muy amplio para incrementar la capacidad de transferencia de Guayana al centro del país, para incrementar la confiabilidad del sistema. Implica un trabajo a lo largo de toda la red, en las protecciones y comunicaciones, ubicados en la subestaciones. Una especie de modernización para hacer más confiable el sistema y que ante un evento –como un apagón– no haya un efecto dominó.

—¿Corpoelec ya pagó ese contrato?

—Sí. Pero después se paralizó. Estamos a la espera de novedades.