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Los cubanos que exploraron oro en El Callao no hicieron bien la geología

Los cubanos que exploraron oro en El Callao no hicieron bien la geología

Venezuela firmó con Irán, Cuba y Rusia (entre 2004 y 2007) varios acuerdos de cooperación que se ejecutaron entre 2005 y 2009

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Venezuela firmó con Irán, Cuba y Rusia (entre 2004 y 2007) varios acuerdos de cooperación que se ejecutaron entre 2005 y 2009. Con el país persa se acordaron dos convenios, uno para levantar la Base de Datos de las Geociencias en Venezuela y otro titulado Estudios de Geología, Geoquímica, Geofísica de los estados Mérida, Táchira, Trujillo y Barinas. Los acuerdos con Cuba abarcaron la exploración y explotación de oro y diamante en Bolívar; calizas en Lara; níquel en Cojedes y salinas en Falcón. Además, se hizo un trabajo parcial de vuelos en helicóptero por la zona sur y oeste de Bolívar (Ikabarú y Guaniamo) para ubicar oro, diamante, torio, uranio y potasio. Los cubanos también participaron en la creación de los laboratorios de Ingeomin, así como en la recuperación de áreas explotadas y formación técnica de mineros en Bolívar. Con Rusia hubo entrega de cinco concesiones a la empresa Rusoro para explotar oro –en sociedad con el Estado– en Bolívar.

Fuentes de Ingeomin y otras relacionadas con la institución señalaron que algunos de los acuerdos con los iraníes y los cubanos no prosperaron, por razones diversas. Los persas elaboraron una base de datos para lo cual recolectaron y clasificaron información de la biblioteca de Ingeomin y elaboraron un reporte con estadísticas sobre las publicaciones científicas. De esa forma –estipulaba el contrato– el mecanismo serviría de consulta para “todo tipo de usuario”. Sin embargo, personal interno refirió que aunque les hicieron una rápida presentación del proyecto, desconocen el resultado final. Otros señalan que el acceso a la base de datos está restringido a un pequeño grupo de personas. Por otra parte, al inicio el Gobierno no especificó el tipo de exploración que harían los persas, levantando suspicacia sobre el tipo de material al que estarían dedicados. Sólo unos años después –en 2008– se informó oficialmente que Irán había ayudado a localizar coltán y que tenía interés en las minas de fosfatos de los Andes, que tienen pequeñas concentraciones de uranio. La comercialización de este material con Irán está prohibida según las sanciones de la Organización de Naciones Unidas. En Ingeomin indican que los mapas que levantaron en Mérida tienen una nomenclatura equivocada.

Nelly Pimentel, geóloga con extensa experiencia en el antiguo Ministerio de Energía y Minas, concordó. “El mapeo de los iraníes no resultó porque no fueron buenos aportes. Además, no era necesario, los Andes están muy estudiados. Ellos estaban buscando fosfatos uranizados y no sé cuáles fueron los resultados”. Benaim coincidió con estos señalamientos porque le correspondió, por solicitud de las autoridades de Ingeomin, corregir los informes que produjeron los aliados. “Los iraníes tenían un proyecto para ir a Bolívar y se asustaron con la selva. Luego se fueron a los Andes y levantaron mapas en los que cambiaron los nombres de las estructuras geológicas”.

Añadió que los cubanos que exploraron oro en El Callao no hicieron bien la geología y en un proyecto en Guaniamo (Bolívar) intentaron buscar metales pesados que no existen. “Hicieron una gran perforación, cuando no era necesario”, detalló. Un geólogo fue testigo de la evaluación que hizo el propio Ingeomin de uno de los proyectos. Al presentar las conclusiones, los cubanos admitieron que no habían encontrado el mineral que buscaban; no obstante, ofrecían otro proyecto para seguir explorando. La posibilidad fue parada en seco por los funcionarios venezolanos, que argumentaron que ya se había erogado un monto importante por estudios de tan escasos resultados. La empresa minera Rusoro –de capital ruso– decidió abandonar el país luego del decreto de nacionalización del oro en agosto de 2011, no sin antes demandar al Gobierno ante el Ciadi. La duda sobre la contribución de estas alianzas mineras pone en tela de juicio la afirmación que hizo Rodolfo Sanz, ministro de Industrias Básicas y Minerías para la época de implementación de los convenios. Haciendo referencia a la ayuda de estos países, en diciembre de 2008 dijo: “Ya tenemos el mapa completo de la ubicación de nuestras reservas desde oro hasta uranio”.