• Caracas (Venezuela)

Siete Días

Al instante

Sara Levy: “El peor de los pánicos es ir al automercado”

Sara Levy, economista y docente de la UCV | Foto Cortesía Sara Levy

Sara Levy, economista y docente de la UCV | Foto Cortesía Sara Levy

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

—¿Una hipermedida contra la hiperinflación?
—¡Ay, Dios mío! (carcajadas)… No creo en hipermedidas ni en cosas epopéyicas, sino en una suma de esfuerzos de distintas direcciones apuntando hacia un mismo objetivo.

—¿Cree usted también que llegue a 200%?
—Sí.

—Autora del libro Un siglo de pánico, ¿escribiría otro sobre el socialismo del siglo XXI?
—Ya fue escrito cuando se vivió el socialismo del siglo XX.

—¿El peor de los pánicos?
—Ir al automercado.

—¿Un sustituto?
—Los camioncitos con vegetales nacionales, bajo el mismo costo pero sin colas. La parte buena: el incremento del consumo de verduras y frutas.

—¿Está el país en la cola de las naciones?
—En varias, lamentablemente.

—¿Una esperanza económica?
—Hay muchas, Venezuela es una esperanza económica frenada política e ideológicamente.

—Individuo de número en la Academia Nacional de Ciencias Económicas y Sociales, ¿qué podría aportar esta institución?
—Ideas y alertas, estando a la orden de cualquier gobierno.

—Si en los años ochenta Luis Herrera Campíns recomendó ponerse alpargatas, ahora…
—Difícil es conseguirlas (carcajadas). Ya importamos hasta el pabellón criollo.

—¿Cuánto vale el dólar?
—Lo que usted quiera pagar por él.

—¿El dolor económico del Ejecutivo?
–El dólar.

—¿Dónde están los “dólares del pueblo”?
—En las arcas de aquellos que los administraron. Pregúnteselo a ellos.

—¿Cuántos ceros menos tiene realmente el bolívar fuerte?
—Más o menos otros tres.

—¿La dos caras de la moneda?
—Lo que se está evidenciando es que no hay dos realidades, sino una sola.

—¿Cómo apertrecharse ante la “guerra económica”?
—Si de guerra hablamos, la mejor defensa es el rescate de los derechos ciudadanos.

—En cualquier caso, ¿quién la ganará?
—Nadie. Algunos pierden más que otros.

—En cambio, ¿hay economía de guerra?
—Lo que nos falta es economía, el arte de administrar la casa, según los griegos. En lugar de guerras, debemos hablar de proyectos en los que todos ganamos.

—¿Un milagro económico?
—No creo en milagros, sino en el trabajo diario.

—¿Y el “milagro económico chileno”?
—Donde usted vea un “milagro económico” es porque la gente lo hizo posible.

—¿Cómo esquivar el hueco fiscal?
—Con apoyo de todos los sectores, sobre todo del privado; es la única forma de reducirlo.

—¿Conoce la propuesta económica de la MUD?
—Sí. Es responsable, aunque en algunos casos es bastante tradicional.

—¿El derecho económico más torcido?
—El mercado.

—¿Endereza algún derecho el Simadi?
—No. El Simadi no existe.

—¿Cómo estarán los anaqueles en noviembre?
—Un poco más vacíos.

—¿Cuánto del país se hipotecó con el Fondo Chino?
—En este momento, mucho. Podríamos convertir ese vínculo en algo positivo. Es un gran mercado.

—¿Tocará fondo el país?
—No existe ese fondo. Se puede estar peor. Debimos haber aprendido esa lección.

—¿El socio menos rentable?
—No le cobramos a gran parte de a quienes le vendemos. Para ellos sí somos un gran socio comercial.

—¿El mejor aliado?
—El único que nos aporta ingresos cuando nos compra y nos paga nuestro petróleo es la economía estadounidense.

—¿La paradoja económica?
—Tres lustros de altísimos ingresos con un discurso que decía atender a la pobreza, pero con resultados en los que se incrementó la pobreza.

—¿Cómo explica a sus alumnos que la mayor riqueza del planeta fue transformada en miseria inédita?
—Entendiendo que la riqueza son recursos trabajados por las sociedades.

—¿Qué se hubiera podido hacer con los 900 millardos de dólares que ingresaron?
—Demasiado. Convertir a Venezuela en un país de economía de tamaño mediano.

—¿Un salario mínimo justo?
—No hay salario justo con inflación galopante.

—¿Un analgésico contra la inflación más alta del mundo por tercer año consecutivo?
—No hay. A veces habrá que endeudarse, pero bien, y restringir donde haya que restringir gastos y arreglar desviaciones.

—De implementarse los billetes de 500 y 1.000…
—Tendríamos billeteras más abultadas. Si usted fotocopia por ambos lados un billete de 5 o de 10 bolívares, saldrá más caro de lo que vale el billete.

—¿Brilla por su ausencia el oro del BCV?
—Digamos que ya no tiene el mismo fulgor.

—¿Un mérito oficial?
—Hubo en algún momento la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación, que fue finalmente desvirtuada.

—¿Los economistas vuelven locos a los políticos o viceversa?
—La política ha vuelto loca a la economía.

—¿Los nuevos amos del valle?
—Veremos qué valle nos queda después de todo esto.

—¿Dejarán fría a la Polar?
—No habrá tercio que meter en la nevera.

—¿Prevé alguna treta preelectoral tipo dakazo?
—No es de extrañarse.

—¿Por qué el gobierno no puede con los bachaqueros?
—Es como impedir que el sol salga todos los días. Son la consecuencia de la excesiva regulación de la economía.

—¿Saldrá el sol para todos?
—Siempre, depende de nosotros.

—¿Qué pasaría en Venezuela si la economía de mercado terminase de desaparecer?
—El fin de la ciudadanía y la consagración de una sociedad de siervos.