• Caracas (Venezuela)

Siete Días

Al instante

Psicólogos y asesores

Unos son profesionales jóvenes que se gradúan en universidades venezolanas y deciden viajar a China para ser intermediarios. Otros conocen los trucos del negocio y orientan desde aquí

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La figura de los asesores de negocios comienza a florecer. José Alejandro Patiño, venezolano de 32 años de edad, estudió Comercio Internacional en la Universidad Simón Bolívar y se fue a Japón en 2005 a cursar un posgrado. Cuando China comenzó a descollar, se mudó a Hong Kong, donde reside desde 2009.

Su acercamiento a los importadores y exportadores –afirma– fue empírico. Dice que sintió curiosidad por ver cómo conviven el capitalismo y el comunismo en un país que emprendió a finales de la década de los setenta una reforma económica que lo abrió a los mercados y a la inversión extranjera.

Patiño se encarga de una empresa que presta asesoría en negocios. No le gusta que le llamen intermediario; se presenta como agente o representante de compradores e inversionistas extranjeros en China. Tiene socios de Colombia, Estados Unidos y China y clientela venezolana. "Si estás del otro lado del mundo, como importador, tienes muchas asimetrías de información. Si compras un producto ensamblado, no sabes dónde adquieren los materiales o lo que pasa en la cadena de suministros. Mi trabajo es engranar las piezas y asegurar que sea confiable; implementar controles operativos".

Sus clientes –indica– son por lo general empresarios medianos que desean tener sus líneas de producción en China y que quieren resguardar el secreto comercial y sus patentes. "Necesitas firmar un contrato profesional en chino. Encuentras dificultades no sólo en el idioma, sino en el tono. Es una parte más psicológica a la hora de negociar. Esta es una cultura de alto contexto, donde lo que se dice no siempre es lo que es".

De este lado también hay asesores en negocios con China. El economista Álvaro Ruiz dicta, desde 2010, charlas para orientar a los inversionistas venezolanos. Calcula que en sus talleres han participado al menos 1.000 personas. "Cualquier empresa puede hacer negocios con China de forma segura. El viaje no es una necesidad", asegura. Por sus cursos han pasado empresarios variopintos: los que quieren dejar de comprar a proveedores nacionales; los que importan desde China pero desean recortar intermediarios; ingenieros que ven un nicho de negocios en la importación de equipos de telecomunicaciones; gente que aún no registra una compañía pero sueña hacer negocios con China. "Las pymes son las principales", dice. Los empresarios del sector automotor que se acercan a sus charlas tienen un apetito voraz por proveerse de repuestos en China.

Ruiz propone que los primeros contactos con los proveedores chinos se hagan por Internet. "Mi valor agregado es un mapa para poder recorrer ese camino minado, esa información abrumadora. Enseñarle a la gente cómo investigar y seleccionar proveedores certificados en China". La evaluación es extensa: va desde los portales reconocidos (como www.alibaba.com) para hallar proveedores y los criterios de búsqueda con los cuales se debe navegar en la página web hasta las licencias y certificados necesarios.