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Pilotos de drones deben ir a la escuela

La ausencia de un instrumento que regule la operación de drones en el país limita la certificación en el uso de los equipos y que se fijen responsabilidades por daños a terceros

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Un drone no es un aparato que se deba tomar a la ligera. Por más que la caja asegure que vienen “listos para volar” existen ciertas medidas de seguridad que el piloto debe conocer antes de elevar el equipo del suelo, y no todas aparecen en los tutoriales disponibles en Youtube.

Es preferible recibir consejo de alguien con experiencia en vuelo de equipos pilotados a control remoto que perder una inversión que se cuenta en miles de bolívares al estrellar la aeronave contra un edificio, un árbol o un ave despistada.

Las aplicaciones de los drones son múltiples y uno de los nichos que se abrió gracias a su aparición en el mercado nacional es la enseñanza sobre cómo pilotarlos –de forma responsable y segura–. Jesús González, piloto de aeromodelismo con 21 años de experiencia en ese deporte y ahora prestado a los drones, sugiere a sus estudiantes el dominio de algunos aspectos incluso de meteorología.

“El índice K mide las magnitudes de la radiación solar. Estas ondas al ser elevadas causan interferencia en el equipo y la conexión a los satélites. No todos los días se puede volar”.

Pero estas no son las únicas ondas que pueden interferir entre el piloto, el control remoto y su dron. Eduardo Piscitelli, también con 20 años de experiencia en el manejo de equipos a control remoto, advierte que los drones son muy sensibles a la frecuencia de los router y si la señal es muy fuerte puede entorpecer el vuelo. “Los drones son inteligentes, entre comillas. No se puede confiar al 100% en que el aparato va a regresar al punto de salida, si se pierde la señal, puede intentar volver, pero no va a lograrlo si un obstáculo se atraviesa en su camino. Hasta una llamada telefónica puede interferir con la señal”.

 

Paso a paso. La Federal Aviation Administration, entidad gubernamental que regula la aviación civil en Estados Unidos, predijo que la industria de los drones se triplicará para el año 2020. Se calcula que para ese año 7 millones de drones estarán surcando el cielo estadounidense.

Por esta razón, quienes se dedican a enseñar a pilotar un dron hacen énfasis en la seguridad. Piscitelli recomienda volar en sitios abiertos, leer las instrucciones del equipo para conocer su funcionalidad y el uso de cada una de las palancas y botones; y buscar consejo de un profesional. “Una cosa es volar con el dron de espalda al individuo y otra tenerlo de frente, en ese caso se invierten los controles y puede ocurrir un accidente, porque el piloto mueve la palanca hacia adelante creyendo que está alejando al drone, cuando en realidad está haciendo que se acerque”, subraya Piscitelli.

Parte de la formación incluye hacer inspecciones o chequeos visuales y de los sistemas del dron así como la correcta calibración, para minimizar el riesgo de que el equipo se precipite a tierra o no pueda volver.

González enseña a volar bajo los parámetros del aeromodelismo, basado en normas internacionales. Por ejemplo no exceder los 170 metros de altitud, no volar durante o en manifestaciones, no volar estáticamente sobre un mismo sitio por más de cinco minutos, ya que si no se tiene permiso, se podría estar incurriendo en violación de la privacidad. “Incluimos una lista de chequeo paso a paso de lo que se debe hacer previo al vuelo, durante y después. Los drones no son juguetes, pueden ocasionar daños físicos y materiales”.

 

Sin certificados. En Venezuela no existe una regulación que fije los requisitos para la certificación de empresas de instrucción en la operación de drones; por eso quienes se dedican a esto tampoco pueden ofrecer algún título a sus estudiantes. Tanto Piscitelli como González señalan que la certificación es necesaria, así como que cada dron esté identificado y registrado para que en caso de accidentes se pueda establecer responsabilidades. “Debe haber una licencia que certifique que se es apto para manejar un drone”, subraya Piscitelli.

“Los drones no sólo están diseñados para tomar videos o fotos y no únicamente tienen esa forma de cuatro hélices, que conocen la mayoría de las personas. El dron cumple tareas de forma autónoma o semi autónoma, según el plan que le asigne el piloto. De la misma manera que la forma del dron cambia de acuerdo con las necesidades del usuario también cambia su programación”, advierte González.

 

Coordenadas

*Jesús González

Ofrece un curso teórico práctico de 18 horas. Se encuentra en Lecherías, estado Anzoátegui. No es necesario tener el dron para recibir las clases, si no se posee González lo presta. Además, se traslada a cualquier parte del país 72 horas después de haber acordado la cancelación y de tener los pasajes

Puede contactarse a través de Facebook en Aerocamplc, o en Instagram en la cuenta

@Jesus_rgg

 *Eduardo Piscitelli

Dicta las clases en Caracas los fines de semana, según la disponibilidad del estudiante. Son dos horas de clase, durante dos o tres fines de semana, dependiendo del estudiante.

Puede contactarse por Facebook en la cuenta Eduardo Piscitelli, o por Instagram en @episci