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Nuevo asesor de Maduro se opone a devaluar y apoya controles

Alfredo Serrano Mancilla  Y Nicolás Maduro

Alfredo Serrano Mancilla Y Nicolás Maduro

Alfredo Serrano Mancilla considera que la “guerra económica” es producto de la burguesía importadora. El nombre del intelectual español, vinculado con Podemos y autor de El pensamiento económico de Hugo Chávez, figura en un reciente informe del Bank of America sobre la situación del país en el que destacan su influencia en el desarrollo de las políticas económicas

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El 13 de diciembre de 2014 en la tarde Nicolás Maduro se reunió con  intelectuales extranjeros en el Cuartel de la Montaña. Uno de ellos destaca. Su nombre es Alfredo Serrano Mancilla, español de Andalucía que ese día presentó un trabajo titulado El pensamiento económico de Hugo Chávez.

“Es un libro que tiene el espíritu chavista de resistencia al ataque neoliberal y que recoge el pensamiento económico propio del comandante Chávez”, advirtió el presidente esa tarde. “Este aporte que nos da es invaluable. Llamo a la juventud y a los patriotas a que empecemos a construir una nueva escuela del pensamiento económico para el siglo XXI”, agregó.

Desde ese momento Serrano ha estado cerca de Maduro de manera intermitente. El 28 de marzo de este año volvió a aparecer durante un acto del presidente en una base de misiones en Margarita. El mandatario lo presentó entonces como “Eduardo”, lo que la primera dama, Cilia Flores, corrigió de inmediato recordando que su primer nombre es “Alfredo”. 

“Siempre le digo Eduardo. Alfredo Serrano es uno de los economistas e intelectuales europeos más estudiosos de la economía y los fenómenos del siglo XXI que están surgiendo”, agregó Maduro tras hacer la corrección.

Un informe de Bank of America publicado el 2 de julio pasado afirma que Serrano tiene ahora una “influencia creciente” en la formación de la política económica venezolana, cosa que confirmaron funcionarios del gobierno a analistas del banco estadounidense. Su visión, por consiguiente, puede resultar clave para entender hacia dónde quiere enfilar el gobierno de Maduro la economía nacional. Si su presencia es creciente, es poco probable que se esté pensando en dar un giro hacia un modelo que acerque el país a la economía de mercado.

Serrano considera que la “guerra económica” sí existe y es producto de una burguesía importadora que ahora aumenta los precios indiscriminadamente para poder sacar provecho del aumento del poder adquisitivo que han tenido los venezolanos. Esto porque ya no pueden beneficiarse de la renta petrolera en el momento de la explotación debido a que el Estado la domina, según dijo en una entrevista con la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad y que puede ser vista en youtube.com.

La falta de producción tampoco es culpa del modelo económico, según Serrano. Admite, sin embargo, que sí hacen falta mejoras en esta área, para lo que sugiere un nuevo sistema productivo en el que la comuna sea “fundamental” para reducir el dominio de las empresas.

“Aboga por un reforzamiento de los controles de precios y se opone a la devaluación y otras medidas ante los desequilibrios”, señala el informe de Bank of America sobre Serrano Mancilla.
Para profundizar sobre estos temas y preguntar por su cercanía al gobierno, El Nacional contactó a Serrano, quien aceptó conceder una entrevista esta semana si se hacía por escrito y el periódico la publica por separado de cualquier otro trabajo.

Serrano tiene un doctorado en economía de la Universidad Autónoma de Barcelona, España, y es miembro del Consejo Ejecutivo de la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), según aparece en el sitio web de esa institución.

Desde allí ha trabajado con otros académicos como Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, hoy los líderes del partido político español Podemos, del cual no es militante pero del que se ha confesado simpatizante en varias entrevistas.

Con la CEPS, fundación a la cual el gobierno venezolano le pagó 3,2 millones de dólares por asesorías a través de Cadivi entre 2004 y 2012, Serrano llegó a América Latina y ha desarrollado cercanía con los procesos políticos de Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela.

El año pasado creó, junto con otros dos españoles, el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), en el cual figuran dos altos funcionarios del gobierno de Venezuela en el Consejo Consultivo: Ricardo Menéndez, ministro de Planificación, y Patricia Villegas, presidente de Telesur.

En febrero de este año el Ministerio de Planificación firmó un acuerdo con la Celag para realizar una investigación sobre “la cartografía de las derechas” en América. No se dio a conocer el costo del proyecto.
 
Futuro nacional. Pedro Palma y Luis Zambrano Sequín, ambos miembros de la Academia Venezolana de Ciencias Económicas, consideran que Venezuela requiere de ajustes económicos inmediatos para reparar las distorsiones creadas por los controles, los cuales deben empezar a ser desmontados.

“Es un proceso complejo que provocará algunos traumas. Se debe aminorar el impacto social con programas de ayuda bien estructurados y explicando lo que se piensa hacer. Si no se realiza esto ahora las consecuencias serán peores en el futuro”, advierte Palma. El economista no cree que incorporar las comunas al sistema productivo solucione los problemas debido a que el Estado ha demostrado en los últimos 16 años que no es capaz de suplir la tarea de las empresas.

Zambrano agrega a eso que se necesita un cambio “radical y profundo” en la orientación ideológica de Venezuela para que haya una verdadera reforma de las políticas públicas. Desde diciembre pasado, luego de que el Parlamento le dio una “ley habilitante contra la corrupción y la guerra económica”, el presidente Maduro ha anunciado que implementará reformas, pero hasta el momento ninguna política ha tenido resultados para frenar el crecimiento de la inflación, la depreciación de la moneda y la reactivación del aparato productivo. Al contrario, se ha acelerado el deterioro. 

“Creo que, con la dirigencia que tiene actualmente el país, eso no va a suceder debido a las ataduras ideológicas que han demostrado tener, lo cual permite prever una profundización de las distorsiones. Esto complicará aún más las reformas”, explica el especialista.

Mientras llegan las elecciones de diciembre para ver si la votación presiona a favor de cambiar o consolidar el modelo socialista, falta saber si Maduro ha pasado suficiente tiempo con Serrano como para aprender su nombre. En ese detalle puede estar la clave de todo.