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Luis Chataing: "Montaría tres canales con tantos renunciantes"

Luis Chataing montaría tres canales con tantos anunciantes

PING-PONG 

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—¿Haría llave en TV con Vanessa Davies?
—Sin pensarlo dos veces.

—¿Qué siente ante el oficialismo solidario?
—La ilusión de volver a tener una Venezuela unida.

—Tan contestón, ¿por qué no responde a los tweets no tan solidarios de los colegas revolucionarios?
—Águila no caza mosca.

—¿Cuánto tiempo le llevó realizar el sketch “Cómo hacer una prueba falsa de magnicidio en cinco minutos”?
—Con pruebas falsas no se requiere mucho tiempo.

—¿Cómo salir de un canal comprado por el Estado- gobierno en cinco minutos?
—Por la puerta de atrás.

—¿Montaría un canal con tantos renunciantes y botados?
—Son tantos que podría montar hasta tres.

—¿Escribiría en El Correo del Orinoco?
–Con mucho gusto… Y hasta trabajaría en TVES.

—¿El humor de la revolución?
—Contranatura.

—¿Un sustituto de su programa?
—¡Uff!.. Caray… Érika de la Vega.

—De haber estado ella…
—Habría llorado mucho.

—¿El presidente denunció que usted lo culpaba de su salida de Televen?
—Hay que preguntarle a Televen… La presión vino del gobierno; Camero me lo dijo.

—¿Del gobierno emanaron las “presiones insostenibles”?
—Presiones que no se aguantaron.

—¿Facilitó su salida la venta del canal?
—No tengo idea; si es para mejor, que así sea.

—Y ahora, ¿Miami suyo?
—(Carcajadas) Cualquier lugar que goce de libertad de expresión.

—¿Es usted conflictivo?
—Me hago respetar.

—Maduro argumenta que “lo han botado de seis o siete radios nacionales”…
—No me han botado. Renuncié a dos emisoras.

—Si el presidente hubiera sabido que también lo botaban de los colegios…
—(Carcajadas) Inventaría cualquier cosa con tal de desprestigiar.

—¿Cómo soportar las “presiones insostenibles” de un gobierno?
—Anteponiendo la condición de venezolano a la de profesional.

—De no conseguir espacio, ¿aceptaría la oferta presidencial de trabajar en el canal de la FANB?
—Agradezco la oferta, pero mi tendencia no es de corte militar.

—¿Le resulta un privilegio que un presidente obrero lo mande a trabajar?
—(Carcajadas) ¡Qué ironía!, cuando ese presidente tampoco trabaja.

—¿Cuándo habla en serio?
—Cuando me buscan en serio.

—¿Es el humor una cosa seria?
—Seria e innegociable.

—¿Cuándo comenzó el televicidio?
—Cuando el presidente Chávez se empeñó en controlar el libre pensamiento.

—Según Luis Olavarrieta,  “apenas comienza la cacería de brujas”...
—No me considero bruja (risas).

—¿Una bruja encantadora?
—(Carcajadas) Marta Colomina.

—¿Un título para una serie de magnicidios?
—¡Ahh!.. Fantasmas que matan.

—El presidente reconoce que usted sabe contar muy bien los chistes malos…
—Y yo reconozco que a él le gustan mis chistes malos.

—Y hasta confesó que veía su programa. ¿Faltó invitarlo?
—Lo hice y él no quiso.  

—¿Siente competencia oficial en eso de hacer humor?
—El humor oficial raya en lo absurdo; el mío apunta hacia otro lado.

—¿Y del espacio del teniente?
—No, porque soy muy exigente y busco siempre un trabajo de calidad.

—¿Y de la MUD?
—(Risas) Allí el humor no se pone de acuerdo.

—¿Tiene pruebas para desmentir el “chisme” que le llegó al presidente, según el cual usted “se fue a las manos” con los ejecutivos del canal?
—Fui yo quien anunció a mis productores que nos habían sacado. De haberme ido a las manos el departamento de seguridad me hubiera sacado y seguramente amoratado, pues Camero debe pegar muy duro.

—¿Otro chisme revolucionario?
—El que le cuenta los chismes a Maduro es un pajarito y yo no hablo con animalitos.

—¿Bajarán los numeritos de Televen?
—Un medio de comunicación no se debe tambalear por un programa. Son demasiados los puestos de trabajo.

—Aparte de ser Maduro “su muy apreciado presidente”, ¿otro sarcasmo?
—Mi siempre bien ponderado camarada.

—¿Hacia la TV única?
—Aunque se disfrace de varios canales será una tendencia editorial única.

—¿Será?
—Nos estamos dejando.

—Un país sin humor…
—Un país sin válvula de escape.

—¿El humor que le gusta al gobierno?
—El que lo adule.

—¿Un talk show  mejor que el suyo?
—Colbert Report.

—¿Una herencia de sus antepasados arquitectos del gomecismo?
—La creatividad.

—¿Se le sale el gocho?
—Cuando se meten conmigo.

—En su caso, cara rochelera…
—(Carcajadas) Cerebro bien portado.

—¿Sigue con los barrancos?
—(Risas) Solo para escalarlos.

—¿Un barranco memorable?
—Las elecciones del 14-A.

—Y ahora, ¿cuánto piensa mantenerse en la radio?
—Cada día puede ser el último.

—En ese medio el pez muere por la boca…
—Pero con la frente en alto.

—¿Ha llorado detrás de las cámaras?
—Varias veces.

—¿Una errorcillo delante de ellas?
—Ese trocito de comida en la boca de Ramón Guillermo Aveledo.

—¿Su primer pensamiento al caerse de la tarima?
—Mi hijo.

—Con las caídas, ¿les cogió miedo a las motos?
—No. Los carros me cogieron  miedo a mí (carcajadas).

—¿Y a los golpes de la vida?
—No tanto como al gobierno.

—¿Se ha bañado vestido en una piscina?
—Me han lanzado.

—¿Y  “al agua”?
—Tres veces.

—¿Se crece en las dificultades?
—Inmensamente.

—¿Su próxima dificultad?
—Mantenerme firme en mis procederes y pensamientos.

—¿Se ríe de usted mismo?
—Sí, para poder reírme de los demás.

—¿Un líder?
—Henrique Capriles Radonski.

—¿Su primer pensamiento al levantarse?
—Conciencia tranquila.

—¿Un título para la película de su vida?
—Una de Bolívar: Dios concede la victoria a la constancia.

—¿Sus próximos cinco minutos de gloria?
—Esta entrevista.

—¿Qué pasaría en Venezuela si las cadenas se convirtiesen en el único programa de animación?
—Nos habríamos convertido en una nación de zombies.