• Caracas (Venezuela)

Siete Días

Al instante

“Llevamos años sorteando el resorte”

El escritor Martín Hahn | Foto cortesía de www.todotvnews.com

El escritor Martín Hahn | Foto cortesía de www.todotvnews.com

Martin Hahn, escritor de TV

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

—Justo cuando prepara su nueva telenovela –Gritos del corazón– el gobierno le echa la culpa de la violencia a la TV. ¿Pegó el grito al cielo o de corazón modificará el guión?

—Pegué un grito de protesta y de corazón lucharé para no cambiar el guión, especialmente en esta novela que está basada en la imaginería del venezolano.

—¿Lo imputarán por incentivar la delincuencia?

—(Carcajadas) Eso sería tan factible como conseguir un malandro de la tercera edad.

—¿Su cuota de participación en este televicidio?

—La más discreta.

—¿Dónde está su mente mientras escribe?

—En la preocupación por saber qué pensará el público cuando vea en imágenes lo que escribo en palabras.

—¿Se ha autocensurado?

—Me fastidia, pero lo asumo como un reto para decir lo mismo con otras palabras. Llevamos más de nueve años sorteando el resorte.  

—¿La trama de Conatel?

—La caperucita roja, donde el lobo se come hasta al leñador.

—De haber acudido al Parlamento…

—Hubiera dicho que algo huele mal con la Ley Resorte y no es culpa mía.

—¿Exigiría algo antes de que el gobierno revise sus guiones?

—Sensatez, porque una visión sesgada no cuenta con la balanza de la mujer vendada. 

—¿Su “delincuente” preferido en la pantalla?

—La Mujer de Judas.

—¿Imagina una novela radiografiando a un gobierno?

—Sí, lo fue Por estas calles. No es mi estilo. Prefiero fabular que retratar la realidad.

—¿Qué disparan las armas en las telenovelas?

—Lo mismo que cualquier venezolano insatisfecho con la calidad de vida en su país.

—¿Y la lengua de un líder?

—Debería ser paz y no guerra.

—¿Un escritor revolucionario? ­

—Prefiero el antifascista Sándor Márai.

—De su estilo, mezcla de melodrama, comedia y suspenso, ¿qué predomina en el país?

—Más que esos ingredientes, porque tiene el talento para sorprender a los venezolanos. Los mantiene en vilo y hablando del cuento. 

—¿Hay que pacificar la TV?

—Hay que entretener con programas de todo tipo porque la variedad le da equilibrio y el equilibrio es lo que pacifica la televisión.

—¿Y un cambio?

—Le cambiaría lo monocorde, ideológicamente hablando, y le daría una polifonía de voces. 

—¿Qué es más censurable: el desnudo corporal o el de un político?

—El desnudo de un político porque no es precisamente el cuerpo lo que deja al descubierto.

—Aparte de ser su paisano, ¿qué más compartía –o comparte– con el comandante supremo?

—La misma urbanización, solo eso.

—¿Escribiría una telenovela sobre el discreto encanto de la boliburguesía? ­

—Sí, claro, una nueva clase social retratada en la realidad de un país siempre es atractiva porque se tendría que desnudar a sus protagonistas; el único inconveniente es que por la restricción de los horarios la pasarían después de las 11:00 de la noche.

—¿Otra con los discursos presidenciales?

—Sería una telenovela muy reiterativa, está demostrado que no tienen rating.

—¿Sobre las crisis del papel?

—Las crisis son conflictos y mientras haya conflicto hay que contar. Si no, pregunta de qué hablan mientras esperan los que viven haciendo colas en este país.

—¿Cuánto pietaje se llevaría un drama sobre esas colas?

—Mucho, pues una telenovela sobre las colas sería larga y lenta para obtener un resultado pobre y triste.       

—¿Qué exclama cuando una cadena interrumpe su novela?

—Primero, ¡@#&/%W=0?N!; segundo, lo lamento por el rating pues cuando termina la cadena queda muy bajito por la migración de los espectadores a la televisión por cable.

—¿Sigue marchando?

—Seguiré marchando porque creo en la protesta pacífica.

—¿Clamaría en un cartel ¡Con mis novelas no te metas!? ­

—(Risas) Llevaría uno que diga: La censura política es de cobardes.

—¿Un espacio para escribir libremente? ­

—El teatro.

—¿Le han jalado las orejas en la TV? ­

—Sí, porque siempre quiero ir más allá de lo permitido.

—¿Escribe por amor al arte o al capitalismo? ­

—Con las devaluaciones me hago a la idea de que escribo por amor al arte.

—¿Es la política más ficción que realidad?

—Sí, pasan más tiempo prometiendo ilusiones que ejecutando acciones.

—¿Y una producción sobre la conciliación? 

—Más ficción, puesto que la premisa sería “A Dios orando y con el mazo dando”.

—¿A quién imita el malandro? 

—A la posición ideológica que más le convenga.

—¿Un drama para la oposición? 

El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas

—¿Un desenlace para el proceso? ­

Los Miserables de Víctor Hugo.

—¿Un género para el soberano?

—Tomando en cuenta la idiosincrasia del venezolano: una tragicomedia.

—¿Un título? 

—“¡No hay!”

—¿Un prólogo?

—Yo soy venezolano.

—¿Cuál capítulo va?

—Vamos por la etapa cumbre, cuando todavía queda camino por recorrer.

—¿Un posible epílogo?

—Como en misa: “daos la paz los unos a los otros”.

—¿Qué pasaría en Venezuela con un elenco realmente nuevo, aunque sea ministerial? ­

—Casi siempre que entra un nuevo elenco es porque la historia se está cayendo y hay que llamar la atención del público para ganarse su confianza.