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Libertad sin restricciones

Melanye Álvarez, estudiante de Comunicación Social, 21 años de edad

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Melanye Álvarez recibió su cumpleaños número 21 en una celda de Polichacao. Fue detenida por funcionarios de ese cuerpo policial el sábado 22 de marzo frente al edificio For You, de Altamira, y obtuvo su libertad poco más de 24 horas después.

Durante las horas de prisión en ningún momento tuvo contacto con sus abogados. Ni siquiera minutos antes de la audiencia de presentación en el Palacio de Justicia que se realizó el 23 de marzo alrededor de las 4:00 pm.

En el proceso a Álvarez y a los cuatro jóvenes que fueron detenidos con ella en Altamira se les intentó imputar los delitos de resistencia a la justicia, alteración del orden público y grito de consignas políticas al momento del arresto.

“Estábamos reunidos en la entrada del edificio, esperando a algunos muchachos para comenzar a celebrar mi cumpleaños, que fue al día siguiente. Vimos a los polichacao, pero no nos preocupamos. En el momento en que se acercan a nosotros nos dicen que es sólo por protocolo. El director de Polichacao es quien da la orden de arrestarnos”.

Sólo a una de las cinco jóvenes detenidas esa tarde le fue incautado su celular. “A Geraldine Falcón le quitó su teléfono Einer Giulliani, director de Polichacao, en el momento en que la detiene. Al parecer, el aparato fue puesto a la orden del Ministerio Público para realizar investigaciones”.

Mientras estuvieron en Polichacao recibieron la visita de funcionarios de la Fiscalía y de la Defensoría del Pueblo para verificar que no los hubiesen maltratado, y fueron reseñados por el Cicpc.

“Obtuvimos la libertad sin restricciones, pero nos explicaron que no es lo mismo que tener libertad plena porque el proceso de investigación sigue abierto”. Álvarez está manifestando desde el 12 de febrero. Ha ido a cada marcha y concentración convocada desde entonces y tiene una quemadura en el dedo por haber tomado con sus manos una bomba lacrimógena en uno de los enfrentamientos que hubo en Altamira con la GNB, pese a eso no cree que su detención haya sido premeditada: “No sabemos si estábamos fichados. Ni siquiera intentamos correr. No teníamos nada encima que pudiera ser sospechoso. No siento que me hayan ido a buscar”.