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Juan Socías: “El puntofijismo es un buen eslogan para justificar los errores”

Juan Socías ve posible que regresen los "Chicago Boys" con un cambio de gobierno y acota que de ser así, ya habrán aprendido la lección | Foto Omar Véliz

Juan Socías ve posible que regresen los "Chicago Boys" con un cambio de gobierno y acota que de ser así, ya habrán aprendido la lección | Foto Omar Véliz

Para el economista, habría que devaluar “como por mil” el bolívar y agregar dos ceros al salario mínimo

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—Hace 30 años Luis Herrera Campíns recomendó ponerse alpargatas. Hoy, ¿qué calza?
—Pies descalzos (carcajadas).

—¿Una añoranza?
—La Venezuela que pudo ser, la que no ha sido y la que no será.

—Nacido en Cuba, nacionalizado venezolano, ¿lo haría ahora?
—Sí, sería como redescubrir a Cuba.

—53 años en el país, ¿qué encontró?
—Un país que me abrió los brazos; ahora tengo uno que me abraza y no me deja salir del cerco.

—¿Miami al revés?
— Sí. Vivimos un proceso de reparto de la riqueza, mientras en Cuba se repartió la pobreza.

—¿Son la brujería y la idolatría locales como las que consolidaron el poder de los Castro?
—Son las mismas, pero con resultados distintos.

—¿Un Mandrake para las finanzas?
—Si existiera lo sacan a patadas… Pudiera resolver el problema.

—¿Dónde están los reales?
—En lo que Chávez llamaría “mi libretica”.

—¿En qué siglo va la economía?
—En el siglo XX. Hace 40 años Colombia estaba 40 años detrás de nosotros.

—¿Qué hubiera hecho con los 25 millardos de dólares oficialmente “desaparecidos” de Cadivi?
—Poner escuelas en todas las esquinas.

—¿Con la imagen del “supremo” semejando a Cristo?
—(Carcajadas) Con Fidel era mucho más agudo; no solo salía en los libros, sino que también era impulsada por maestros entrenados por el régimen.

—¿Un exabrupto financiero?
—La captahuellas.

—¿De manera “voluntaria”?
—Todas las semanas cambian de opinión; es la inestabilidad de las políticas del gobierno.

—¿El interés?
—No quiero pensar mal, pero pareciera que detrás hay un negocio en la compra y distribución de los aparatos.

—¿Cuántos ceros menos tiene realmente el bolívar?
—Más de tres. Habría que devaluar como por mil.

—¿Cuántos agregaría al salario mínimo?
—Al menos dos.

—¿Y al precio de la gasolina?
—La regalaría.

—¿Y las regalías a los mandatarios del Caribe?
—Solo a Cuba se le regala. A los demás se les vende a un plazo muy largo... Veremos si pagan.

—¿La rentabilidad de las misiones?
—La corrupción de los funcionarios.

—¿De los consejos comunales?
—La alícuota de poder.

—¿Del empresariado?
—El aprovechamiento de vacíos que dejan quienes quiebran o cierran empresas.

—¿Del Estado-gobierno?
—Afincarse en las misiones como fuente de poder.

—¿De la escasez?
—El surgimiento de una nueva clase de comerciantes que le saca provecho.

—¿El discreto encanto de la boliburguesía?
—Viajes, yates y aviones.

—¿Para esquivar el hueco fiscal?
—Disciplina.

—¿Cuánto vale el dólar?
—El valor técnico, alrededor de 25 bolívares. Si te digo el valor real podemos ir presos.

—¿Quién tiene el control de cambio?
—El presidente, que es el dueño del petróleo.

—¿Y el control del presidente?
—Él no lo tiene.

—¿Quién?
—A ratos, pareciera que Cuba, aunque hay hechos que demuestran que no es así.

—¿Verbigracia?
—La designación de funcionarios cubanos para asesorar al presidente, que son rechazados en Venezuela por el mismo presidente.

—¿Imagina un presidente economista?
—Se parecería a Carlos Andrés.

—¿Y a Empresas Polar asociada con el Estado-gobierno?
—De hecho, ambos se han lanzado los brazos.

—¿Un reconocimiento al equipo económico?
—La atención a las clases más pobres.

—¿“Manteniéndolas pobres para sostener la revolución”?
—Hay una motivación sincera, pero al mismo tiempo hay una motivación utilitaria.

—¿Conoce la propuesta económica de la MUD?
—No han sido claros en formularla.

—¿Cuántas millas náuticas faltan para llegar a La Habana?
—Todavía muchas, por las riquezas venezolanas, por más que se empeñen en que se parezca a Cuba.

—¿Un milagro económico?
—Sería muy rápido; tenemos los recursos.

—Mientras, ¿se mantienen en reserva las reservas del BCV?
—Se podrían fortalecer de un día para otro si se devuelven todas las cuentas dispersas en el extranjero.

—¿Volverán los Chicago Boys?
—Es posible, cuando cambie el gobierno.

—¿Bajo riesgo de volver a llegar al mismo llegadero?
—No, porque los Chicago Boys también aprenden.

—¿Aprenderá la revolución?
—Aprenderá a ser revolucionaria.

—¿Será siempre culpable el puntofijismo?
—Siempre; es un buen eslogan para justificar los errores.

—¿Quién ganará la guerra económica?
—La tragedia. El gobierno predice que ellos, la oposición dice que no existe y el pueblo la padece cada vez más.

—¿Un fondo musical para esta conflagración?
—Sigue siendo “Alma llanera”… Mejor dicho, alma venezolana.

—¿Un sacudón al alma del gobierno?
—Mejor cambiar el gobierno.

—¿Qué pasaría en Venezuela si la economía de mercado terminase de desaparecer?
—Seguiría el caos, pero ya estamos metidos en él.