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Jorge Roig: “La clase obrera prefiere que la burguesía maneje las empresas”

JORGE ROIG | FOTO ALEXANDRA BLANCO / ARCHIVO

JORGE ROIG | FOTO ALEXANDRA BLANCO / ARCHIVO

El presidente de Fedecámaras asegura que una de sus costumbres es sentarse a comer con los obreros. Recalcó que solo dos de los involucrados en la lista de empresas señaladas por la Fiscal General son miembros de Fedecámaras y enfatizó: "No hay posibilidad de corrupción sin que algún funcionario del gobierno esté involucrado".

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—La fiscal publicó la lista de 56 compañías que malversaron los dólares otorgados por el Cencoex. ¿Exigiría reseñar a las empresas de maletín que “desaparecieron” los 20 millardos de dólares de Cadivi?
—Absolutamente.

—¿Son miembros de Fedecámaras los involucrados en la lista?
—Solo dos. Del resto no son todos los que están ni conozco los que son. Están más cerca del gobierno que de Fedecámaras.

—El gobierno afirma que la corrupción proviene del sector privado.
—Porque no cree en ella y busca las causas afuera. No hay posibilidad de corrupción sin que algún funcionario del gobierno esté involucrado.

—¿Es hoy más política su institución?
—Más política, pero menos partidista.

—¿Ha sido criminalizada?
—Absolutamente. Fedecámaras es un enemigo muy fácil de criminalizar.

—Aunque, a veces, Maduro suelta también que lo privado es necesario.
—Debería decir que es imprescindible. El gobierno no termina de resolver el rentismo del modelo económico y el papel del sector privado.

—¿Qué tipo de diálogo querrán?
—Uno de apariencias, pero sin convencimiento.

—¿Y ustedes?
—Siempre el diálogo. Para cualquier otro actor político levantarse de la mesa es una opción, no para nosotros.

—¿Se han acercado a la MUD?
—Solo de visita… Y sin un cafecito de por medio.

—¿Se han acercado a Fedecámaras los empresarios oficialistas?
—No conozco a ninguno.

—¿Y ustedes a ellos?
—Sí, pero con pocos resultados.

—¿Qué es de la vida de Emprevén?
—(Carcajadas) ¿Qué es eso?

—¿Están preparados para la guerra económica?
—Para una economía de guerra.

—¿Le teme a la arenga presidencial de que los obreros “tomen las compañías paradas por la burguesía”?
—La clase obrera prefiere hoy que los burgueses manejen las empresas antes que el Estado. Se nos han acercado muchos para ver si recuperamos juntos las empresas expropiadas.

—¿Qué tiene de socialista Fedecámaras?
—Estamos más conectados hoy en día con la sociedad.

—¿Y de empresaria la revolución?
—Ha logrado hacer dinero.

—¿Es negocio la propiedad comunal?
—Muy malo.

—¿Le agregaría al precio de la gasolina los tres ceros que le quitaron al bolívar?
—(Carcajadas) Ni tanto ni tan poco. Un aumento que cubra los costos de producción de Pdvsa.

—¿Es vital la ideología para progresar?
—Cada vez menos. Es necesaria la velocidad.

—¿El error histórico del empresariado?
—Varios; creer que somos una organización para ejercer el poder político en lugar de influenciar positivamente en ese poder.

—Durante el puntofijismo se decía que gobernaba Fedecámaras.
—No era cierto.

—El chavismo afirma que ganancia de empresario es, automáticamente, pobreza para el soberano.
—Mal cálculo. Es al revés. Si nos va bien, le va bien a la gente.

—¿Y al gobierno?
—También, porque pagamos impuestos.

—¿Qué debe aprender un político de un empresario?
—Constancia, imaginación y perseverancia.

—¿Y viceversa?
—A escuchar, a dirimir las diferencias.

—¿Se ha sentado a comer con los obreros, como lo ordenaba Chávez?
—Vengo de hacerlo ahorita mismo. Es mi costumbre.

—¿Se autocensura?
—Sí, sobre todo por el momento y por mi cargo.

—¿Qué tal un militar-empresario?
—Ahora son tantos que no cabrían en esta columna.

—Por lo visto ser rico ya no es tan malo.
—Ser rico es una enorme fortuna.

—¿Ahora son más?
—En igual cantidad, pero son otros.

—¿Qué tal una empresa mixta con el Estado-gobierno?
—¿Por qué no? Sería de alimentos y  medicinas, en lo que ellos han sido menos exitosos.

—¿Los invitaría a exponer en Fedecámaras?
—Lo hemos hecho, pero nunca vienen. Y ni siquiera se excusan (carcajadas).

—¿Qué expropiaría al gobierno?
—El poder.

—¿La cuota de responsabilidad del empresariado en este llegadero?
—Mucha y estamos haciendo nuestro examen de conciencia. Ojalá lo hagan otros también.

—¿Qué es esta revolución?
—Un rompecabezas en el que las piezas están regadas y no se consigue ninguna.

—Alegan que Fedecámaras es una dictadura gremial.
—Somos demócratas, cada dos años cambiamos presidente.

—Si Lorenzo Mendoza percibió envidia ajena…
—Yo siento envidia ajena por aquellos países donde los gobiernos se acercan a los empresarios.

—¿Imagina una sucursal de Fedecámaras en Cuba?
—(Carcajadas) Debe ser un lugar ideal por la Ley de Inversiones que acaban de sacar. ¡Quisiera Venezuela!

—¿Invertir en Cuba?
—¡No, qué va! Con Panamá tenemos suficiente.

—¿Una nostalgia empresarial?
—El respeto por lo que hacemos.

—¿Tiene fe en el gobierno?
—Siempre. Soy un hombre de fe.

—¿Cederían?
—En ser menos arrogantes, pero nunca en nuestros principios y valores.

—¿Qué pasaría en Venezuela si la Fiscalía publicase la lista de beneficiarios de los 20 millardos de dólares “desaparecidos” del Tesoro nacional?
—Todos los venezolanos quedaríamos contentos, menos quienes se los llevaron.