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Gioconda San Blas: "La ciencia viste harapos"

Gioconda San Blas, bióloga y química | Foto: Archivo / El Nacional

Gioconda San Blas, bióloga y química | Foto: Archivo / El Nacional

Química, ex investigadora del IVIC

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─Hace ocho años usted dijo que Misión Ciencia era un remiendo. Y ahora ¿una tronera? 

─Desde luego. La ciencia viste harapos, como todo el país. 

─Antes de fenecer el IVIC, ¿renunció o la renunciaron? 

─(Carcajadas) Hicieron algo más sutil: cerraron un programa que hacíamos sin cobrar. "Molestábamos", creo que yo más que otros. 

Vicepresidente de la Academia de Ciencias, ¿qué queda de ciencia en el país? 

─Mucho ánimo. La gente sigue admirando al IVIC.

¿Se perdió la química con el proceso? 

─ (Carcajadas) Desde que Chávez comenzó a hablar despectivamente del instituto, en mayo de 2009.

Algo raro en una "revolución inclusiva"... 

─Este gobierno no es inclusivo para nada. ¿Lo es un cogollito que se reúne entre gallos y medianoche y lanza un proyecto de ley sin consultar a nadie? 

¿Qué tipo de ciencia querrá el gobierno? 

─Como pasaba en la URSS, para esta revolución la ciencia es peligrosa porque es crítica y libre. Con la creación de los "cultores de la ciencia" cualquiera puede jugar al científico. 

A falta de investigaciones... 

─Brujería. 

¿La "ciencia" de convertir la mayor riqueza en debacle integral? 

─Es la ciencia a la inversa. La ciencia es progreso. 

¿El cuadro micológico de Venezuela? 

─Infección sistémica en todo el organismo. 

¿Y las células de la revolución? 

─¡Uy! Están todas desordenadas. 

Columnista de Tal Cual, ¿qué de ciencia tiene el periodismo? 

─Mucho, es muy inquisitivo, que es uno de los aspectos medulares de la ciencia. 

¿Un logro oficial? 

─Me cuesta responder... Para el político de hoy la ciencia es la guinda de la torta; no le da importancia. En pleno siglo del conocimiento Venezuela desarrolla un proyecto para el mejoramiento de conucos, que degrada el ambiente y aporta bajo rendimiento. 

¿Una revolución científica? 

─La biología molecular y genética. 

¿Y el satélite Simón Bolívar? 

─Fue solo una compra, como también se compran armas. 

¿Una revolución que enalteció a la ciencia? 

─Más que revoluciones, la ciencia va con la evolución de las civilizaciones y no tiene nada que ver con ideologías. 

¿La época de oro de la ciencia en Venezuela? 

─Mediados de los ochenta hasta finales de los noventa. 

¿Por qué fuera se valora más al científico que aquí? 

─Así es, nadie es profeta en su propia tierra. 

Directora de Ciencia y Tecnología de la Gobernación de Miranda, ¿qué aporta la ciencia a la política? 

─¡Mucho! Las políticas científicas dan la pauta para la planificación del desarrollo. 

¿Le falta ciencia al gobierno? 

─Por supuesto, para acabar con la pobreza. 

¿Valió la pena romper con el patriarcado en la Academia? 

─Claro que sí, ya somos cuatro individuos de número. 

"Individuas", dirían por ahí... 

─ (Risas) De ninguna manera. Una cosa es el sexo y otra el género gramatical. 

¿Un fracaso del hombre? 

─No se me ocurre... Quizás porque tengo tan buen marido. 

¿De la mujer? 

─Muchas veces malentiende su liberación. 

¿Feminista? 

─En la medida en que defiendo el trabajo de la mujer y sus derechos. 

─¿Fracasó el feminismo? 

─El ruidoso; ese de quitarse el sostén. 

¿El mujerón del proceso? 

─ (Carcajadas) Varias... Algunas esperan ser reelegidas. 

¿Y de la oposición? 

─Por los momentos, María Corina Machado. 

─¿Ha confrontado con Dios? 

─No creo. Soy atea. 

¿El presidente más amigo de la ciencia? 

─El menos indiferente: Carlos Andrés Pérez y su programa de becas. Chávez creó el Ministerio de Ciencia y Tecnología, hoy fusionado con el despacho de Educación Superior. 

En fin, ¿difieren la política y la ciencia? 

─Sí, por los métodos sinuosos de la política. 

¿Un ejemplo latinoamericano de desarrollo científico? 

─Brasil y Chile. 

¿La próxima desaparición? 

─Al paso que vamos una por una de las que quedan irán cayendo por decreto hasta que no quede ni un clavo. 

Si "el poder está en el pueblo", ¿un decreto para el gobierno? 

─Si te contesto me llevan presa. 

¿Otro para la MUD? 

─¡Ay!, que se unan. Y que se dejen de posiciones personalistas. 

¿La fórmula contra la crisis? 

─Ácido de batería. 

¿Fue ñángara en la UCV? 

─¡Nunca! Tuve inquietudes sociales; sigo siendo de centroizquierda. 

¿Imaginó la ciencia en manos de ñángaras? 

─Cuando estudiaban en la Facultad de Ciencias la llamaban "la facultad roja"... Pero no se prepararon intelectualmente. 

Los hongos que usted investigaba, ¿eran como los de Alicia en el país de las maravillas? 

─ (Carcajadas) Me hubiera gustado dárselos a los noticieros oficialistas para su isla de la fantasía. 

¿Imagina a un científico en Miraflores? 

─¡Ay, sería muy bueno!, aunque tendría que lidiar con un laboratorio mayor que sería todo el país; pero podría pasarle como a José María Vargas: lo destituirían dos veces. 

¿Qué pasaría en Venezuela y en el sector con seis años más de revolución? 

─Pasaríamos de harapos a desnudos.