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Estudiar fuera está cada vez más lejos

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En la puerta del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología reparten un folleto en el que Cencoex reconoce que las carreras de pregrado no son prioridad en la asignación de divisas para estudiar en el exterior

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“¿Qué áreas académicas son las prioritarias para los estudios en el exterior?  Las que aparecen en Gaceta Oficial, sin embargo se priorizan estudios de postgrado, es decir, especializaciones, maestrías y doctorado. Los pregrados no tienen prioridad dado que el Gobierno Bolivariano ha generado una importante política de inclusión en el sistema universitario, creando más de 70 nuevas universidades y la Misión Sucre con una importante oferta académica en más de 82 áreas de estudios en nuestras instituciones de educación universitaria (…) Es importante señalar que las prioridades de formación son cambiantes y están vinculadas directamente a la Ley del Plan de la Patria 2013-2019”.
 
Esto lo dice un folleto firmado a dúo por el Ministerio de Educación Superior y el Centro Nacional de Comercio Exterior que fue impreso en julio de 2014 y es repartido en la recepción del ministerio. En la portada se lee claramente: Información de interés. Lo es. Contiene las dudas frecuentes que pueden producir insomnio a cualquier venezolano con ánimo de estudiar en otro país. Dos temas quedan claros y tienen una tipografía remarcada en el original: los bachilleres deben concentrarse en las opciones de las universidades locales y los que quieran hacer posgrados tienen que comprender que todo en esta vida cambia.

Tanto cambia que Manuel Barroso, siendo presidente de la extinta Comisión de Administración de Divisas, aseguró en una entrevista en 2012 que era una gran mentira decir que el gobierno pretendía “llevar a las personas a que estudien cosas distintas a las que quizás quieren”. La realidad, dos años después, es que un venezolano que quiera formarse con dólares preferenciales no tiene claridad sobre cuál es la carrera que será beneficiada por el Cencoex, antigua Comisión de Administración de Divisas.

A medida que comenzó a hacerse notoria la falta de divisas para todo tipo de importaciones y para cualquier tipo de viajes al exterior, las asignaciones para estudiar fuera del país también comenzaron a fallar y, además, se crearon normas que las limitan. De acuerdo con la página web de Cencoex, desde 2003 se han derogado 5 providencias relacionadas con las remesas para estudiantes: 032, 028, 006, 055 y 110. En cada una se van añadiendo requisitos y modificando plazos y procedimientos. Después de 8 años con la 055, en 2012 se publicó la 110 que incluía las áreas del conocimiento y las 172 carreras prioritarias para el país. Todas las providencias han contenido artículos en los que advierten que el Estado se reserva la facultad de definir las áreas estratégicas de formación y que la entrega de divisas dependerá de la disponibilidad del Banco Central de Venezuela. Pero no fue hasta el correo electrónico masivo que recibieron el 6 de octubre los estudiantes venezolanos en el exterior negándoles el financiamiento con divisas que esos ítems comenzaron a ser de utilidad.

Desde 2003, cuando se implementó el control de cambio, el gobierno ha “financiado” a dólar preferencial la emigración de bachilleres y profesionales clase media que, muy pocas veces, regresan al país. Fue una vía de escape para un sector de la población que suele ser el más crítico del gobierno.
En el aire. Conocer la lista de carreras con ventajas de Cencoex no es garantía de nada. Tampoco consignar los 36 documentos obligatorios con originales, copias, ampliaciones, poderes, partidas, estampillas que exige el organismo en carpetas marrón con gancho. Los estudios relacionados con ingeniería petrolera, por ejemplo, aparecen beneficiados. Yosandrés Loaiza, ingeniero mecánico de la Universidad Simón Bolívar, conoce bien el listado. De poco le sirvió: “Me encuentro en Aberdeen, Escocia, donde vine a hacer una maestría en Perforación y Diseño de Pozos Petroleros en Robert Gordon University. Es una maestría muy específica que dan en pocas universidades del mundo. Elegí esta universidad no solo por eso, sino porque Pdvsa ha enviado a personal a estudiar aquí y algunos de los profesores han viajado a Venezuela a instruir al personal directamente allá, por lo que pensé que eso me ayudaría a que aprobaran mi caso. En esta universidad hay dos venezolanos más. Una es mi hermana. Ellos están haciendo una maestría un poco más general en petróleo y sí les aprobaron su cupo a finales de octubre aproximadamente, a diferencia del mío que lo negaron a mediados de septiembre”. En esa maestría solo aceptaron a 16 alumnos para este período académico.

Decidir una profesión es decidir una configuración de vida. Planificarlo con tiempo y entusiasmarse, se ha convertido en la angustia de muchos. “Nos preguntamos: ¿si el gobierno sabía que no podía seguir apoyando por falta de dinero, por qué apoyó al principio a tantos estudiantes? ¿Acaso no es una falta de integridad, de solidaridad dejar en el aire a tantos jóvenes que comenzaron carreras en el exterior? ¿Por qué toman con tanta ligereza decisiones que afectan vidas enteras? El hecho de sacar un hijo fuera es un plan de años”, lamenta Luis Rameix, padre de una estudiante deBiología en la Universidad de Concordia, carrera incluida en la providencia 110.

No hay respuestas claras para Rameix. Hay, apenas, algunas sugerencias de expertos. “La tramitación de las divisas Cencoex estudiante es una preocupación constante de un gran grupo de nuestros usuarios venezolanos que participan activamente en el foro de Mequieroir.com. Es un hilo de discusión creado por ellos mismos y que se ha convertido en uno de los más populares del sitio. En  nuestro portal recomendamos a los estudiantes esperar la aprobación de las divisas antes de salir del país y buscar fuentes de financiamiento adicionales para cualquier eventualidad”, dice Esther Bermúdez, directora de Mequieroir.com. Si a esto se le suma la dificultad de conseguir pasajes al exterior y el aumento del dólar paralelo, el venezolano que espera estudiar en el extranjero está, por los momentos, paralizado.

Las causas para que los aportes de Cencoex estudiantes se hayan hecho más lentos y difíciles en el segundo semestre de 2014 no están claras. Una cosa es elegir una carrera prioritaria y otra es ser una prioridad. En el correo electrónico masivo informan que las preferencias para otorgar divisas por parte del Ejecutivo nacional están estipuladas en el Decreto 2.320, de marzo de 2003. Allí hablan de bienes y servicios de primera necesidad, alimentos, insumos para la salud y para el sector industrial. El de los estudiantes entra en el renglón de “otros”.

Anabella Abadí, analista de ODH Consultores, señala que las importaciones se llevan entre 70% y 80% de las asignaciones. La de los estudiantes nunca ha representado una proporción grande. “Una importante caída de los ingresos en divisas llevaría al gobierno central a seguir los procesos de repriorización de las asignaciones oficiales de divisas. Las divisas asignadas a estudiantes a través de Cencoex en el primer semestre de 2014 llegaron apenas a 211.000.000 de dólares, lo que equivale a 2,3% del total de divisas liquidadas por el gobierno central y a poco más de 2 días de importaciones. Es decir, eliminar estas asignaciones le ahorraría muy pocas divisas al gobierno. Sin embargo, ante la actual escasez de divisas que atraviesa el país, es posible que esta cifra —y muchas otras— se busque recortar”.

A debate. Defender la independencia nacional, continuar construyendo el socialismo bolivariano, convertir a Venezuela en una potencia en lo social, económico y político; contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica y salvar al planeta. Esos son los lineamientos generales del Plan de la Patria que dejó Hugo Chávez como herencia programática. Durante 2 años funcionarios del Ministerio de Educación Superior, de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho y del entonces Cadivi se reunieron en mesas de trabajo para definir las 172 carreras de la providencia 110 siguiendo el camino marcado por Chávez.
¿Una potencia petrolera? ¿Un país turístico? ¿Un país agricultor? ¿Un país textilero? ¿Un país de afinadores de piano? ¿Cuáles son las prioridades nacionales? ¿Con cuáles carreras universitarias se construye el socialismo? ¿Qué posgrados van a proteger la independencia nacional? ¿Qué se estudia para insertarse en los lineamientos del Plan de la Patria 2013-2019?

José Virtuoso, rector de la Universidad Católica Andrés Bello, dice que en el Consejo Nacional de Universidades no se ha dado una discusión amplia sobre este tema. “Esto no ha sido debatido, que yo sepa, en el CNU, que es la instancia ideal para ese tipo de cosas. No basta con asomarlas o deducirlas de unos determinados planteamientos, sino que eso que el Estado o el Ministerio de Educación Superior considera una prioridad tiene que ser discutido y de alguna manera contar con el consenso nacional. Y eso, que yo sepa, no se ha establecido”.

Gabriela González de Ríos se sabe de memoria los números de las gacetas oficiales, de las providencias y los decretos. Se los aprendió desde que su hija se fue a Canadá a estudiar inglés y después a hacer un posgrado en Turismo, Ambiente y Desarrollo. Su caso estuvo dos meses y una semana “en análisis” por Cencoex y ya fue negada su solicitud de divisas porque su carrera no era prioritaria para la nación. “En la Gaceta Oficial 39904 del 17 de abril de 2012 aparece Ambiente, Turismo y Ecoturismo”, precisa González de Ríos.

“Las universidades en el país son competentes y con calidad reconocida, pero estudiar afuera es una opción que siempre se había garantizado. Si bien el Estado tiene el derecho de definir cuáles son los planes de desarrollo y las carreras con preferencias, eso de ninguna manera puede ser una limitación porque estaría cercenando el derecho a la educación y la libertad de escogencia”, dice Virtuoso. Pero las prioridades de formación son cambiantes, como advierte el folleto.

¿Cómo vivir sin dólares preferenciales?
“Tomamos la decisión de dejar a la niña estudiando allá y rechazamos el cupo de la universidad en Venezuela. Mientras tanto aplicamos en el Sicad 2, que no salió. Aplicamos más de 30 veces y solo la primera vez dieron 2.500 dólares. Fuimos al banco a conversar, para ver si había un procedimiento para estudiantes, y nos dijeron que no. Mi hija continúa en Canadá y este mes tuvimos que mandarle 1.000 dólares para sus gastos, pero es imposible seguir de esta forma. Estamos esperanzados en que la unión de tantos estudiantes pueda lograr presionar al gobierno para buscar una solución. Regresar es destrozar los sueños de tantos jóvenes”.
Luis Rameix, padre de una estudiante de Biología en Canadá

“Para cubrir los gastos de la matrícula estoy sacando el dinero de varios lados: usando los ahorros que obtuve de vender todo lo que tenía en Venezuela (carro, computadora, libros, televisor). Lo cambié y me dio para cubrir el primer depósito; mi hermana está vendiendo lo que tiene en Venezuela para ayudarme; un venezolano que conocí me va a ayudar con un préstamo que le pagaré en varios años y, por último, la universidad me dará una pequeña ayuda sin intereses pero debo pagar antes de septiembre de 2015, mi fecha de graduación. Como tenemos pasaporte español, podemos trabajar más de 20 horas a la semana. Yo sirvo tragos en una discoteca, 4 o 5 noches a la semana, de 5:00 pm a 12:30 am y los días de semana hasta las 2:00 am. La maestría es bien difícil y me queda poco tiempo para estudiar. Sigo a la espera de Cadivi. Mi familia metió la apelación de mi caso pero ni siquiera mi estatus en la página ha cambiado”.
Yosandrés Loaiza, estudiante de perforación y diseño de pozos petroleros en Escocia

“A mi hija le extendieron el plazo para el pago de la universidad hasta el 31 de octubre de 2014, fecha en la cual tuvo que retirarse del posgrado al no tener respuesta del Cencoex sobre el recurso de reconsideración y no tener ahorros u otra forma de obtener las divisas. En la actualidad está en la búsqueda de un trabajo para poder mantenerse porque se consumió los pocos ahorros que teníamos estos tres meses que lleva viviendo en Inglaterra. Al día de hoy seguimos sin respuesta de la reconsideración que se solicitó hace dos meses”.
Gabriela González de Ríos, madre de una ex estudiante de un postgrado en Turismo,
Ambiente y Desarrollo en Londres