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“Carne fresca”

Ana Karina Triana, 23 años de edad, estudiante de Mercadotecnia

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El expediente de Ana Karina Triana asegura que le fueron incautadas cinco bombas molotov y la señala como una de las dirigentes de las guarimbas en Altamira. Triana fue detenida el 28 de febrero, a las 7:00 pm, en la entrada del hotel Caracas Palace. Ese día se acercó a la plaza Francia de Altamira para tomar algunas fotografías, en compañía de una amiga. Tres veces escuchó el grito de “¡Corran!” lanzado por los manifestantes, pero no fue hasta la tercera vez que hizo caso. “No corrí porque no estaba haciendo nada malo. Lo único que hice fue acercarme un poco más a la plaza hasta que vimos a los guardias motorizados, pero pisé aceite, lo que me dificultaba caminar. Pude llegar hasta la entrada del hotel, pero ya tenía a los guardias detrás de mí, levanté las manos en señal de paz, pero me halaron por el cabello y me ordenaron montarme en la moto”, recordó Triana.

La llevaron hasta el Distribuidor Altamira. “Carne fresca”, escuchó que gritaban los guardias al verla llegar. En ese momento se sintió en un túnel sin salida: “Me bajaron de la moto, me rodearon, me insultaron y amenazaron con violarme. Con los rolos me golpearon muchísimas veces en la cabeza. Me empujaban de un lado a otro y decían que me llevarían a Yare”.

Los golpes se detuvieron con la llegada de una orden. “Pensaron que yo era menor de edad. Así que dijeron que a mí no podía pasarme nada. Ordenaron llevarme a un autobús y en el camino otro guardia me golpeó por la cabeza y me pidió el celular, pero no lo había llevado”.

La montaron en un autobús y entregó el bolso con sus pertenencias, que incluían su monedero, maquillaje y la cédula. De nuevo recibió un golpe en la cabeza. Del autobús la pasaron a un jeep, donde la juntaron con otras detenidas. Una de ellas anotó los nombres de todas y los envió vía sms a un amigo, que se encargó de informar por Twitter que estaban detenidas. A las 9:00 pm los trasladaron a todos al Regimiento de Seguridad Urbana, en Fuerte Tiuna. En total fueron 41 los detenidos.

Uno por uno fueron interrogados. El guardia que la interrogó tenía en su franela las siglas Conas –Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro de la GNB–. Le preguntaron por sus cuentas en Twitter y Facebook y por la ocupación suya y de sus familiares. También les tomaron fotografías.

El peritaje forense reveló que Triana tenía una contusión en la cabeza, producto de los golpes. Permanecieron en Fuerte Tiuna hasta la noche siguiente. En la madrugada pudieron ponerse en contacto con sus familiares, pero con sus abogados no pudieron hablar hasta que estuvieron en el Palacio de Justicia momentos antes de que se realizara la audiencia, que comenzó a la 1:30 am del domingo 2 de marzo y se prolongó hasta las 5:00 am.

Les imputaron los cargos de instigación pública, obstrucción de la vía pública y de ultraje a un funcionario público.

“Vimos la injusticia en la cara. Lo más impresionante fue la humillación. Estábamos esposados en cadena unos a otros. Los baños carecían totalmente de higiene y nos trataron como a delincuentes”. Triana quedó con una medida cautelar sustitutiva de libertad. Debe presentarse cada 30 días.

“Ya fui la primera vez. Nos pidieron ir el jueves 6 de marzo, pero los abogados nos dijeron que fuésemos el miércoles. Fui ese día y toda esa semana y no pudimos presentarnos porque no había sistema. Pude hacerlo el lunes 10 de marzo. Después de eso he tratado de mantenerme bajo perfil, pero las ganas de manifestar siguen allí”.

A todos los detenidos esa noche les retuvieron los celulares, presuntamente para ser utilizados como evidencia.