• Caracas (Venezuela)

Siete Días

Al instante

Bettsimar Díaz: “Si nos armamos de alegría se desvanece el comunismo”

Bettsimar Díaz | Manuel Sardá

Bettsimar Díaz | Manuel Sardá

La productora de televisión, músico y poeta asegura que Venezuela es el país que más protesta en el mundo "llevamos 16 años haciéndolo"

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

—En su caso, ¿hijo de gato caza ratón?

—¡Wow! (carcajadas)… En mi caso, hijo de gato es otro gato.

—Aparte de papá, ¿también fue tío Simón?

—Fue papá, amigo, hermano y aliado.

—¿Advirtió Simón Díaz esta situación?

—No. Siempre tuvo una confianza muy profunda en la sabiduría popular. Lo feo que se presentaba era para él algo temporal.

—¿Qué haría por Venezuela?

—Estoy haciendo, cada minuto.

—¿Desde su programa Cuando las ganas se juntan?

—Lo que hago es por el país.

—¿Se le han juntado las ganas de emigrar?
—Cuando el país se vaya me voy con él.

—¿Haría un programa que una a oficialismo y oposición?

—La alegría es el antídoto contra el comunismo, que siempre ha sido una ficción. Si nos armamos de alegría, se desvanece.

—Aunque existe un Viceministerio de la Felicidad…

—Pero es comunista… Es otra ficción (risas).

—¿Entre la TV de antes y la de hoy?

—¿Cuál es la de hoy?

—¿Cómo torear la censura?

—A mí no me ha tocado el tema de la censura en forma directa porque no comunico noticias o episodios que puedan ser censurados.

—De dirigir una televisora, ¿caería en la tentación oficialista?

—¿Cuál tentación?

—Favorecer abiertamente al gobierno por imposición, presión o autocensura…

—No caería en ninguna, caería en la gran tentación de hacerlo muy bien.

—¿Una herencia de papá?

—Tres hermanos y una madre maravillosa.

—¿Y de tu tío Joselo?

—Tengo un gran amor por él, ojalá hubiésemos heredado su extraordinaria intuición para entender el buen humor en lo cotidiano.

—¿Discutieron alguna vez de política?

—Una sola vez fue suficiente.

—¿Incursionaría en política?

—No tengo talento para eso.

—¿Quién podrá defender a la Polar?

—Su propia historia, sus propios hechos y el liderazgo de un muchacho que supo y sabe para dónde debe ir un país.

—¿Por qué un poder tan absoluto y expropiador no ha podido con esa empresa?

—No sé si ellos tienen un orden para establecer qué destruir primero y qué después. Lo que destruyeron se recuperará siete veces más rápido.

—Como abogada, ¿da pena el Derecho Penal?

—Da pena la injusticia. Nadie sabe las grandes consecuencias que trae.

—¿Leopoldo López?

—Él simboliza la situación de todos los venezolanos. Por cierto, está aprendiendo a tocar cuatro en la cárcel y su primer ensayo fue “Caballo viejo”. 

—¿Ha sido suficiente la protesta?

—Somos el país que más protesta en el mundo, llevamos 16 años haciéndolo.

—¿El error de la MUD?

—Le debemos nuestros mejores momentos electorales. El propio gobierno dijo que casi ganamos en 2013. El error es no reconocer a la Mesa de la Unidad.

—¿Cómo le gustaría ser recordada?

—Uno debe dejar mucho amor a quien uno ama. Y que ese amor replique.

—¿Un amor?

—Muchos.

—¿Un dolor?

—La muerte de mi hermano menor hace dos años y medio.

—¿Un defecto?

—La impulsividad y una pasión extrema por lo que hago, a veces como defecto y otras como virtud.

—¿Una rabia?

—La impotencia ante el desmoronamiento del país.

—¿Una convicción?

—Que saldremos de esto.

—¿Una incertidumbre?

—¿Cuándo?

—¿Un deseo?

—Ver regresar a todos los venezolanos.

—¿Una estrofa persuasiva?

—“¡Si mi querencia es el monte y una flor de Araguaney, cómo no quieres que tenga tantas ganas de volver!”.

—Como músico, ¿una melodía para la reconciliación?

—“Mi querencia”.

—Mientras, ¿una canción de cuna?

—El país tiene que haber ya crecido.

—De ser animal...

—Cantaría como Amy Winehouse.

—¿Qué desentona la orquesta del país?

—La desesperanza.

—¿Una tonada para la revolución?

—¿Cuál revolución?.. Hubo fue destrucción y un resentimiento empoderado. Eso no amerita música, sino un suspiro de que ¡ya!

—¿Para la MUD?

—¡Wow!.. La Billo’s completa.

—¿Una nostalgia?

—Mi colegio: Instituto Edutécnico Moderno.

—¿Una adicción?

—Reírme.

—¿Una contradicción?

—¡Ay!.. Estar viva (carcajadas).

—¿Un recuerdo?

—La sonrisa y los besos de papá antes de irme al colegio.

—¿Un olor?

—El perfume de mi mamá.

—¿Un sabor?

—Las arepas de mi abuela.

—Como poeta, ¿su musa ideal?

—La paradoja de la vida.

—¿Es Venezuela un poema?

—Ahorita es un silencio.

—Músico y poeta, ¿y de loco no tiene un poco?

—(Carcajadas) ¡Claro! ¡Bastantísimo!

—¿Una luz?

—Mis sobrinos.

—¿Ve luz al final del túnel?

—Y al principio.

—¿Qué pasará el 6-D?

—Lo que todos queremos.

—¿Confía en el CNE?

—Confío en nosotros.

—¿Un caballo viejo para el país?

—Simón, pues. No hay otro (risas).

—¿Qué hubiera pasado en Venezuela de no haber existido Simón Díaz?

—Él le dio un sentido a la forma de andar el país y es una referencia obligada de cada venezolano donde quiera que esté. Simón Díaz es una prueba de que ¡sí se puede!