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Alberto Arteaga: "Apenas bachaqueamos justicia"

El abogado penalista Alberto Arteaga | Raúl Romero/ Archivo

El abogado penalista Alberto Arteaga | Raúl Romero/ Archivo

El abogado penalista aseguró que las OLP no son un operativo de liberación, "sino de atropello al pueblo"

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—¿Es ciega o sorda la justicia en Venezuela?

—Es ciega, es sorda, es indiferente ante la realidad venezolana. Apenas estamos bachaqueando justicia en los tribunales. A veces, cuando no hay intereses políticos, hay una migaja de justicia.

—Y pensar que la justicia es una dama…

—Permanentemente violada. La justicia es un valor que no ha sido metabolizado por la sociedad venezolana. Mientras el Derecho esté torcido y oxidado no llegaremos a la justicia.

—¿Un derecho enderezado por la revolución?

—Teóricamente se ha querido izar la bandera de los pobres, pero hoy tenemos dos categorías de presos en las cárceles: los que siguen pagando más por ser pobres que por el delito cometido, y la nueva de disidentes políticos.

—¿Da pena el Derecho Penal?

—Mucha. La “justicia penal” se ha convertido en el arma más efectiva para aniquilar al adversario político.

—¿Y el Plan de Derechos Humanos que adelanta el Estado-gobierno?

—En Venezuela no podemos hablar de derechos humanos mientras nuestras cárceles sean antros de permanente violación de estos derechos, así se diga que tenemos la mejor Constitución sobre el tema.

—¿Entre el Poder Judicial del puntofijismo y el de la revolución…

—En Venezuela nunca ha habido un verdadero Poder Judicial independiente y autónomo, pero hoy predomina  una expresión que se oye permanentemente en los tribunales antes de una decisión: “Órdenes de arriba”.

—¿Su arma para ejercer?

—La paciencia, argumentando con lo único que tenemos: la ley del diferimiento, la única que se cumple inexorablemente, por la cual un proceso puede durar meses y años sin resolverse, salvo que exista el interés político por una decisión rápida.

—¿Están implicados dirigentes de la oposición en el asesinato de Liana Hergueta?

—Por supuesto que no. Una vez más, en este abominable hecho se encuentra una figura igualmente abominable, que ha tomado carta de ciudadanía: los patriotas cooperantes.

—¿Difama el gobierno sin pruebas y con impunidad?

—Altos personeros del gobierno han imputado hechos concretos para exponer al desprecio y odio público al adversario. El caso más notorio es esta acción infundada y absurda contra El Nacional, TalCual y La Patilla, simplemente por transmitir una noticia recogida de otro medio. 

—¿Conoce la propuesta jurídica de la MUD?

—Sí. He participado en discusiones con expertos en política criminal. No es un problema de leyes y normas. Tenemos hiperinflación legislativa e hiperinflación de abogados.

—Si son tantos, ¿por qué la debilidad ante esta corrupción?

—Hay desmotivación. Los abogados y las escuelas de Derecho no han hecho sentir su voz. 

—¿El responsable de los crecientes linchamientos?

—El Estado. Una de sus enfermedades más graves es la impunidad.

—¿Y las OLP?

—No es un operativo de liberación, sino de atropello al pueblo. El problema delictivo no se resuelve reeditando las redadas, por la cuales se llevaban sin ningún proceso a los que calificaban de vagos y maleantes y eran enviados a El Dorado. Hay casos de ajusticiamiento que deben ser investigados y sancionados.

—¿Vale la pena denunciar en Venezuela? 70% de la población no lo haría…

—Se ha convertido en un riesgo, pues muchas veces el denunciante termina convertido en victimario o víctima del atropello “institucional”.

—¿Qué será de los presos políticos?

—La colectividad sigue pendiente. Una de las manchas más notables en nuestro sistema de justicia ha sido la persecución por el hecho de pensar, opinar o enviar un tweet. Leopoldo López está preso por su discurso. 

—¿Y del Estado de Derecho?

—Lo que hay es derecho de Estado.

—¿La referencia universal del Derecho?

—Jesús de Nazaret.

—¿Indemnizaría a la jueza Afiuni?

—No hay manera de resarcir el mal y el dolor ocasionados. Todavía está sometida a un juicio, solo por haber cumplido con su deber. También ha tomado carta de ciudadanía que se le prohíba declarar a los medios a cualquier persona con medida sustitutiva de libertad.

—¿Un consejo a los nuevos colegas?

—Luchar por la justicia. Como decía San Agustín: “Un reino sin justicia se convierte en un gran latrocinio”.

—¿Ha violado la oposición la Constitución?

—A veces actuamos ante los adversarios con las mismas armas que emplean algunos oficialistas. La justicia no es venganza ni retaliación.  

—¿El deber más evadido por el soberano?

—El reclamo de nuestros derechos. Da tristeza ver al pueblo soportando las colas para poder comprar dos paquetes de harina PAN, si es que llega.

—¿Incentiva la delincuencia el populismo?

—Por supuesto. 

—¿Por eso se cuadruplicó el número de homicidios?

—Por la impunidad. En Venezuela más de 90% de los hechos delictivos quedan sin sanción. En este país el crimen sí paga.

—¿Penaría por igual a un delincuente y al juez que lo libera ilegalmente?

—Por supuesto.

—¿La salida?

—Transformar la policía, la Fiscalía, los tribunales y el sistema penitenciario.

—¿Qué pasaría en Venezuela si se consolidase una república de “patriotas cooperantes”?

—Bueno… Ellos representan el desconocimiento de los valores venezolanos, son el premio a la deslealtad, la prostitución de la justicia. Una trágica realidad, la negación del derecho. No es patriota quien coopera con la injusticia y la degradación del pueblo.