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Acta forjada

Stefanía Vitale y Alejandra de Vitale, esposa y suegra de Luis Felipe Boada, respectivamente

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El futuro de Luis Felipe Boada pende entre tres opciones. Está subordinado a la decisión del Tribunal 16° de Control, una vez que el Ministerio Público realice su acto conclusivo, tras 45 días de detención. El tribunal podría decidir el sobreseimiento de la causa y con ello su libertad plena; el archivo fiscal del caso para continuar con las investigaciones y otorgarle una medida cautelar sustitutiva de libertad, o ratificar la acusación y con ello la permanencia en prisión.

El tribunal es el mismo que dictó la privativa de libertad al dirigente opositor Leopoldo López. El caso de Boada, junto con el de otros cinco jóvenes que fueron detenidos el 12 de febrero en los alrededores de Parque Carabobo, fue sumado al expediente de López para ser llevado como una misma causa.

“Rechazamos totalmente que esto sea así. Mi esposo no forma parte de ningún partido político. Era la primera vez que marchaba por su derecho de expresar su deseo de vivir en un país con paz, seguridad, tranquilidad; que nos permita ofrecerle un futuro a nuestro hijo de 5 años de edad”, subrayó Stefanía Vitale.

Todo lo que llevaba consigo el estudiante de la Universidad de Nueva Esparta, de 25 años de edad, fue retenido por el Cicpc, cuerpo policial responsable de la aprehensión. Al padre de Boada sólo le fue entregada su cartera, con la cédula.

La familia del joven insiste en el forjamiento del acta policial de aprehensión. Según el documento, Boada fue detenido en medio de los disturbios lanzando piedras, objetos contundentes y bombas molotov a las radiopatrullas. Señala que Boada era parta de la multitud que realizó destrozos en las instalaciones del Ministerio Público, la Fundación Caracas y la plaza de Parque Carabobo y agrega que el joven tenía lesiones en el rostro al momento de la aprehensión.

Un video tomado por las cámaras de seguridad demuestra que las condiciones descritas en el expediente al momento de la aprehensión no son ciertas. “Luis Felipe fue detenido en las Residencias Parque Carabobo, a donde acudió a resguardarse. La detención ocurre cerca de las 4:00 pm, fue realizada por funcionarios que allanaron la propiedad privada sin una orden y lo llevaron a rastras a la sede del Cicpc, que queda a una cuadra. La grabación demuestra que el lugar, hora y circunstancias de la detención son diferentes a las descritas en el acta. Además, prueba que él no tenía ninguna lesión en el rostro”, afirmó Alejandra de Vitale.

Mientras Boada estuvo en el Cicpc fue víctima de tratos crueles. Lo tuvieron de rodillas durante horas, obligándole a inclinar el cuerpo hacia delante y golpeándolo en la columna con un casco, lo patearon  y rociaron con gasolina –se presume que para justificar el cargo de incendio a las radiopatrullas–. En ese momento también amenazaron con quemarlo. A las 4:00 am fue trasladado a la Brigada de Acciones Especiales del Cicpc, donde permaneció durante 36 horas, hasta que fue trasladado al Palacio de Justicia, el 14 de febrero.

“Debemos reconocer que hemos contado con el mayor respaldo y receptividad de la Defensoría del Pueblo, especialmente de Gabriela Ramírez y de la defensora designada, Naomi Figuera. Nos abrieron las puertas y han estado muy pendientes del caso para que se llegue a la verdad de los hechos, especialmente en lo que se refiere a la violación de los derechos humanos de los que fue objeto mi yerno”, subrayó De Vitale.

Boada fue trasladado al Palacio de Justicia en un grupo constituido por 16 jóvenes. A 10 se les otorgó la medida sustitutiva. La familia no entiende tal decisión, ya que todos los jóvenes fueron imputados por los mismos delitos.

“No se conocían entre ellos y todos fueron detenidos en circunstancias distintas”, dijo De Vitale.

A Boada no se le realizaron los exámenes médicos solicitados por la defensa para dar cuenta de las agresiones que sufrió durante su estadía en el Cicpc. “Mientras estuvo ahí unas personas vestidas de verde le hicieron preguntas sobre su estado físico. El respondió sin ajustarse a la verdad, porque fue coaccionado. Estaban presentes los funcionarios que lo detuvieron. Contamos con un informe realizado por Salud Chacao al momento que fueron trasladados para allá”.

Desde que fue aprehendido, Boada solo ha visto a su hijo una sola vez. Sobre las perspectivas de lo que puede ocurrir, Stefanía Vitale tiene sentimientos encontrados: “Siento mucha tristeza, rabia, dolor, desesperanza; pero también tengo mucha fe en Dios para dejar de lado esos sentimientos que te derrumban. Tengo necesidad de creer en la justicia y también siento la necesidad de mantenerme inquebrantable ante tantas injusticias”.