• Caracas (Venezuela)

Sergio Monsalve

Al instante

El ascenso de Netflix

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Humilde y modesta en sus orígenes, Netflix abrió operaciones como un portal de distribución de contenidos audiovisuales por suscripción. Hoy cuenta con un sólido respaldo de millones de afiliados en todo el mundo. Además, produce series y películas originales de calidad. 

En efecto, la reciente temporada de premios consolida el ascenso meteórico de la plataforma, al recibir una importante cantidad de reconocimientos por la factura de sus programas, cortos, especiales y largometrajes.

Hablando de cine, debemos reparar en la obra maestra de la compañía, Beast of No Nation, distinguida por el impresionante papel secundario de Idris Elba, la soberbia dirección de Cury Fukunaga (el realizador de True Detective) y la revelación del niño prodigio del año, Abraham Atah. 

El filme expone las contradicciones políticas y sociales de un movimiento de guerrilla en África, liderado por un caudillo mesiánico, quien vampiriza a un colectivo y le roba la inocencia a un grupo de chicos, obligándolos a formar parte de su ejército paralelo. Por ello la consideran la Apocalipsis Now de nuestra época. Denuncia del abuso de poder, la corrupción de las almas nobles de un país, la civilización devenida en barbarie y el hundimiento de las promesas de redención de un hombre fuerte, condenado por sus complejos de superioridad. De obligatorio visionado en la Venezuela del exacerbado culto a la personalidad, la violación de los derechos humanos y la enajenada sumisión a las doctrinas marciales del régimen bolivariano. Lástima porque fue descartada e ignorada por la Academia. Demasiado brutal y pesimista para los gustos del mencionado cónclave de Hollywood.

Sin embargo, el Oscar envió un mensaje de aliento a Netflix, cuando anunció a dos de sus cintas para competir en la categoría de Mejor Documental. Una manera de compensar la criticada omisión de Beast of No Nation. Ambos títulos también merecen difundirse y divulgarse en el territorio nacional.

El primero, Winter on Fire, describe con meticulosidad, arrojo y sentido de urgencia el espontáneo levantamiento de la sociedad civil de Ucrania, para exigir la renuncia del presidente despótico Víktor Yanukóvich, negado a pactar con la Unión Europea y aferrado a la impopular decisión de subordinar a Kiev a los dictámenes del Kremlin. 

La pieza narra el despertar de la revolución naranja, según el enfoque de las valientes víctimas de una salvaje represión, cuyo saldo de muertos y caídos impulsó la cobarde dimisión del siniestro aliado de Putin, a bordo de un helicóptero con destino a Rusia.

La toma pacífica de la Plaza Maidan se convierte en el eje central de la película y, a la postre, redefine los conceptos de resistencia e indignación al calor de las nuevas primaveras globales. Una irónica vuelta realista a la historia desglosada en los clásicosOctubre y El acorazado Potenkim, ahora revisitados desde un ángulo multimedia, posmoderno e ideológicamente opuesto ante el fracaso del modelo bolchevique. 

Radiografía de un crimen ejecutado y decretado por la mano de hierro del Ejecutivo. Hecho redimido por la relativa victoria de los protestantes y ciudadanos de a pie. De momento, el futuro de la nación es incierto. Sea como sea, Winter on Fire evoca el foco de sedición criolla aplastada y acosada en 2014 por el aparato militar del gobierno madurista. De ahí la necesidad de aprobar una ley de amnistía. 

Por último, recomendamos el inmenso What Happened, Miss Simone?, dedicado a desentrañar la turbulenta vida de la controversial cantante de jazz, blues y soul. Principal antecedente de Amy, trabajo sobre la vocalista fallecida en 2011 y candidato para llevarse la estatuilla dorada el 28 de febrero. 

Los dos, por cierto, se complementan y permiten entender las diferencias abismales entre la música de ayer y la del milenio. La del pasado era hija del compromiso y la lucha por la liberación. La del presente es consecuencia de un mundo líquido, individualista y escapista. En cualquier caso, reconfirman la tesis de la miel y la hiel del éxito. El escaparate de lo efímero.

La industria explota y tritura los talentos de sus estrellas, hasta diluirlas y someterlas a un proceso de degradación. Por fortuna, el séptimo arte reivindica su espíritu de figuras diferentes y disidentes. 

Esperanzas y pesadillas compartidas por Netflix. Un nutritivo menú a la carta en fase de expansión, al alcance de un clic (previo pago, valga la acotación).