• Caracas (Venezuela)

Sebastián Frey Miranda

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Sebastián Frey Miranda

Una vida. Una reflexión

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Una decisión, una sugerencia, un motivo, una razón, una intención, un cambio, son algunos de los hechos que pueden empezar una circunstancia o un motivo hacia el pensamiento.

Una aventura a lo desconocido, a lo inimaginable, a lo nuevo. a un mundo extraño conocidos por pocos y por muchos. Una decisión personal influenciada por otros, una experiencia  obligatoriamente satisfactoria, un castigo agradable y una tortura armoniosa, un disparo positivo, una tormenta abrumadora de conocimiento, un riachuelo trayendo consigo poderosas piedras de interés.

Unos movimientos básicos que permiten al hombre sentirse en toda lo libertad que se merece. El desplazamiento que lo hace sentirse dueño del mundo, e ingenuos de una realidad, cegando una  perspectiva que se les fue negada algunos. Una virtud que supone funcionar cuando se les ordena. Extremidades inferiores que se adaptan a una obra de arte perfecta.

Un destino, una ruta, un acontecimiento, que junto con la obra de arte permitió el desplazamiento de un grupo de intelectuales inexpertos ir a una zona conocidamente extraña, visto por algunos sin ser vista. Un aire conocido que no tiene memoria, un beso escondió en la mejilla, una caricia sin origen.

Miradas inocentes violadas por una golpiza de sensaciones, experimentado un sentimiento olvidado por barreras autoimpuestas, una decisión personal y automática, un espíritu al cual se le rechazó por las decisiones de maltratos de otros. El cierre invisible de nuestro mundo, la eliminación de un porcentaje de experiencia pura, básica y sencilla.

La unión provocada por humanos reuníos un lugar creado por otros humanos. Una ayuda desconocida dedicada a la inspiración de la armonía física del mundo. Con intenciones ajenas basadas en planes que contribuyen al vuelo de la imaginación.

Una letra, palabra, oración, párrafo, sonidos reconocibles como el mar  y propios como nuestra piel, moldeable como la arena y elogiable como la belleza. Dando una oportunidad a la exploración mental que nos caracteriza y nos clasifica como seres dignos de admiración y respeto. Un pensamiento que nos permite volar a lo más profundo del espacio y lo mas íntimos de nuestros corazones, cuestionando el crecimiento de una semilla y la magia de una sonrisa. Buscando la verdad perdida en un laberinto de contraseñas...

Un mundo, un espacio, un lugar. Situaciones ambiguas que encierran momentos preciosos, con pequeñas mariposas escondidas en detalles sentimentales, una espera a lo imposible y una esperanza por la vida, perspectivas individuales formadas por océanos y girasoles amarillos sonrientes de alegría, una lógica desordenada de un amor olvidado, un flechazo elocuente, una mirada dudosa, un gesto apasionado. Amores respectivos que viajan en cartas de amor y en la entrega absoluta de la felicidad.

Colores entrelazados en los bosques del pensamiento, pintado a corazón abierto las amistades hechas con el tiempo de un Caracol. Fortaleciendo las bases de un motivo de vida. Un sacrificio respetable, una  admiración honorable, una muralla destruida, un tesoro encontrado por el privilegio de un brindis de espuma.

Una persona, una alegría, una sensación. Un destino marcado por otro destino, y un futuro previsto por un pasado misterioso, un presente encendido por las velas hechizadas de cariño, alumbrando atardeceres abrumadores, dejando sin aliento unos labios dolorosos de Soledad, llevando el corazón al desierto de un piano sin cuerdas, a un mar de espinas, a una puerta sin llave, a la transformación de una flor a  blanco y negro. Una  lágrima evaporada por la ida y una lagrima perdida por el entierro de luz,  llevando un suspiro por sombras inexploradas que viajan por las estrellas del recuerdo. Memorizando aquella sonrisa envuelta en risas enamoradas, detalles apreciados por testigos silentes. Una fortuna perdida entre los escombros de una negación, y una pobreza enriquecedora de un nuevo camino.

Un baile, destinado a un final encantado de una noche fugaz , una rosa en señal de romance. Un beso esperado dispuesto a romper la infelicidad de unos labios. Un deseo por conocer el interior de una mirada penosa, una química reflejada por el corazón. Un coqueteo ambulante y mariposas en el estómago. Un baile en rumbo a la felicidad. Una historia de amor.

Un héroe derribado por la batalla de prejuicios, un grillo que muere en silencio por un salto equivocado, un vidrio roto por el portazo de alegría, un motor dañado por mal funcionamiento, un cruce a la izquierda, una herramienta equivocada para un clavo torcido, una cicatriz incurable, una mancha permanente, un defecto presente, cenizas llevadas por miradas sin derechos, una presentación a la mitad, una copa vacía, una hormiga que no puede con su peso ,una lagrima verdadera, un corazón envuelto en puertas de vergüenza, un fantasma intranquilo, una salida apagada, un valor robado por otro valor, un tropiezo apropósito, una libertad encerrada.

Un cielo azul, un amanecer, un aire nuevo. Un Día nuevo para sonreír, para volar en verano por la flores entregadas al futuro, una lluvia con pedazos de cambios y cantos profundos de ángeles observadores. Escudos de confianza dirigidos a golpizas del pasado y sabiduría estudiada para destruir al mundo con optimismo. Un puente a la felicidad, un brindis  por el futuro, un milagro de una sonrisa producida por motivos satisfactorios, unas manos sanas que ayuden a la construcción de nuevos  estímulos. Una biblioteca con palabras de amor, oraciones de caricias y libros  de abrazos.