• Caracas (Venezuela)

Santiago Zerpa

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Santiago Zerpa

Dinero Fácil
Una conversación con Hensli Rahn Solórzano

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Lo primero que notas al leer Dinero Fácil, publicado por la editorial Libros del Fuego, es la música que se plasmó sobre cada uno de los cuentos. Los once relatos que conforman el libro se unifican a través de un ritmo particular que te acompaña entre las líneas hasta la última página. Y ahí vemos que Hensli, aparte de ser un buen escritor que cada vez se abre más cancha en la literatura venezolana, es sobre todo lo demás un músico. Así, las historias narradas se vuelven producto del ritmo y la rima, dos herramientas que Hensli usa a la hora de escribir. De esta forma la música acompaña a sus relatos desde la misma concepción, conformando dos caras de una misma moneda. “Son sólo dos medios para expresar mi trabajo artístico. La narración me interesa sobre todo como hecho sonoro, y la canción como artefacto literario. Combino recursos de ambos campos en cada proyecto que hago. Es el método que me ha resultado más eficaz hasta ahora. No pensé deliberadamente en un álbum de canciones al ordenar los cuentos del libro, pero si se lee así, bienvenido sea.”

Hensli escribió los cuentos de Dinero Fácil mientras vivía en Guayana Francesa, “de golpe”, después de que su guitarra se rompiera debido al calor de la selva, lo cual de por sí es una metáfora muy acertada para describir las historias del libro. Ante la imposibilidad de componer se sentó a narrar, y decidió hacerlo ubicando sus historias en distintos puntos del territorio nacional. De esta forma aparecen La Guaira, Río Chico, Los Llanos, Mérida, Maracaibo… pero también está Caracas. “Mientras más viajo, más tengo la sensación de que los contrastes son sólo de forma: color de la luz, temperatura o árboles. Escogí esos lugares porque me suenan bien al oído y además son paisajes voluptuosos para desarrollar historias. Como lector, me atrapa ir adonde no he ido.”

Hensli aclara que Dinero Fácil es un libro de ficción. Pero que una de sus premisas era lograr un slang venezolano que “hablara” más allá de Venezuela: “Aparte de migente de siempre, durante las pruebas de corrección me ayudaron además amigos de España, Chile y Brasil. Para mi sorpresa entendían casi todo y los pasajes que no, los fraseaba distinto.”

Aunque Gasolineras (cuento con el que ganó primer lugar en el Premio de Cuento Policlínica Metropolitana) quizás sea el ejemplo más obvio, todo el libro está armado como una especie de Road Movie. O mejor dicho, un Road Book plagado de personajes que se desplazan flotando de un lugar a otro, pero que en realidad no van a ningún lado, a lo que Hensli comenta: “A lo mejor tienen la misma sensación que yo, de estar en un tren dirigido hacia ninguna parte.” Estos personajes sin dirección son protagonizados, generalmente, por las vivencias de un narrador que convive con su padre, madre y hermano. Pero también existen en su universo un holandés despótico, un guerrillero enamorado, un cantante de música autóctona que acaba su carrera en un abrir y cerrar de ojos. Hensli no formula arquetipos para trazar sus personajes: “Al escribir, anoto lo que me suenabien. Sigo un dictado con mi oído interior y los personajes van dibujándose solos de una manera nítida.” Sin embargo algo que unifica a todos sus personajes es que tienen vidas muy duras. Pareciera que más que vivir, se limitan a sobrevivir, a aguantar, como si estuviesen esperando algo. A lo que responde: “La idea de que el destino es lujo inaccesible para pobres, versus la idea de que cualquier hombre puede ganar la Tierra si se lo propone, es uno de los temas del libro. Mis personajes están puestos en situaciones límite para detonar la acción cuanto antes. Los mantiene con vida la voluntad de llegar a donde tienen que llegar, lo cual es una especie de fe cruda. Como dice la canción: Cuando no tienes nada, no tienes nada que perder.”

En los cuentos que componen Dinero Fácil se hace una constante alusión a las Tortugas Ninja, al Super Nintendo, a la televisión nacional y al cine millonario. La cultura popular de los años 90 sirvió de leitmotiv a Hensli, y es un tema recurrente que hilvana las distintas partes de la obra: “Esos son los años de mi niñez, así que en mi caso son un recurso natural.” También en sus cuentos, sobre todo en Videoclub,hacerepetidas referencias a las películas de acción de Van Damme y Schwarzenegger. De cierta forma, muchos fragmentos de las historias parecieran ser escritas desde la mirada del que ve una película. Los personajes juegan básquet como si combatieran y lanzan patadas de kung-fu:“Con los años, el cine y las series de televisión se han vuelto una suerte de idioma audiovisualde dominio público. Escribir como si no existiera ese idioma, sería aburrido. Por lo tanto si necesito “hacer un montaje” más rítmico de una historia, o “hacer visible” una confrontación, puedo apropiarme de secuencias de películas de acción. No sólo por ritmo y exteriores, sino porque la apropiación por sí misma funciona además como recurso cómico.” Sin embargo, es el básquet quien conforma la piedra angular en De Ahora En Adelante, tema que también aparece en Río Chico 1994.En un país donde la literatura ha hecho hincapié sobre el béisbol y hasta en ciertos casos sobre el fútbol, llama la atención que Hensli saque a la luz este deporte tan olvidado en nuestras letras: “Me parece que el baloncesto es un deporte radiante, portentoso y con aire épico. De modo que era el vehículo adecuado para narrar las vidas radiantes, portentosas y con cierto aire épico de esos cuentos de Dinero fácil. Aún no he leído literatura venezolana donde aparezca el baloncesto.”

Dinero Fácil es el segundo libro de Hensli, quien ya había publicado en 2008 Crónicamente Caracas, un compendio de crónicas que giran en torno a la capital. Ambos libros comparten algunos nexos ineludibles, tal y como nos dice el mismo autor: “A grandes rasgos, veo tres conexiones: el humor, el lenguaje oral y la voluntad de estilo.Hasta ahora mis libros son respuestas a momentos límite. El primero lo hice para obtener la licenciatura en Letras, y el segundo para no volverme loco de la incomunicación en medio de la selva de Guyana Francesa.”

Y agrega: “A la hora de escribir pienso en términos del proyecto puntual, no en términos de género. Y en cuanto a los géneros breves, ocurre que para mí han sido formativos como lector, así que de alguna manera les hago un tributo. No sé si sea verdad, pero una vez oí decir que la poesía era una como noche de pasión, el cuento como ser novios y la novela un matrimonio. Mientras escribía el texto, pensé que se trataba de una novela. Ya con el manuscrito en la mano, me di cuenta de que era más bien una familia de cuentos con sus propias reglas, y ya era inútil forzarlos a ser algo que no eran.”

De la misma manera, lo primero y lo último que notas al leer Dinero Fácil, es que Hensli se ha dado cuenta de que es inútil forzar su proceso creativo a una rama específica.Dentro de su mente de escritor sigue haciendo música todo el tiempo, y es en esa conjunción particular donde su talento mejor desborda: “Llama la atención que un músico estuviera llevándose premios literarios. La escritura espalabra y música. Haber sido reconocido por maestros y colegas, es otro motivo de honor en mi carrera artística.”


Bonus Track. Para terminar Hensli nos cuenta que: “Estoy trabajando en canciones para un EP, que espero compartir el último trimestre de 2015.” Mientras tanto, podemos disfrutar el soundtrack con el que definió a Dinero Fácil y que también es parte de la banda sonora de sus días en aquel bungaló a orillas del río Oyapoque: “Dr Jekyll et Mr Hyde” de Serge Gainsbourg, “Surfer Calavera” de Fabulosos Cadillacs, “Foule Sentimentale” de Alain Suichon, “Mr Music” de Lee Scratch Perry, “Dankan” de Victor Démé, “Dans mon HLM” de Renaud, “Ah ah oh no” de Willie Colón + Héctor Lavoe, “Toi” de Barbara y “Demain ces’t loin” de IAM.

 

 

Hensli Rahn Solórzano nació en Caracas en 1982, es músico y escritor. Obtuvo mención en el concurso de cuentos El Nacional 2014, primer lugar en el IX Concurso Anual de Cuentos Sacven en 2013, por su relato "Portento"; primer lugar en el Premio de Cuento Policlínica Metropolitana en la edición de 2010, por "Gasolineras"; y mención en el Premio Anual Transgenérico 2006 de la Fundación para la Cultura Urbana. Es autor del libro Crónicamente Caracas, publicado en 2008 e incluido en el "Breve diccionario de cronistas hispanoamericanos", de la antología Mejor que ficción (Anagrama, 2012) del español Jorge Carrión.

Sus relatos aparecen en las compilaciones De qué va el cuento (Alfaguara, 2013) de Carlos Sandoval, Joven narrativa venezolana III (Equinoccio, 2011), Tiempos de ciudad (FCU, 2010) de Ana Teresa Torres, y Un siglo, una visión (Alfonzo Ribas, 2010) de Milagros Socorro.