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14 de noviembre: Día Mundial de la prevención de la diabetes

Noviembre es el mes de la prevención de la enfermedad | Foto Cortesía patlineli.com

El descubrimiento de la insulina permitió que la diabetes pasara de ser una enfermedad mortal a una enfermedad controlable | Foto Cortesía patlineli.com

La fecha se debe a que es la misma del natalicio de Frederick Grant Banting, quien junto a Charles Best descubrió la insulina

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Cada 14 de noviembre más de 60 países conmemoran el Día Mundial de la diabetes. Diferentes monumentos del mundo son iluminados este día en señal de esperanzar a las personas que padecen o que tienen el riesgo de desarrollar la enfermedad.

La fecha fue establecida en 1991 por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) como respuesta al incremento de diagnósticos de esta enfermedad. Y su motivo es educar acerca de la prevención de la diabetes y el buen manejo de la misma, así como las enfermedades relacionadas a ella y la calidad de vida que se puede lograr con su buen manejo.

Se eligió esta fecha por ser el natalicio de Frederick Grant Banting, quien junto a Charles Best descubrió la insulina, cuyo descubrimiento permitió que la diabetes pasara de ser una enfermedad mortal a una enfermedad controlable.

La diabetes es una enfermedad crónica que se origina porque el páncreas no sintetiza la cantidad de insulina que el cuerpo humano necesita, la elabora de una calidad inferior o no es capaz de utilizarla con eficacia.

La insulina es una hormona producida por el páncreas. Su principal función es el mantenimiento de los valores adecuados de glucosa en sangre. Permite que la glucosa entre en el organismo y sea transportada al interior de las células, en donde se transforma en energía para que funcionen los músculos y los tejidos. Además, ayuda a que las células almacenen la glucosa hasta que su utilización sea necesaria.

Existen diversos tipos de diabetes mellitus: tipo 1 (insulino dependiente), tipo 2 (los pacientes que no requieren insulina para su tratamiento) y diabetes gestacional (durante el embarazo).

La diabetes tipo 1 o diabetes juvenil puede afectar a niños y personas adultas, aunque se diagnostica con mucha más frecuencia a niños, adolecentes o adultos menores de 30 años. El páncreas no produce insulina y la administración de insulina en estos pacientes es esencial.

La diabetes tipo 2 es la forma más común de esta enfermedad. En la diabetes tipo 2, el páncreas produce insulina pero no la suficiente o las células ignoran la insulina, haciendo que los niveles de azúcar en sangre aumentan demasiado.

La diabetes gestacional es el diagnóstico de la enfermedad en la mujer durante un embarazo, situación que requiere un mayor control por parte del médico para lograr un bebé sano y vigoroso. Generalmente las madres que presentan diabetes gestacional no suelen continuar siendo diabéticas posteriormente al nacimiento de su hijo.

Entre sus principales síntomas están:

– Sed excesiva.
– Fatiga o cansancio.
– Aumento del hambre.
– Visión borrosa.
– Mal aliento.
– Disfunción eréctil.
– Ausencia de la menstruación en mujeres.
– Pérdida de peso.
– Infecciones frecuentes.
– Altos niveles de azúcar en sangre y orina (sabor dulce).
– Frecuencia en orinar (‘cama mojada’ en los niños).
– Náuseas y vómitos.
– Irritabilidad.
– Cambios de ánimos.
– Adormecimiento o hormigueo en manos o pies.
– Heridas que cicatrizan lentamente.

 Diagnóstico de la diabetes

Para el diagnóstico de diabetes mellitus se requiere un control de sangre, el cual va a informar al médico la cantidad de glucosa en la sangre. Los valores de glicemia deben ser menores a 1 gramo por decilitro de sangre en ayunas.

El diagnóstico de una enfermedad crónica a la persona es difícil, lo que implica el cambio de algunos hábitos de alimentación y el consumo de medicación de forma regular.

Si se hace de forma precoz permite comenzar un tratamiento de forma temprana evitando las posibles complicaciones. Los niveles de glicemia elevados durante el día van produciendo con el paso del tiempo daños a nivel de los pequeños vasos sanguíneos, nervios periféricos y retina.

Todos los vasos sanguíneos están afectados en las personas diabéticas, llevando a una alteración progresiva a nivel renal, cardíaco y cerebral. La diabetes mellitus aumenta el riesgo cardiovascular y las posibilidades de sufrir una enfermedad cardíaca.

Tratamiento de la diabetes

El tratamiento de la diabetes incluye múltiples niveles, los cuales se pondrán en práctica según el tiempo de evolución y el grado de diabetes que posea la persona.

La modificación en los hábitos dietéticos es el primer paso para toda persona diabética. Se debe diseñar una dieta ajustada, reducida en el consumo de carbohidratos, los cuales el cuerpo tiene dificultad para metabolizar y utilizar correctamente.

Los alimentos con gran contenido de azúcar y harina deben ser eliminados de la dieta de una persona con diabetes mellitus. Se debe aumentar el consumo de verduras y cereales para el aporte de las vitaminas, minerales y energía necesaria. Lograr una nutrición balanceada es un pilar fundamental del tratamiento de la diabetes. No hay alimentos completamente prohibidos, sino que hay que lograr un consumo aceptable a lo largo de toda la semana.

El cuidado de los pies es un aspecto a tener en cuenta por las personas diabéticas, como forma de evitar la aparición de lesiones que sean difíciles de cicatrizar y predisponga a la aparición de infecciones. Usar calzado adecuado, una higiene y revisación periódica de los pies permite disminuir la aparición del pie diabético.

La realización de actividad física aeróbica contribuye a mejorar los niveles de glicemia en sangre.

Actualmente existen dispositivos que pueden ser utilizados por el propio paciente para medir su nivel capilar de glicemia, lo que permite un control más eficaz de las cifras.