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La esclerosis múltiple también afecta la vida sexual del paciente

Mujer insatisfecha después de acto sexual / Cortesía Internet

Puede causar problemas sexuales en los pacientes que la padecen. Los hombres pueden presentar disfunción eréctil y las mujeres pérdida de la sensibilidad, por lo que es fundamental la comprensión de la pareja

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La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso central. Afecta progresivamente parte del encéfalo, es decir, lo que está contenido en el cráneo –cerebro, tallo cerebral-, la medula espinal. 

La psiquiatra Yenny Fermín comenta las consecuencias que esta patología puede tener en la actividad sexual del paciente: “Los nervios que salen de la columna envían señales o información al resto del cuerpo y esta información está alterada con la EM, por lo tanto se encuentra alterado el efecto que los nervios deben tener sobre la musculatura y órganos donde trabajan. Así como produce múltiples síntomas, como la lentitud en la marcha y contracturas musculares muy dolorosas, también afecta órganos, como los relacionados a la sexualidad. Puede haber disfunción sexual tanto en el hombre como en la mujer”. 


“Puede haber incontinencia urinaria, incontinencia fecal o todo lo contrario, que haya una contractura y entonces los esfínteres puedan estar contraídos, haya retención urinaria y retención fecal. Evidentemente, al afectar esta área, puede provocar una disfunción sexual y alterar la vida de pareja. Se puede perder la sensibilidad con mucha frecuencia y esto es parte de la queja frecuente del paciente, pues además de padecer esta enfermedad, también la esfera sexual se encuentra alterada”, destacó la psiquiatra.


La vida sexual es un tema difícil para los pacientes de esclerosis múltiple, quienes, gracias a tratamientos, pueden procurarse calidad de vida. “La persona puede haberse recuperado de un brote o de una recaída y tener una vida bastante normal con su medicación: trabajar, salir y tener amistades. Sin embargo, si está afectada esta área, sobre todo en lo que a la sensibilidad se refiere y a la disfunción eréctil, es difícil decirle a una potencial pareja: `Padezco de esclerosis múltiple, no disfruto mis relaciones sexuales porque no tengo sensibilidad´. Es un tema bastante complejo”, destaca la especialista. 

 Recomendaciones: comunicación, comprensión y terapias

Debe haber comunicación y entendimiento entre el paciente con esclerosis múltiple y su pareja. “La comunicación entre ambos debe ser muy amplia, franca y abierta. Supongamos que, en el caso del hombre, éste tenga una disfunción eréctil, la pareja no debe presionarlo. Hay que conversarlo y buscar soluciones con especialistas médicos, verificar si puede utilizar medicamentos alternativos para ayudar con la disfunción eréctil”, indica Fermín. 


En el caso de la mujer, “con la pérdida o una disminución importante de la sensibilidad en toda el área genital, la situación también tiene que ser conversada, por ejemplo: `No estoy sintiendo, no me siento bien, necesito mayor estimulación’. Definitivamente, ambos deben conocer muy bien la patología, conocer qué está pasando en el momento en que pueda presentarse un problema, a fin de buscarle alternativas y soluciones”, subraya.


Una de las alternativas es que el paciente de esclerosis múltiple acuda con su pareja a un médico y un sexólogo, a fin de encontrar terapias adecuadas.

El especialista puede esclarecer el tipo de disfunción sexual, que podría variar de acuerdo con la disminución del deseo sexual, pérdida de sensibilidad, problemas en vejiga e intestino, fatiga, espasticidad, debilidad muscular o la vinculación con aspectos psicosociales que pueden perturbar los sentimientos.

Además, el puede ayudar a establecer relaciones entre las respuestas fisiológicas y las emociones e intervenir con terapias acertadas. El médico y el sexólogo son  los más capacitados para indicar ejercicios o tratamientos que dependerán de la condición del paciente.