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Soluciones a la disfunción eréctil

Hay medicamentos que interfieren con la erección | Referencial

Hay medicamentos que interfieren con la erección | Referencial

Cuando después de los exámenes correspondientes se diagnostica esta condición el paciente debe recibir un tratamiento escalonado que puede incluir desde modificaciones al estilo de vida hasta medicamento

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Diabetes, hipertensión, síndrome metabólico, entre otras condiciones, pueden perjudicar la vida sexual de los hombres al extremo de intervenir con las funciones del cuerpo necesarias para lograr una erección.  Pero antes de determinar que existe  una disfunción eréctil se llevan a cabo  pruebas físicas y también psicológicas. La situación puede deberse a problemas vasculares, neurológicos, hormonales, efectos secundarios de medicamentos,  situaciones con la pareja o asuntos personales incluyendo el estrés.

Por eso, cuando ellos  enfrentan dificultades para completar el acto sexual deben  buscar ayuda profesional y asegurarse de que no padecen condiciones físicas que incluyen entre sus consecuencias la incapacidad de mantener el pene erecto.

“A veces la situación enmascara problemas más serios, incluyendo riesgo de  infarto o derrame cerebral”, alerta el doctor Luis Ambert, urólogo.

Cuando después de los exámenes correspondientes se diagnostica disfunción erectil el paciente debe recibir un tratamiento escalonado que puede incluir desde modificaciones al estilo de vida hasta medicamentos. El último eslabón de esa cadena de opciones es la cirugía, explica el galeno.  

“Antes de llegar a la prótesis hay medicamentos por boca. Luego de eso, hay terapias mecánicas que incluyen un  aditamento que se coloca en el pene y hace una succión para lograr la erección. También una inyección intracavernosa con un medicamento que se pone en las córporas del pene” indica el médico.

Los candidatos para prótesis suelen ser pacientes cuya condición afectó de forma permanente las funciones del sistema circulatorio u otros mecanismos del cuerpo relacionados con la capacidad para tener una erección. Los hipertensos, por ejemplo, pueden sufrir daño en los vasos sanguíneos más pequeños y esto evita que  llege suficiente irrigación al pene.

“También hay hombres que tienen que tomar medicamentos que interfieren con la erección, como los vasodilatadores, y si estos no pueden sustituirse por otros el paciente puede ser candidato a cirugía”, indica Ambert.

Las prótesis principales son : 

Inflables – Consisten de un mecanismo que le ofrece al paciente la posibilidad de apretar una pequeña bomba adentro del escroto para llenar de agua salina un implante en forma de bolígrafo o lápiz adentro del pene. El pene se mantiene erecto para el acto sexual y cuando el paciente vuelve a apretar la bomba lo regresa a su estado flácido.

Maleable- Con esta prótesis, que consiste en un cilindro con capa de silicón,  el pene mantiene siempre se mantiene rígido pero el paciente puede “esconderlo” doblándolo hacia abajo.  Pacientes de edad avanzada o que por alguna razón tienen dificultad para utilizar sus manos se benefician más de este implante pues es extremadamente fácil de utilizar.

Estos tipos de prótesis llevan más de 20 años en el mercado pero su calidad y funcionalidad ha ido mejorando con los avances de ingeniería biomédica así es que de acuerdo a Ambert son altamente confiables. 

La cirugía suele ser ambulatoria con riesgos mínimos de entre 1 a 4% de complicaciones que pueden incluir infecciones. Para evitarlas, el paciente debe seguir con rigor las indicaciones del médico. Éstas incluyen no utilizar la prótesis durante seis semanas después de la cirugía.  Tampoco deben exponerse a actividades que puedan provocar sudor excesivo.  Luego del periodo de cuidado, el paciente puede utilizar la prótesis con la frecuencia que deseee. 

“Son los pacientes más complacidos y más agradecidos porque la sexualidad es una necesidad básica de todo ser humano. Muchos me dicen que  han  vuelto a la vida”, asegura Ambert.