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El VIH usa una familia de células inmunitarias para propagarse

La vacuna contra el VIH es una de las mayores búsqueda de la medicina moderna/ Foto: BBC

El estudio abre el camino para buscar nuevos medicamentos antirretrovirales, ya que los actuales no bloquean esta vía de dispersión del virus del Sida | Foto: BBC

Investigadores determinaron que el problema de la enfermedad es que se aprovecha de las células mieloides y las convierte en "caballos de Troya" refugiándose dentro, en compartimentos, sin llegar a degradarse del todo

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Científicos del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa en Barcelona comprobaron que una familia de células del sistema inmunitario, las células mieloides, hacen de "caballo de Troya" y ayudan a que el VIH se propague más rápidamente por el organismo.

El estudio, que publica hoy la revista "Retrovirology", abre el camino para buscar nuevos medicamentos antirretrovirales, ya que los actuales no bloquean esta vía de dispersión del virus del Sida.

De hecho, el IrsiCaixa anunció que ya está investigando, entre otras estrategias de erradicación del VIH, un fármaco contra este mecanismo de propagación que podría potenciar los tratamientos clínicos actuales.

El estudio ha demostrado por primera vez que las células mieloides pueden capturar el VIH y, en lugar de iniciar una respuesta inmunitaria adecuada contra él, lo concentran en gran cantidad y lo transmiten entero a su principal diana, los linfocitos T-CD4.

Según informó IrsiCaixa, centro de investigación especializado en VIH impulsado por la entidad bancaria La Caixa y el Gobierno regional de Cataluña (Generalitat), las células mieloides actúan como auténticos "caballos de Troya" y favorecen la rápida expansión del virus por el organismo.

Según los investigadores, en condiciones normales, cuando un patógeno entra en nuestro organismo, las células mieloides ejercen un papel clave en la activación de la respuesta inmunitaria.

Su función consiste en patrullar por el organismo, capturar los agentes infecciosos, degradarlos y obtener algunas de sus moléculas, para luego desplazarse a los nódulos linfáticos, donde unas células se encargan de destruir de manera específica los microbios y las células que ya se han infectado.

El problema del VIH es que se aprovecha de las células mieloides y las convierte en "caballos de Troya" refugiándose dentro, en compartimentos, sin llegar a degradarse del todo, según han descubierto los investigadores.