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Pacientes operados de cáncer de próstata: ¿deben recibir radioterapia?

Un cirujano durante una operación de cáncer de próstata | AFP

Un cirujano durante una operación de cáncer de próstata | AFP

Elías Mora Kumboz, urólogo de la Policlínica Metropolitana, sostiene que el tratamiento tiene beneficios y riesgos que se deben conocer 

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Pacientes a quienes se les diagnosticó cáncer de próstata y fueron operados con cirugía radical podrían requerir adicionalmente tratamiento con radioterapia.

El problema que se presenta con estos casos es que ante la ausencia de estudios moleculares que permitan detectar la agresividad del tumor, no se puede saber si va a ocurrir una recaída bioquímica, si el cáncer aparecerá nuevamente en el mismo sitio (local) o si se extiende a otras partes del cuerpo (metástasis), por lo que la decisión de aplicar radioterapia es controversial.

Elías Mora Kumboz, urólogo de la Policlínica Metropolitana, indica que aproximadamente 30% de los pacientes que han sido operados de cáncer de próstata con cirugía radical, transcurridos los diez años de la intervención, sufrirán recurrencia bioquímica y/o recurrencia clínica de la enfermedad.

“Hoy por hoy existen únicamente indicadores clínicos basados en  estudios de anatomía patológica, no hay indicadores moleculares que permitan detectar el riesgo de recurrencia. Cuando se hace la cirugía se puede observar si el cáncer está confinado a la próstata. Si es así, en teoría, el paciente estaría curado, pero realmente no hay garantía ni seguridad que determine que es así. Para poder tener seguridad necesitamos indicadores moleculares, genéticos,  que permitan precisar el riesgo de recurrencia”, explicó.

Destaca que la radioterapia, como cualquier tratamiento, tiene beneficios y riesgos que el paciente debe conocer: “Ante la ausencia de esa exactitud, puede ocurrir que se indique radioterapia a un paciente a quien probablemente no le iba a recurrir la enfermedad. Habría un sobre tratamiento, además, siempre existe el riesgo de complicaciones”.

Dos formas

El especialista explica que hay dos maneras de dar radioterapia. “Se aplica radioterapia ayudante inmediatamente después de la intervención quirúrgica, cuando se observa que el tumor no estaba confinado a la próstata, que se había extendido, lo que significa que la enfermedad no está localizada. Sin embargo, con el tratamiento existe la posibilidad que el paciente vea afectada su sexualidad, que surja incontinencia, efectos no deseables, pero el riesgo de recaída existe. 

Mora Kumboz agrega que pareciera que el empleo de radioterapia ayudante disminuye el porcentaje de recaída bioquímica, aunque la respuesta definitiva no está clara debido a que los resultados de los ensayos prospectivos son contradictorios.

“La radioterapia puede ser curativa, pero siempre teniendo presente que no hay manera de saber si el tumor es agresivo o si el paciente va a vivir muchos años. Incluso, puede morir por otra causa y no del cáncer. Hay que conversar con el paciente, informar de forma honesta  los beneficios y complicaciones que pueden surgir  para que decida si asume los riesgos o espera, a sabiendas que también esperar es un riesgo”, recalcó.

El urólogo de la Policlínica Metropolitana aclara que si a un paciente operado con cirugía radical, que tenía el cáncer confinado a la próstata y tiene el antígeno prostático en cero, no es necesario darle radioterapia, solo debe hacerse controles de PSA.

“Puede ocurrir que durante los controles a los  3 o 5 años después de la cirugía, el PSA salga elevado, que es lo que se conoce como recaída bioquímica. En ese caso se puede hacer radioterapia de rescate, que da mejores resultados si el  PSA está en menos de dos. Cuando está por encima de ese valor, puede haber enfermedad avanzada o a distancia,  por lo que no está indicado este tratamiento”, explicó.

Enfatiza el doctor Mora Kumboz que los pacientes que han recibido tratamiento para cáncer de próstata no deben abandonar los controles.

“Hay pacientes que no se controlan, se la juegan, en algunos casos no pasa nada, pero puede ocurrir que esté dentro del 30% que presenta la recaída bioquímica (el PSA luego de estar en cero se eleva) o que regrese a la consulta cuando hay dolor en los huesos u otro síntomas. Ya en ese caso estamos frente a una recaída clínica, complicaciones más serias, podría haber metástasis”, dijo.

Con información de Nota de Prensa