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Confirman que comer dulces en la noche engorda

En la noche lo ideal es comer antes de las 8 p.m., para asegurar un ayuno de 10 a 12 horas. | Foto: Shutterstock

Comer dulces en la noche aumentaría los tejidos grasos en el cuerpo | Foto: Shutterstock

El estudio se realizó en conjunto entre los catedráticos de la Universidad de Murcia y de Harvard. En él se constató que las personas que duermen menos también podrían tener una menor tolerancia a la azúcar

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Científicos de España y EE.UU. han identificado por primera vez la existencia de un "reloj" celular en los tejidos adiposos que afecta directamente a la tolerancia a la glucosa, y refuerza la tesis de que no se deben comer dulces por la noche cuando el cuerpo tiene la mínima sensibilidad a la insulina.

Esta investigación, que acaba de publicar la revista de la Sociedad Americana de Biología Experimenta, la han dirigido la catedrática de Fisiología de la Universidad de Murcia (Sureste de España) y profesora visitante en Harvard (EE.UU.) Marta Garaulet, y el director de la división de Medicina del Sueño de esa casa de estudios americana, Frank Scheer.

Garaulet, miembro de la Sociedad Española de Nutrición, que el mecanismo de las células puede contribuir a administrar la tolerancia de la azúcar de la sangre.

"Nuestro estudio muestra que el tejido adiposo subcutáneo tiene un reloj interno que es capaz de regular la sensibilidad a la insulina incluso estando in vitro, fuera del cuerpo", agregó.

La científica española resaltó que este trabajo explica por qué se toleran peor los azúcares por la noche, lo que "puede llevarnos a picos de insulina que a largo plazo engordan,  porque favorecen la entrada de grasa al tejido.

El estudio constató que el "reloj" de tolerancia funciona mejor en las personas que se acuestan temprano y duermen más horas que en aquellas con déficit de sueño u horarios irregulares, es decir, que al descansar más la sensibilidad a engordar por lo dulces es menor.

A su juicio, comer alimentos azucarados por la noche podría aumentar el riesgo de padecer diabetes y obesidad, aunque ese problema podría mermarse con un número suficiente de horas de sueño al día y acostándose temprano.

Para llevar a cabo esta investigación, los distintos equipos científicos de las cuatro universidades trabajaron durante todo un año en el análisis y observación de muestras de grasa debajo de la piel y grasa abdominal extraída de 18 personas de perfiles muy distintos que se sometieron a una cirugía de "bypass" gástrico en el Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia.