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Hidradenitis supurativa: una enfermedad autoinmune sin cura

Esta enfermedad no se cura, pero puede ser controlada  |Foto: Referencia

Esta enfermedad no se cura, pero puede ser controlada |Foto: Referencia

Dolor, mal olor, aislamiento, rechazo, ausentismo laboral y afección de las relaciones interpersonales, son algunas de las consecuencias para los pacientes de esta afección

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La Hidradenitis Supurativa (HS) es una enfermedad autoinmune del folículo piloso terminal, que desmejora notablemente la calidad de vida del paciente, ya que se caracteriza por el desarrollo de nódulos con abscesos que se interconectan entre sí. Éstos generan lesiones inflamatorias en zonas de los pliegues como: las axilas, debajo de los senos, en la región inguinal o cerca de los genitales. Es una condición que aparece después de la pubertad, por lo que es común que se desarrolle en adultos jóvenes y raras veces ocurre en la población infantil.

De acuerdo con el dermatólogo, Jaime Piquero Martín, la patología ocurre porque el cuerpo rechaza ciertas células y genera un proceso de inflamación, acompañado de dolor y secreciones mal olientes, del que se derivan grandes cicatrices. La enfermedad también es conocida como acné inverso, tríada folicular, tétrada del acné o piodermia fistulans. Se trata de una afección que afecta a 1% de la población mundial, es discapacitante y genera un alto número de hospitalizaciones.

Entre los síntomas que el paciente puede presentar, el doctor Piquero señaló: prurito o pus, calor local, sudoración excesiva (hiperhidrosis), fuerte dolor y fiebre en caso de existir infección. Adicionalmente, los signos de la enfermedad son: nódulos subcutáneos inflamados y abscesos que drenan material serosanguíneo con contenido maloliente.

Diagnóstico y clasificación

Por su parte, la dermatóloga, Luz Marina Aular Machado, destacó que el diagnóstico de la HS, se realiza por hallazgo clínico, en los que se establecen tres criterios que deben estar presentes en los pacientes.

Lesión típica: nódulos, abscesos, senos de drenaje y puentes de cicatrices.

Localización: en axilas, intertrigo, genitales, perineal, perianal, infra e intermamario y en glúteos.

Curso: crónico.

Además, se realiza un test sanguíneo, ultrasonido y microscopia confocal, en donde se evalúan las zonas con inflamación. Entre las patologías con las que puede ser confundida, Aular Machado indicó: furúnculos y abscesos, infecciones micóticas profundas, granuloma inguinal, linfogranuloma venéreo, sífilis, tumores o quistes epidérmicos, glándula de Bartolino pilonidal, enfermedad de Crohn, fístula anal o vulvo-vaginal.

La Hidradenitis Supurativa se clasifica según su grado de severidad, en cuanto a la cantidad de nódulos existentes y las zonas afectadas. El esquema comúnmente utilizado es el “Hurley”, el cual la divide según su estadio de la siguiente forma:

Estadio I: uno o más abscesos, sin tractos fistulosos ni cicatrizaciones. Tiene prevalencia entre 7 y 68% de los casos,

Estadio II: abscesos separados en el espacio de manera recurrente, con pocos tractos fistulosos y pocas cicatrices. La prevalencia es entre 28 y 83% de los pacientes.

Estadio III: múltiples abscesos, con múltiples tractos fistulosos y cicatrizaciones. Prevalencia entre 4 y 22%.        

La dermatóloga agregó que entre los factores de riesgo asociados a la enfermedad están la obesidad, tener hábito tabáquico, síndrome metabólico, síndrome de resistencia a la insulina o diabetes. “Es una condición que afecta notoriamente la calidad y estilo de vida del paciente, ya que los nódulos producen mal olor, la secreción puede manchar la ropa, se afectan las relaciones íntimas, laborales, y se presenta ausentismo laboral, derivando en que la persona se aísle y se oculte de los demás”, concluyó.

 

Información Nota de Prensa