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Falta de suministros médicos impide la detección temprana

De acuerdo con el radiólogo de Cecline, Jorge Pérez, en días recientes empezó a escasear el material para las pruebas diagnósticas| Cortesía Diario El Comercio /GDA

De acuerdo con el radiólogo de Cecline, Jorge Pérez, en días recientes empezó a escasear el material para las pruebas diagnósticas| Cortesía Diario El Comercio /GDA

Médicos privados aseguran que no hay agujas para tomar muestras de lesiones sospechosas, así como tampoco material radiactivo

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“Yo sé que me voy a morir, pero de esto no será”, afirmó Ingrid Borges hace 16 años. En ese momento contaba con 54 años de edad, venía de pasar un fin de semana en la isla de Margarita y estaba frente a su médico mastólogo, quien le había pedido una mamografía para revisar qué era aquella pelotica que le había salido en el seno izquierdo.

Con una energía asombrosa, Borges recuerda que cuando su médico le leyó el resultado del examen le dijo: “Esto es un cáncer donde lo pongan y hay que operarlo ya”. La consulta fue un 10 de marzo, 3 días después estaba en quirófano. “Mi esposo se puso a llorar, pero yo nunca tuve miedo. Yo sé que para semilla no voy a quedar, pero tampoco quería morirme por esa causa”, reflexiona.

Es muy probable que las ganas de vivir y de compartir con su gente, como ella misma lo subraya, fueran el estímulo necesario para vencer la enfermedad y poder contar ahora esta historia. Sin embargo, además de la voluntad, Borges tuvo dos elementos a su favor: entró en el grupo de mujeres que tienen una probabilidad de supervivencia hasta de 98%, porque se hizo la detección temprana, y contó con los suministros médicos necesarios para el tratamiento de la lesión.

“Mi médico me dijo que iría con todas las de la ley. Recibí 1 año de quimioterapia, 30 radiaciones y tomé tamoxifen 5 años más”, explica Borges. Destaca que en algún momento de su vida le tuvo pánico a la muerte y que ahora la ha vencido.

Borges sobrevivió gracias a la detección temprana, a una operación óptima y al tratamiento sistémico que recibió su organismo (quimioterapia, hormonoterapia y anticuerpos monoclonales: terapias individualizadas acordes a cada tumor).

En este momento, médicos de clínicas privadas denuncian que ni siquiera pagando se consiguen los suministros para hacer los diagnósticos.

Escasez.  “Es algo realmente dantesco, macabro y triste, ver la crisis con la que llegan las pacientes a la clínica porque no pueden recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuado para la lesión”, afirma el radiólogo Jorge Pérez, del Centro Clínico de Extereotaxias de Caracas.

Pérez confiesa que en los últimos días los médicos de varias clínicas se comunican entre sí para ver cómo pueden ayudar a las pacientes. “Pero en todos lados pasa lo mismo. Clínicas y hospitales afrontan igual situación”, dijo.

Para este especialista es muy dramático ver una imagen sospechosa en la mamografía y no poder introducir una aguja en el tejido para tomar la muestra, pues no hay jeringas para realizar la biopsia por estereotaxia. Denuncia que tampoco se está realizando el examen de ganglios centinelas –mediante el cual se inyecta a la mama material radiactivo o colorante vital para visualizar si la malignidad migró hacia los ganglios de la axila-, pues no hay tecnecio 99 y azul patente para realizar la prueba.

Efectos. Los especialistas aseguran que 75% de las pacientes que se diagnostican a tiempo obtiene resultados negativos en los exámenes, lo que evita una cirugía innecesaria. Como ahora no se pueden examinar los ganglios centinelas, los médicos se ven obligados a hacer una disección axilar. “En vez de sacar 1, 2 o 3 ganglios, tenemos que sacar entre 10 y 15. Hacer una disección axilar puede llegar a producir limitaciones funcionales leves o, inclusive, aumento del volumen del brazo (linfedema). Si tú haces un centinela y da negativo no tendrías que sacar más ganglios”, insiste Pérez, quien cree que la situación de crisis de suministros médicos ha hecho retroceder la atención médica en por lo menos 2 décadas.

Pérez concluye que, ciertamente, el único método comprobado científicamente para reducir la mortalidad por cáncer de mama es la mamografía porque permite descubrir lesiones cuando aún no son palpables, pero subraya que la detección temprana también pasa por tener los equipos y materiales necesarios para efectuarla.

Sin jeringas ni radioisótopos

Después de consultar con el médico especialista, es usual que a la paciente se le pida una mamografía, un ultrasonido y una resonancia magnética, para que en caso de percibir alguna alteración sea estudiada en el microscopio.

De acuerdo con el radiólogo de Cecline, Jorge Pérez, en días recientes empezó a escasear el material para las pruebas diagnósticas. “Lo que se consigue tiene un precio elevadísimo y otros, simplemente, no están llegando. Todas las campañas que hacemos para invitar a las mujeres a que se hagan la detección temprana del cáncer se caen por la falta de recursos e insumos para estar a la vanguardia de la mastología en el mundo”.

Escasean repuestos para los mamógrafos y ecógrafos, películas para imprimir los exámenes, expansores (prótesis requerida para la reconstrucción de la mama), azul patente y radioisótopos para evaluar ganglios centinelas, además de jeringas para realizar las pruebas de contraste yodado.

A Tiempo Mélida Plata

Presidente de Famac (Zulia). “Soy sobreviviente de cáncer de mama. El cáncer no tiene porque ser sinónimo de muerte. Es una experiencia de vida. Naces otra vez y con la madurez necesaria para apreciar las cosas bellas”.

Olga Oviol. Presidente y fundadora de Fuccam (Falcón)

“Cuando me diagnosticaron, mi hijo tenía 14 años de edad. Me dije que no me iba a morir, que no quería dejarlo solo. Me parece que eso no pasó, que fue un sueño; y como me gustan las acciones sociales le puse más empeño a esta causa”.

Las Cifras

40.000 bolívares puede llegar a costar una cirugía de disección axilar (para realizar ganglios centinelas). Mientras que una biopsia por estereotaxia cuesta entre 15.000 y 17.000 bolívares.