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Enfermedad inflamatoria intestinal generaría descompensación a embarazadas

La comunicación fluida entre el gastroenterólogo, la paciente y el obstetra es vital |Foto: Archivo

La comunicación fluida entre el gastroenterólogo, la paciente y el obstetra es vital |Foto: Archivo

Es importante evitar infecciones que puedan afectar la salud de la madre o generar complicaciones que afecten el desarrollo del feto

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La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), que incluye a la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa, suelen presentarse en la juventud. Por tanto, al tratarse de personas en edad reproductiva, surgen dudas acerca de cómo esta patología puede afectar la fertilidad, el embarazo y el parto, los posibles efectos del embarazo sobre la enfermedad y si los fármacos que controlan la patología son seguros para el feto.  

La doctora Beatriz Pernalete, gastroenterólogo del Hospital Militar de Caracas, comentó que es importante que el médico tratante conozca la intención de iniciar un embarazo para programarlo en el momento más idóneo y con la medicación adecuada, para retirar fármacos que pudieran ser perjudiciales e iniciar la ingesta de suplementos vitamínicos que tengan ácido fólico y hierro. De ninguna forma, debe suspenderse la medicación sin discutirlo antes con su doctor.

La galena enfatizó, que cuando una paciente con EII planea su embarazo debe ponerse en control con su gastroenterólogo y el médico obstetra. Una comunicación fluida entre los tres es fundamental para que todo vaya bien, y ante el mínimo indicio de un brote deberá consultar al especialista en gastroenterología. Igualmente, aclaró que el embarazo no aumenta el riesgo de un nuevo brote de la enfermedad si ésta se encuentra inactiva. Sólo en un tercio de los casos se presentan brotes, similar a la probabilidad de los pacientes con la patología en circunstancias normales.  

Sin embargo, si la gestación se inicia mientras la enfermedad se encuentra en fase activa, existe un aumento de aborto espontáneo o nacimientos prematuros, así como de recién nacidos con bajo peso. La especialista explicó que el curso de la EII durante un embarazo, no predice la evolución ni el desarrollo de la patología en los próximos meses. En resumen, es de máxima importancia haber estado al menos tres meses en remisión antes de comenzar el embarazo.

Asimismo, aclaró que el desarrollo del bebé no suele verse afectado por el curso de la enfermedad, si ésta se encuentra en fase de remisión, con resultados comparables a los de la población general. Por otro lado, las pacientes embarazadas con Enfermedad Inflamatoria Intestinal deben prevenir cualquier infección, para evitar descompensarse durante la gestación. La doctora hizo énfasis en que la mayoría de los medicamentos utilizados en la EII no se asocian con efectos adversos significativos durante la maternidad, ya que cuentan con altos estándares de seguridad.

 

Información: Nota de Prensa