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Enfermedad de crohn y colitis ulcerativa pueden causar desnutrición

las deficiencias nutricionales o la incapacidad para mantener el peso ideal, ocurren entre 50% y 70% de los casos de enfermedad de Crohn, y entre 18% y 62% en pacientes con colitis ulcerativa |Foto: Archivo

las deficiencias nutricionales o la incapacidad para mantener el peso ideal, ocurren entre 50% y 70% de los casos de enfermedad de Crohn, y entre 18% y 62% en pacientes con colitis ulcerativa |Foto: Archivo

Seguir un adecuado plan de nutrición, aumentar el número de comidas al día y complementar con complejos vitamínicos y minerales forma parte del tratamiento en estos casos

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La nutrición debe considerarse un componente integral en el manejo de la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerativa, dos patologías que conforman la enfermedad inflamatoria intestinal. En la enfermedad de Crohn se afecta el sistema digestivo, desde la boca hasta el ano. Dicha patología dificulta la absorción de nutrientes y provoca diarreas severas, causando desnutrición y deshidratación.

La médico internista y gastroenteróloga, Ana Serrano, comentó que la malnutrición es  una característica común de la enfermedad inflamatoria intestinal. Detalló que: las deficiencias nutricionales o la incapacidad para mantener el peso ideal, ocurren entre 50% y 70% de los casos de enfermedad de Crohn, y entre 18% y 62% en pacientes con colitis ulcerativa.

Asimismo, explicó que esto ocurre debido a que en la enfermedad de Crohn, el intestino delgado está inflamado, por lo que tiene menor capacidad de digerir completamente y absorber los nutrientes de los alimentos, ocasionando diarrea al igual que desnutrición. Si el intestino grueso también está inflamado, la diarrea puede hacerse aún más extrema.

Por su parte, la inflamación del colon causada por la colitis ulcerativa, provoca que el organismo no recicle el agua en forma adecuada, derivando en una posible diarrea severa y por consiguiente generando descompensaciones. Al tratarse de una enfermedad crónica, es posible que los brotes afecten de manera significativa la nutrición, hidratación y calidad de vida del paciente

“Al no atender correctamente la desnutrición relacionada con la enfermedad,  distintos órganos y sistemas se ven afectados gravemente, empeora el pronóstico en la evolución del paciente, debido a la alteración de la función del sistema inmune, el retraso en la curación de las heridas en los periodos de convalecencia de la enfermedad y la disminución del estatus funcional, aumentando así la mortalidad”, acotó la especialista.

Alimentación adecuada

Para Serrano, la alimentación del paciente con enfermedad inflamatoria intestinal va a depender de la fase en la que se encuentre, bien sea remisión o crisis, para así poder garantizar que los medicamentos sean más efectivos. También recomienda, una adecuada masticación de los alimentos, comer de seis a ocho veces al día, disminuir el volumen de los alimentos e ingerir comidas bajas en fibra.

Dichas recomendaciones de la galena, se basan en que los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal pueden presentar déficits de: calorías, proteínas, lipoproteínas, alfa y beta caroteno, licopenos, vitaminas hidrosolubles y liposolubles, cobre, magnesio, calcio, hierro y zinc, los cuales deberán compensarse con complejos vitamínicos, entre otros.

Recomendaciones según el estado del paciente:

  • Fase de Remisión: La alimentación debe ser lo más normal posible, aportando a los pacientes todos los nutrientes básicos y conociendo la tolerancia o no a ciertos alimentos. Se podrá promover el consumo de pescado azules, así como, disminuir el consumo de: azúcares simples, grasas saturadas y trans, como crema de leche margarina, mayonesa, entre otros.
  • Fase de Crisis: Los alimentos mejor tolerados son: leche y productos lácteos bajos en grasas y deslactosados, carnes blancas (pollo, pescado y pavo), espárragos, zanahoria, auyama, arroz, plátano, yuca, apio, ocumo, batata, palmitos y vainitas.

Para concluir la doctora Ana Serrano, recomendó a estos pacientes evitar los alimentos que por lo general no sean bien tolerados, tales como leche completa y quesos  con alto contenido en grasas, carnes rojas y vísceras, pescados azules, vegetales y frutas flatulentas, leguminosas, cereales integrales o con gluten, y grasas saturadas. 

Información: Nota de Prensa.